El increíble secreto del abejorro 250520

secreto floración

Los abejorros guardan un secreto para que las plantas florezcan antes.

Investigadores de Zurich descubren que estos insectos polinizadores dañan levemente las hojas para provocar una nueva floración

 

secreto abejorros
El secreto de los abejorros para florecer antes

 

El Secreto

Los abejorros tienen un secreto en forma de truco para que las plantas florezcan antes. Un grupo de investigadores del ETH Zurich han descubierto esta técnica es un secreto que básicamente consiste en dañar las hojas de las plantas remolonas para provocar su floración.

Un equipo de científicos dirigido por Consuelo De Moraes y Mark Mescher, han demostrado que cuando se enfrentan a una escasez de polen, los abejorros  de la especie (Bombus terrestris) muerden las hojas de las plantas al comerlas para provocar la floración anticipada, a veces hasta un mes antes de su floración natural.

 

Cambio climático

 

La primavera ha comenzado más temprano que nunca este año, con un mayo con temperaturas más propias de principio de verano. Muchas plantas ya estaban en plena floración a mediados de abril, unas tres o cuatro semanas antes de lo normal.

Estos tipos de anomalías estacionales son cada vez más frecuentes debido al cambio climático, y esta situación amenaza el proceso de polinización de las plantas.

 

Pellizcos revitalizantes

 

El secreto del comportamiento descubierto por estos investigadores puede ayudar a superar tales desafíos al facilitar la coordinación entre las abejas y las plantas que polinizan. El grupo observó que las abejas obreras usan sus partes bucales para pellizcar las hojas de las plantas que aún no han florecido. El daño resultante estimula la producción de nuevas flores que florecen antes que las de las plantas a las que no se les ha dado este  “empuje”.

Su estudio acaba de ser publicado en la revista Science .

 

Estrés vegetal

 

Investigaciones anteriores han demostrado que diferentes situaciones de estrés pueden inducir a las plantas a florecer, pero se desconocía totalmente el efecto que podía tener el daño infligido por las abejas en la aceleración de la producción de flores, explican los investigadores en su estudio.

Los científicos detectaron este comportamiento por primera vez durante otros experimentos realizados por uno de los autores del estudio, Foteini Pashalidou.

Los insectos polinizadores mordían las hojas de las plantas de prueba en el invernadero. “En una investigación adicional, descubrimos el secreto de unos  comportamientos que otros también habían visto antes, aunque nadie había observado y explorado lo que las abejas estaban haciendo a las plantas y el efecto que se traducía en la producción de flores”, explica Mark Mescher.

Para estudiar este fenómeno, los investigadores de ETH idearon varios experimentos de laboratorio nuevos y también realizaron estudios al aire libre utilizando colonias de abejorros disponibles comercialmente, que generalmente se venden para la polinización de cultivos agrícolas, y una variedad de especies de plantas.

Producción bajo amenaza

 

Con base a sus estudios de laboratorio, los investigadores pudieron demostrar que la propensión de las abejas a dañar las hojas tiene una fuerte correlación con la cantidad de polen que pueden obtener. Cuando hay poco polen, el daño es mucho mayor. También descubrieron que estos mordiscos tenían efectos dramáticos en el tiempo de floración en dos especies de plantas diferentes.

Así, por ejemplo, las plantas de tomate sometidas a picaduras de abejorros florecieron hasta 30 días antes que las que no habían sido atacadas. En el caso de las plantas de mostaza, estas florecieron aproximadamente 14 días antes cuando las abejas las dañaron.

Los investigadores intentaron replicar manualmente los patrones de daño causados por las abejas para ver si podían reproducir el efecto en el tiempo de floración. Pero el resultado no fue el mismo. Solo consiguieron cierta una floración algo más temprana en ambas especies de plantas, pero sin un efecto tan fuerte como el causado por las propias abejas.

Esto les hace pensar que en el caso de los abejorros pueden estar involucradas algunas sustancias químicas u otras señales. Actualmente, este equipo está tratando de identificar las señales precisas responsables de inducir la floración y caracterizar los mecanismos moleculares involucrados en la respuesta de la planta al daño de las abejas.

Artículo científico de referencia

Bumble bees damage plant leaves and accelerate flower production when pollen is scarce. Paschalidou FG, Lambert H, Peybernes T, Mescher MC, De Moraes CM. Science , 21 de mayo de 2020

Seguros Agrarios Combinados 301118

seguros

Plan de Seguros Agrarios Combinados.

Seguro de explotación de apicultura.

