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Empresas familiares de apicultura.

    La apicultura no es sólo una actividad rentable. Además de su rentabilidad, las empresas familiares de apicultura son una actividad económica de la que se vive. Además, y lo digo por experiencia, se trata de un hobby con el que se disfruta aunque sufras alguna picadura. Al fin y al cabo eres un intruso en su finca.

Dadant and Sons

La mayoría de las empresas familiares apícolas que suministran artículos, aperos y ropajes para uso apícola son de propiedad familiar.

Dadant and Sons
Dadant & Sons Beekeeping                                    Supplies Beekeeping & Honey Bees

La compañía con sede en Hamilton, Illinois, ha estado en el negocio de equipar técnicamente  y con atuendos de apicultura durante los últimos 140 años. Venden de todo, desde blusones y  ropa de apicultura desde la cabeza hasta el torso hasta trajes de cuerpo completo con careta.      También publican y venden revistas sobre apicultura.

Libros de empresas familiares de apicultura

Además tienen una gran selección de libros que presentan, por ejemplo, un curso corto sobre la elaboración de velas. Muchos apicultores no solo recolectan y venden miel, sino que también hacen cosas con cera de abeja, como velas.

La mayoría de los apicultores familiares generalmente producen los artículos de miel y cera de abejas en sus granjas y venden los productos que fabrican en las tiendas locales. Por lo general, son empresas de larga tradición familiar.

La mayoría de las empresas familiares de apicultura han estado en esto por varias generaciones, así que no es algo nuevo que muchos familiares se involucren con eso. De hecho, muchos niños que crecen en este ambiente, lo convierten en su medio de vida, ya que así es como para sus ancestros era el medio de ganarse la vida.

Evolución de empresas familiares de apicultura

Pasadas varias generaciones muchas empresas familiares de apicultura se transforman en propiedad comercial.  Muchas se ven obligadas a retirarse debido al aumento de los costos de administración. Además muchos locales familiares que no estaban tecnicamente avanzados fueron los que más sufrieron. No tenían los recursos para asumir la evolución digital e invertir en sitios web y otras herramientas necesarias para mantenerse a la vanguardia en el negocio.

Este fue un negocio que comenzó como un simple hobby. Un pasatiempo y solo una sencilla manera de ganar un dinero extra. Simplemente para tener algo extra para la mesa. En aquellos tiempos la miel era muy popular para untarla en las galletas calientes y las tostadas para la cena o el desayuno. Desde entonces fue utilizada como otro sustituto de la mermelada.

En ese momento, la miel no tenía una gran demanda pues se usaba azúcar y otras sustancias como melaza para endulzar su comida. Pero cuando se descubrió que la miel era económica y barata de producir, la apicultura se convirtió en un negocio enormemente popular y rentable. Para muchas familias en las zonas rurales, la apicultura fue una actividad muy practicada, un salvavidas económico. Como resultado de lo barato que era producir miel, a día de hoy, la apicultura se convirtió en una actividad de gran desarrollo.

Contradicción

    El problema: en la actualidad se utilizan muchos pesticidas en las plantaciones dónde liban las abejas y muchas personas cuestionan la seguridad al consumir miel.

Esto es un hándicap , ya que el movimiento por los alimentos orgánicos está en contra del uso de pesticidas y cualquier otra alteración química de los alimentos o del ganado utilizado para obtener los productos alimenticios.

Hoy en día,  estas empresas familiares se convirtieron en profesionales y obtienen productos de miel y cera de abejas que utilizarán en la fabricación de cosméticos y velas.

El programa provincial de iniciación a la apicultura emplea al 60% de sus alumnos

La clausura en el Ramos Carrión contará con el experto Orosman Burgueño

18.09.2018 | 23:54

Participantes del curso en el centro de la miel de Sagallos.

    En las próximas semanas, más de la mitad de los alumnos del curso de iniciación a la empresa apícola promovido por la Diputación de Zamora comenzará su andadura profesional en el sector.

    Así le consta a Francisco Alonso Anta, ingeniero agrícola encargado de dirigir la formación impartida durante este verano gracias al programa Smart-Rural del área de Desarrollo Económico de la institución provincial. En total, una veintena de personas ha asistido al curso, inaugurado el pasado mes de mayo en el Centro de Interpretación de la Miel de Sagallos, desarrollado en la práctica en San Cristóbal de Aliste y clausurado el próximo sábado en el Teatro Ramos Carrión.

    Para Anta, el balance es más que "positivo" a tenor de los resultados obtenidos: "Ya casi todos tienen su explotación con colmenas propias y un número importante de ellos, en torno al 60% de ellos, solicitará las ayudas de la Junta de Castilla y León destinadas a la primera instalación de jóvenes agricultores menores de 41 años", resume.

    A su juicio, hay un "pequeño boom" en el movimiento social asociado a la apicultura. "Hay una creencia generalizada de que es una ganadería con una alta rentabilidad y una rápida recuperación de la inversión. Y debería ser así, pero estamos en años flacos", explica.

    A su parecer, el cambio climático y la trashumancia están lastrando la actividad en términos generales. "El clima no es lo que era, hay muchos cambios bruscos en la meteorología. En junio por ejemplo estuvo lloviendo otra vez. Si llueve y las reinas no logran fecundar durante los ocho días de vuelo nupcial -el que hacen una vez en sus aproximadamente seis años de vida-, caducan, las abejas las matan. El nacimiento de una nueva reina en la colmena tarda unos cuarenta o cincuenta días y mientras tanto la colmena está parada, lo que implica tres meses de pérdida", incide lamentando por otro lado el impacto de los apicultores trashumantes llegados principalmente de Salamanca y Cáceres.

    No obstante, pese a estas circunstancias, cabe recordar que el sector en la provincia goza de una buena salud, más si cabe desde la creación de la Federación de Asociaciones de Apicultores de Zamora el pasado mes de mayo. Por eso, a fin de seguir apostando por el aprovechamiento de los recursos naturales de la provincia en esta materia, el próximo sábado las salas polivalentes del Teatro Ramos Carrión serán el escenario de la clausura de este curso de iniciación a la empresa apícola.

    La jornada en el liceo provincial comenzará a las diez de la mañana con la ponencia del apicultor Andrés Rivas, apicultor de San Cristóbal de Aliste que abordará la elaboración tradicional de colmenas de corcho. Media hora más tarde, el experto uruguayo afincado en Gran Canaria Orosman Burgueño ofrecerá una ponencia de introducción a la selección genética en abejas. Tras un parón para la entrega de diplomas y un tiempo de asueto para comer, la programación se reanudará a las 16.30 horas con la charla sobre la multiplicación de la colmena a cargo de este profesional, técnico criador de reinas de Apícola Canaria. La entrada será libre y gratuita hasta completar aforo.