 

En estos tiempos en que las actuaciones del ser humano atentan contra el medio ambiente y con ello a toda la biodiversidad. 

Tiempos en los que el cambio climático arrasa las zonas más pobres del planeta, como daño colateral  del progreso y un estado del bienestar que en el mundo rico nos empeñamos en mantener a costa de  quién sea y lo que sea.

Época de derroche y locura consumista, desde hace unos años para acá, invasiones desconocidas de especies de otras latitudes nos invaden y acabarán con la vida tal y como la conocemos. De hecho esta vida actual no es ya la vida que conocieron, sin retroceder demasiado, mis abuelos y si mucho me apuras mis mismos padres.

Revisando el B.O.E.  he descubierto este interesante decreto que se me antoja muy práctico para cualquiera que sea o quiera dedicarse al noble arte de la apicultura.

Como  descubriréis leyendo este artículo España se encuentra, así me lo parece a mi, entre los países más avanzados en temas legales legalidad en lo que hace referencia  a la agricultura, ganadería y de la apicultura. 

A continuación se desarrollan toda una serie de normas y reglas relacionadas con el campo que nos ocupa:

seguros enesa

Seguro de explotación de apicultura 301118

Edicto

Orden APA/844/2019, de 18 de julio, por la que se definen las explotaciones, animales y producciones asegurables, las condiciones técnicas mínimas de explotación y manejo, el ámbito de aplicación, los periodos de garantía, fechas de suscripción y los valores unitarios en relación con el seguro de explotación de apicultura, comprendido en el cuadragésimo Plan de Seguros Agrarios Combinados.

 

TEXTO ORIGINAL

 

De conformidad con la Ley 87/1978, de 28 de diciembre, de Seguros Agrarios Combinados, el Reglamento para aplicación de la Ley 87/1978, de 28 de diciembre, sobre Seguros Agrarios Combinados, aprobado por el Real Decreto 2329/1979, de 14 de septiembre, de acuerdo con el Cuadragésimo Plan de Seguros Agrarios Combinados,  aprobado mediante el Acuerdo del Consejo de Ministros de 30 de noviembre de 2018 y a propuesta de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA), por la presente orden se definen las explotaciones, animales y producciones asegurables, las condiciones técnicas mínimas de explotación y manejo, el ámbito de aplicación, los periodos de garantía, las fechas de suscripción y los valores unitarios en relación con el seguro de explotación de apicultura.

En la elaboración de esta orden se han observado los principios de buena regulación previstos en el artículo 129 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. Los principios de necesidad y eficacia puesto que la norma resulta el instrumento más indicado para los intereses que se persiguen; el principio de proporcionalidad ya que contiene la regulación imprescindible para atender a las necesidades que se pretenden cubrir; y el principio de seguridad jurídica ya que es coherente con el resto del ordenamiento jurídico nacional y de la Unión Europea. Por lo demás, la norma es coherente con los principios de eficiencia, en tanto que la norma asegura la máxima eficacia de sus postulados con los menores costes posibles inherentes a su aplicación, y transparencia, al haberse garantizado una amplia participación en su elaboración.

En su virtud, dispongo:

Artículo 1. Explotaciones, animales y producciones asegurables.

 

1. Tendrán la condición de asegurables, en el ámbito de aplicación del seguro, las explotaciones de apicultura que cumplan con los siguientes requisitos:

a) Las colmenas de las explotaciones apícolas cuya orientación productiva sea la producción de miel y otros productos apícolas.

b) Los núcleos cuya función es la de la creación de nuevas colonias.

c) Todas aquellas que tengan asignado un código de explotación, según lo que establece el Real Decreto 479/2004, de 26 de marzo, por el que se establece y regula el Registro general de explotaciones ganaderas (REGA), debiendo cumplir con lo establecido en la legislación vigente en materia de identificación y registro de abejas y colmenas.

d) Deberán cumplir lo dispuesto en el Real Decreto 209/2002, de 22 de febrero, por el que se establecen normas de ordenación de las explotaciones apícolas.

2. Igualmente son asegurables las explotaciones que, cumpliendo los requisitos el apartado anterior, realicen su actividad en explotaciones registradas como ganaderías ecológicas, según las normas establecidas por el Reglamento (CE) n.º 848/2018, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, sobre producción y etiquetado de los productos ecológicos, y por el que se deroga el Reglamento(CE) n.º 834/2007 del Consejo, deberán estar registradas y sometidas a los controles oficiales que las certifiquen como tales efectuados por la autoridad competente o, en su caso, las autoridades de control y organismo de control delegados de agricultura ecológica.

3. La identificación de las explotaciones aseguradas se realizará mediante los códigos nacionales asignados en el REGA, debiendo figurar dichos códigos en las pólizas.

4. Tendrán consideración de explotaciones diferentes para un mismo asegurado aquellas que disponen de un código del REGA diferente.

5. No son asegurables, las explotaciones en las que el número de colmenas sea inferior a 8.

Artículo 2. Titularidad del seguro.

 

1. El titular del seguro será el titular de la explotación o de la subexplotación que figure como tal en el código REGA (nombre e identificación fiscal). Igualmente podrá ser titular de la póliza toda persona, física o jurídica que, teniendo interés en el bien asegurable, figure en algún apartado de dicho código REGA.

2. El titular del seguro deberá notificar a la autoridad competente del REGA de su comunidad autónoma, cuantos cambios o modificaciones fuesen necesarias para una correcta identificación de la explotación, titular y bienes asegurables.

Artículo 3. Definiciones.

 

A efectos de definir determinados elementos comprendidos en el seguro regulado en esta orden, se entiende por:

1. Colmenar: conjunto de colmenas pertenecientes a uno o varios titulares y que se encuentren en un mismo asentamiento.

2. Colmena: unidad de producción apícola, que incluye la caja, el enjambre y la producción

3. Enjambre: colonia de abejas productoras de miel (Apis mellifera).

4. Caja: recipiente que contiene al enjambre y a los elementos propios necesarios para su supervivencia.

5. Núcleo: caja con un tamaño al menos de un 40 % inferior al de una colmena de producción, cuya función es la de la creación de nuevas colonias.

6. Cara de un cuadro: cada una de las 2 superficies de celdillas de un cuadro.

7. Cara de cría: cuenta, al menos, con un 20 % de su superficie de celdas de cría.

8. Cara de miel: cuenta con más del 60 % de su superficie, de celdas de miel operculada (independientemente de que las celdas restantes estén vacías, o con cría, polen, etc.).

9. Cara con abejas abundantes: está ocupada en más del 50 % de su superficie por abejas.

10. Explotación apícola: conjunto de todas las colmenas repartidas en uno o varios colmenares de un mismo titular y que tengan asignado un código del REGA.

11. Comarca de referencia para el riesgo de sequía: será la comarca en la que el apicultor espera obtener su producción en cada uno de los periodos de garantía.

12. Mapa de aprovechamientos de uso apícola: mapa de usos del suelo CORINE (Coordination of the Information on the Enviroment) utilizado en la valoración del índice de vegetación. A efectos del seguro los aprovechamientos son matorral, perennifolias, bosque mixto y otras frondosas de plantación. Las comarcas, según el tipo de aprovechamiento apícola, son las definidas en el anexo II.

13. Índice de Vegetación Diferencia Normalizada (NDVI): la diferencia entre la radiación medida por el canal 2 (infrarrojo próximo) menos la radiación medida por el canal 1 (visible) dividida por la suma de ambas. A efectos del seguro, dichas radiaciones son detectadas por el sensor MODIS que vuela a bordo de los satélites de la serie Terra.

14. Índice de Vegetación Actual (NDVI-A): NDVI de cada decena del periodo de garantía, calculado para cada comarca o zona homogénea de aprovechamiento apícola.

15. Índice de Vegetación Medio (NDVI-M): es el Índice de Vegetación de cada decena, calculado para cada comarca o zona homogénea de apicultura, como media aritmética de los índices de vegetación de la serie 2000 al 2014.

16. Índice de Vegetación Garantizado (NDVI-G): es el Índice de Vegetación Medio de cada decena, calculado para cada comarca o zona homogénea de apicultura, menos el 1,25 de la desviación típica del mismo, para la misma decena.

Artículo 4. Requisitos necesarios en la contratación del seguro.

 

1. A efectos del seguro, los datos correspondientes al titular del seguro, domicilio del asegurado y número de colmenas aseguradas serán los que figuren como tales en el REGA.

2. En el momento de suscribir el seguro, y para el riesgo de sequía, el titular del seguro deberá:

a) Especificar la comarca de referencia correspondiente al primer periodo de garantía para cada uno de sus asentamientos.

b) En el mismo momento de suscribir el seguro, también podrá remitir un fax a la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados, S.A. (AGROSEGURO) indicando las comarcas de referencia correspondientes al segundo periodo para cada uno de los asentamientos. De no hacerlo, deberá comunicarlo antes del inicio del segundo periodo de garantías. En el caso de que en AGROSEGURO no se recibiese ninguna comunicación sobre comarcas de referencia para dicho periodo de garantías, se entenderá que las colmenas permanecen en la comarca de referencia correspondiente al primer periodo y declarada en el momento de suscribir el seguro.

c) Una vez comenzados los periodos de garantías, no podrán modificarse las comarcas de referencia que el apicultor haya declarado para cada uno de sus asentamientos.

3. Las explotaciones objeto de aseguramiento gestionadas por un mismo apicultor o explotadas en común por entidades asociativas agrarias, sociedades mercantiles y comunidades de bienes, deberán incluirse obligatoriamente en una única declaración de seguro, debiendo aparecer en la póliza todos los códigos del REGA de las explotaciones aseguradas.

4. A efectos de lo establecido en el artículo cuarto del Reglamento para aplicación de la Ley 87/1978, de 28 de diciembre, sobre Seguros Agrarios Combinados, aprobado por el Real Decreto 2329/1979, de 14 de septiembre, se considerarán como clase única, todas las explotaciones apícolas cuya orientación productiva sea la producción de miel y otros productos apícolas. En consecuencia, el ganadero que suscriba este seguro deberá asegurar todas las producciones de igual clase que posea en el territorio nacional dentro del ámbito de aplicación del seguro.

Artículo 5. Condiciones técnicas mínimas de explotación y manejo.

 

1. Los titulares de las explotaciones apícolas deberán aplicar y mantener los programas y normas sanitarias contra las enfermedades sujetas a control oficial. El apicultor deberá cumplir las normas sanitarias básicas establecidas en la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, y lo dispuesto en el Real Decreto 608/2006, de 19 de mayo, por el que se establece y regula un Programa nacional de lucha y control de las enfermedades de las abejas de la miel. Especialmente se atenderá a las actuaciones específicas frente a varroasis, realizando un tratamiento obligatorio al año bajo supervisión veterinaria. Asimismo, se mantendrá una vigilancia permanente frente a otras enfermedades distintas de la varroasis.

2. Las explotaciones aseguradas cumplirán lo establecido en el Real Decreto 209/2002, de 22 de febrero, por el que se establecen normas de ordenación de las explotaciones apícolas. Se atenderá de manera específica lo referido a las condiciones de ubicación y asentamiento de las explotaciones, especialmente en lo relativo a las distancias mínimas respecto a establecimientos de carácter público y centros urbanos, núcleos de población, viviendas rurales habitadas e instalaciones pecuarias, carreteras nacionales, y comarcales, así como a caminos vecinales o pistas forestales. Del mismo modo se atenderá lo regulado en dicha norma respecto a la práctica de la trashumancia.

3. El transporte de colmenas se realizará de acuerdo a lo establecido en el artículo 47 de la Ley 8/2003, de 24 de abril. Además, durante el transporte las colmenas deberán ir con la piquera cerrada, y si van con la piquera abierta, cubiertas con una malla o cualquier otro sistema que impida la salida de las abejas.

4. En caso de deficiencia en el cumplimiento de las condiciones técnicas de manejo, el asegurador podrá reducir la indemnización en proporción a la importancia de los daños derivados de la misma y el grado de culpa del asegurado.

5. Si se detectase el incumplimiento grave de las condiciones técnicas de manejo, el asegurado incurrirá en causa de suspensión de garantías, lo que lleva aparejada la pérdida del derecho a indemnizaciones para su explotación, en tanto no se corrijan esas deficiencias.

Artículo 6. Sistemas de manejo de explotación y tipos de colmena.

1. A efectos del seguro se distinguen dos sistemas de manejo:

a) Sistema de manejo de explotaciones apícolas estantes, cuyas colmenas permanezcan todo el año en el mismo asentamiento.

b) Sistema de manejo de explotaciones apícolas trashumantes, cuyas colmenas son desplazadas a otro u otros asentamientos a lo largo del año.

2. Las colmenas asegurables se diferencian en los siguientes tipos:

a) Tipo troncos.

b) Tipo Layens.

c) Tipo vertical (Langstroth) o Layens con alzas.

d) Núcleos.

Artículo 7. Ámbito de aplicación.

 

1. El ámbito de aplicación del seguro lo constituyen todas las explotaciones apícolas asegurables que se encuentren situadas en el territorio nacional. En la Comunidad Autónoma de Canarias podrán suscribir el seguro pero no se garantiza el riesgo de sequía. Las explotaciones apícolas que a fecha 24 de julio de 2020 estén ubicadas en las comarcas de Trujillo, Badajoz, Llerena y Castuera de la Comunidad Autónoma de Extremadura, podrán suscribir la garantía adicional por desabejado repentino provocado por abejaruco.

2. Para la valoración de la evolución del índice de vegetación (NDVI) el territorio nacional se divide en comarcas agrarias, detalladas en el anexo II. Para las provincias y comarcas o zonas homogéneas que se detallan en el anexo I se aplicarán los resultados de los índices definidos en el seguro, obtenidos en la comarca que aparece en primer lugar.

Artículo 8. Periodo de garantía.

 

1. Las garantías se inician con la toma de efecto del mismo, una vez finalizado el periodo de carencia, en su caso, y nunca antes de las fechas que para cada riesgo se indican. Así, las fechas de inicio y de fin del periodo de garantía son:

a) Riesgos de inundación-lluvia torrencial, viento huracanado, golpe de calor, nieve, y riesgo de incendio: 1 de noviembre de 2019, y tendrá una duración de un año.

b) Riesgo de sequía: 1 de febrero hasta el 31 de octubre de 2020.

c) Riesgo por desabejado repentino provocado por abejaruco: 1 de agosto hasta el 20 de septiembre de 2020.

2. Las explotaciones cuyos propietarios renueven la póliza y paguen la prima en un plazo de diez días antes o después del fin de las garantías del anterior seguro, no tendrán carencia, tomando efecto las garantías en la fecha de fin de garantías del anterior contrato.

3. En caso de sobrepasarse el plazo anteriormente citado para la suscripción de un nuevo contrato, las producciones aseguradas estarán sometidas a la carencia establecida.

Artículo 9. Periodo de suscripción y entrada en vigor del seguro.

 

1. El periodo de suscripción del seguro, regulado en la presente orden, se iniciará el 1 de octubre y finalizará el 30 de noviembre de 2019.

2. La fecha de entrada en vigor del seguro dependerá de la modalidad de pago elegida por el asegurado de acuerdo con las condiciones especiales de la línea, comenzando a las cero horas del día siguiente al del pago de la prima del seguro o de la recepción de la declaración de seguro en AGROSEGURO.

3. Si el asegurado vuelve a contratar o renueva el seguro en los diez días anteriores o posteriores al vencimiento de la declaración de seguro anterior, la fecha de entrada en vigor coincidirá con la de la declaración de seguro vencida, pero con una anualidad más.

Artículo 10. Valores unitarios de aseguramiento y de compensación.

 

1. Los valores unitarios a aplicar a las colmenas que se subdividen en los conceptos de animales (enjambre), cajas y producciones a efectos del capital asegurado, al igual que para los núcleos que se dividen en los conceptos de caja y animales (enjambres) se determinará entre los valores máximos y mínimos indicados en el anexo III.

2. La distribución del valor unitario garantizado en los conceptos de caja, enjambre y producción para las colmenas, y en los conceptos de caja y enjambre para los núcleos se detalla, igualmente, en el anexo III.

3. Para el riesgo de sequía, los valores máximos de compensación de producción para cada uno de los periodos en que se dividen las garantías, según la fecha de ocurrencia del siniestro, serán los indicados en el anexo IV.

El porcentaje se aplicará sobre el valor unitario de producción por colmena, elegido por el titular del seguro en el momento de la suscripción, según el número de decenas con sequía en el periodo de que se trate, siempre que se hayan dado al menos dos decenas consecutivas con sequía.

4. Para los riesgos de inundación-lluvia torrencial, viento huracanado, golpe de calor y nieve, así como para el riesgo de incendio, el valor máximo de compensación de producción para cada uno de los periodos en que se dividen las garantías, según la fecha de siniestro y localización del asentamiento, será el indicado en el anexo V.

5. El valor máximo de compensación en aquellos siniestros que afecten a bienes distintos de la producción, será el resultado de aplicar los porcentajes correspondientes del valor unitario indicado en el anexo III, y elegido por el titular del seguro en el momento de su suscripción.

6. En el siniestro por golpe de calor se garantiza el porcentaje del valor unitario correspondiente a la producción y al enjambre, no estando garantizada la caja. En el siniestro por desabejado repentino por abejaruco se garantiza el porcentaje del valor unitario correspondiente al enjambre de la colmena.

Disposición adicional primera. Autorizaciones.

 

1. Excepcionalmente, y si las circunstancias lo aconsejasen, ENESA podrá proceder a la modificación del periodo de suscripción del seguro.

2. Asimismo, con anterioridad al inicio del periodo de suscripción, ENESA también podrá proceder a la modificación de los valores unitarios fijados en el artículo 9. Esta modificación deberá ser comunicada a AGROSEGURO con una semana de antelación a la fecha de inicio del periodo de suscripción.

Disposición adicional segunda. Consulta y verificación de la información.

 

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 8.2 de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, la suscripción de la póliza del seguro regulado en esta orden implicará el consentimiento del asegurado para que:

1. ENESA acceda a la información necesaria contenida en la base de datos del Sistema Integral de Trazabilidad Animal (SITRAN) para el cumplimiento de las funciones de verificación que tienen atribuidas en el marco de esta orden.

2. La Administración General del Estado autorice a AGROSEGURO el acceso a la información necesaria contenida en la base de datos del Sistema Integral de Trazabilidad Animal (SITRAN) para la valoración de los animales y de la explotación asegurada, así como para el cumplimiento de las funciones de verificación que tiene atribuidas en el marco de los Seguros Agrarios Combinados.

3. AGROSEGURO envíe a ENESA aquella información de carácter zoosanitario que le sea requerida para facilitar el cumplimiento de las tareas encomendadas al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, tanto en relación con control del desarrollo y aplicación del Plan de Seguros Agrarios, como en lo que respecta a la sanidad animal.

4. En el marco del seguimiento del resultado de este seguro, si AGROSEGURO detectase aumentos de las mortalidades en tasas desproporcionadas en relación al censo o capacidad declarada, o siniestros masivos u otras magnitudes que hagan sospechar de enfermedad de declaración obligatoria según el artículo 5 de la Ley 8/2003, de 24 de abril, de sanidad animal, informará de forma inmediata a ENESA para su comunicación a la autoridad competente.

Disposición final primera. Título competencial.

 

La presente orden se dicta al amparo de la competencia exclusiva atribuida al Estado por los artículos 149.1.11.ª y 149.1.13.ª de la Constitución, en materia de seguros y de bases y coordinación de la planificación general de la actividad económica.

Disposición final segunda. Entrada en vigor.

 

La presente orden entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».

Madrid, 18 de julio de 2019.−El Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas Puchades.

ANEXO I
Zonas homogéneas

 

A efectos del seguro, cada comarca será una zona homogénea. En las siguientes provincias, y para las comarcas que se detallan en cada una, se utilizarán los resultados de la comarca que aparece en primer lugar para las que se indican a continuación:

 

a) Araba/Álava: Estribaciones Gorbea y Cantábrica.

b) Almería: Bajo Almazora y Campo Níjar y Bajo Andarax.

c) Asturias: Belmonte de Miranda y Mieres, Llanes y Cangas de Onís.

d) Badajoz: Puebla Alcocer, Mérida, Don Benito, Llerena, Almendralejo, Azuaga, Jerez de los Caballeros, Badajoz, Olivenza.

e) Illes Balears: Mallorca e Ibiza.

f) Barcelona: Penedés y bajo Llobregat, Bages y Anoia.

g) Castelló/Castellón: Peñagolosa y Palancia.

h) Ciudad Real: Campo de Calatrava y Mancha.

i) Córdoba: Campiña baja, Las Colonias, Penibética y Campiña Alta.

j) Cuenca: Manchuela, Mancha baja, serranía media y Mancha Alta.

k) Girona: La Selva, Bajo Ampurdán, Ripollés y Cerdanya.

l) Granada: Huescar, Baza, Iznalloz, Montefrío, Alpujarras, Alto Andarax, Río Nacimiento (Almería), Costa y Campo dalias (Almería).

m) Jaén: Sierra Morena, Campiña del norte, El Condado, La Loma, Magina, Sierra Cazorla y Campiña Sur.

n) León: Tierras de León, El Páramo y Esla Campos.

o) Lleida: Noguera, Segria, Garrigues y Urgell.

p) Madrid: Campiña y Área Metropolitana, Guadarrama y suroccidental.

q) Málaga: Centro Sur o Guadalhorce y Vélez Málaga.

r) Murcia: Río Segura y Nordeste.

s) Ourense: El Barco de Valdeorrás y Verín.

t) Palencia: Guardo y Saldaña-Valdavia.

u) Salamanca: Fuente de San Esteban, Alba de Tormes, Salamanca, Peñaranda de Bracamonte, Ciudad Rodrigo y la Sierra.

v) Segovia: Sepúlveda y Cuéllar.

w) Sevilla: La Sierra Norte, El Aljarafe y la Vega, la sierra sur de Estepa y la Campiña.

x) Tarragona: Baix Ebre y Terra-alta.

y) Toledo: Talavera y Torrijos.

z) València/Valencia: Hoya de Buñol, Campos de Liria, Ribera del Júcar, Sagunto y Huerta de Valencia.

aa) Valladolid: Centro y Sureste.

bb) Zamora: Aliste y Campos-Pan.

ANEXO II
Clasificación de comarcas según aprovechamiento apícola

CC. AA.

Código

Provincia

Código

Comarca

Tipo de aprovechamiento

Galicia.

15

A Coruña.

001

Septentrional.

Bosque mixto.

15

002

Occidental.

Bosque mixto.

15

003

Interior.

Bosque mixto.

27

Lugo.

001

Costa.

Otras frondosas de plantación.

27

002

Terra Cha.

Bosque mixto.

27

003

Central.

Matorral.

27

004

Montaña.

Matorral.

27

005

Sur.

Matorral.

32

Ourense.

001

Orense.

Bosque mixto.

32

002

El Barco de Valdeorrás.

Matorral.

32

003

Verín.

Matorral.

36

Pontevedra.

001

Montaña.

Bosque mixto.

36

002

Litoral.

Bosque mixto.

36

003

Interior.

Bosque mixto.

36

004

Miño.

Bosque mixto.

Comunidad Foral de Navarra.

31

Navarra.

001

Cantábrica-baja montaña

Bosque mixto.

31

002

Alpina

Bosque mixto.

31

003

Tierra Estella

Matorral.

31

004

Media

Matorral.

31

005

La Ribera

Matorral.

Aragón.

22

Huesca.

001

Jacetania.

Bosque mixto.

22

002

Sobrarbe.

Bosque mixto.

22

003

Ribagorza.

Bosque mixto.

22

004

Hoya de Huesca.

Matorral.

22

005

Somontano.

Perennifolia.

22

006

Monegros.

Matorral.

22

007

La Litera.

Perennifolia.

22

008

Bajo Cinca.

Matorral.

50

Zaragoza.

001

Ejea de los Caballeros.

Matorral.

50

002

Borja.

Matorral.

50

003

Calatayud.

Matorral.

50

004

La Almunia de Doña Godina.

Matorral.

50

005

Zaragoza.

Matorral.

50

006

Daroca.

Matorral.

50

007

Caspe.

Matorral.

44

Teruel.

001

Cuenca del Jiloca.

Matorral.

44

002

Serranía de Montalbán.

Matorral.

44

003

Bajo Aragón.

Matorral.

44

004

Serranía de Albarracín.

Matorral.

44

005

Hoya de Teruel.

Matorral.

44

006

Maestrazgo.

Matorral.

Andalucía.

04

Almería.

001

Los Vélez.

Matorral.

04

002

Alto Almazora.

Matorral.

04

003

Bajo Almazora.

Matorral.

04

004

Rio Nacimiento.

Matorral.

04

005

Campo Tabernas.

Matorral.

04

006

Alto Andarax.

Matorral.

04

007

Campo Dalias.

Matorral.

04

008

Campo Níjar y bajo Andarax.

Matorral.

18

Granada.

001

De la Vega.

Matorral.

18

002

Guadix.

Matorral.

18

003

Baza.

Matorral.

18

004

Huescar.

Matorral.

18

005

Iznalloz.

Perennifolia.

18

006

Montefrío.

Perennifolia.

18

007

Alhama.

Matorral.

18

008

La costa.

Matorral.

18

009

Las Alpujarras.

Matorral.

18

010

Valle de Lecrín.

Matorral.

Andalucía.

23

Jaén.

001

Sierra Morena.

Perennifolia.

23

002

El Condado.

Perennifolia.

23

003

Sierra de Segura.

Matorral.

23

004

Campiña del norte.

Perennifolia.

23

005

La Loma.

Perennifolia.

23

006

Campiña del Sur.

Matorral.

23

007

Sierra Mágina.

Matorral.

23

008

Sierra de Cazorla.

Matorral.

23

009

Sierra Sur.

Perennifolia.

29

Málaga.

001

Norte o Antequera.

Matorral.

29

002

Serranía de Ronda.

Matorral.

29

003

Centro-sur o Guadalorce.

Matorral.

29

004

Vélez Málaga.

Matorral.

11

Cádiz.

001

Campiña de Cádiz.

Perennifolia.

11

002

Costa noroeste de Cádiz.

Matorral.

11

003

Sierra de Cádiz.

Perennifolia.

11

004

De la Janda.

Matorral.

11

005

Campo de Gibraltar.

Matorral.

14

Córdoba.

001

Pedroches.

Perennifolia.

14

002

La sierra.

Perennifolia.

14

003

Campiña Baja.

Perennifolia.

14

004

Las Colonias.

Perennifolia.

14

005

Campiña Alta.

Perennifolia.

14

006

Penibética.

Perennifolia.

21

Huelva.

001

Sierra.

Perennifolia.

21

002

Andévalo Occidental.

Otras frondosas de plantación.

21

003

Andévalo Oriental.

Otras frondosas de plantación.

21

004

Costa.

Otras frondosas de plantación.

21

005

Condado Campiña.

Otras frondosas de plantación.

21

006

Condado Litoral.

Otras frondosas de plantación.

41

Sevilla.

001

La Sierra Norte.

Perennifolia.

41

002

La Vega.

Perennifolia.

41

003

El Aljarafe.

Perennifolia.

41

004

Las Marismas.

Otras frondosas de plantación.

41

005

La Campiña.

Matorral.

41

006

La Sierra Sur.

Matorral.

41

007

Estepa.

Matorral.

Castilla y León.

05

Ávila.

001

Arévalo-Madrigal.

Perennifolia.

05

002

Ávila.

Matorral.

05

003

Barco Ávila-Piedrahíta.

Matorral.

05

004

Gredos.

Matorral.

05

005

Valle Bajo Alberche.

Matorral.

05

006

Valle del Tietar.

Matorral.

Castilla y León.

09

Burgos.

001

Merindades.

Matorral.

09

002

Bureba-Ebro.

Matorral.

09

003

Demanda.

Bosque mixto.

09

004

La Ribera.

Bosque mixto.

09

005

Arlanza.

Perennifolia.

09

006

Pisuerga.

Matorral.

09

007

Paramos.

Matorral.

09

008

Arlanzón

Matorral.

24

León.

001

Bierzo.

Bosque mixto.

24

002

La Montaña de Luna.

Matorral.

24

003

La Montaña de Riaño.

Bosque mixto.

24

004

La Cabrera.

Bosque mixto.

24

005

Astorga.

Bosque mixto.

24

006

Tierras de León.

Bosque mixto.

24

007

La Bañeza.

Perennifolia.

24

008

El Páramo.

Bosque mixto.

24

009

Esla-Campos.

Bosque mixto.

24

010

Sahagún.

Bosque mixto.

34

Palencia.

001

El Cerrato.

Matorral.

34

002

Campos.

Perennifolia.

34

003

Saldaña-Valdavia.

Bosque mixto.

34

004

Boedo-Ojeda.

Bosque mixto.

34

005

Guardo.

Bosque mixto.

34

006

Cervera.

Bosque mixto.

34

007

Aguilar.

Matorral.

37

Salamanca.

001

Vitigudino.

Perennifolia.

37

002

Ledesma.

Perennifolia.

37

003

Salamanca.

Perennifolia.

37

004

Peñaranda de Bracamonte.

Perennifolia.

37

005

Fuente de San Esteban.

Perennifolia.

37

006

Alba de Tormes.

Perennifolia.

37

007

Ciudad Rodrigo.

Perennifolia.

37

008

La Sierra.

Perennifolia.

40

Segovia.

001

Cuéllar.

Matorral.

40

002

Sepúlveda.

Matorral.

40

003

Segovia.

Matorral.

42

Soria.

001

Pinares.

Bosque mixto.

42

002

Tierras Altas y Valle del Tera.

Matorral.

42

003

Burgo de Osma.

Matorral.

42

004

Soria.

Bosque mixto.

42

005

Campo de Gomara.

Matorral.

42

006

Almazán.

Matorral.

42

007

Arcos de Jalón.

Matorral.

Castilla y León.

47

Valladolid.

001

Tierra de Campos.

Perennifolia.

47

002

Centro.

Perennifolia.

47

003

Sur.

Perennifolia.

47

004

Sureste.

Perennifolia.

49

Zamora.

001

Sanabria.

Matorral.

49

002

Benavente y los Valles

Perennifolia.

49

003

Aliste.

Matorral.

49

004

Campos-Pan.

Matorral.

49

005

Sayago.

Perennifolia.

49

006

Duero bajo.

Perennifolia.

Cataluña.

08

Barcelona.

001

Bergueda.

Bosque mixto.

08

002

Bages.

Matorral.

08

003

Osona.

Bosque mixto.

08

004

Moianes.

Bosque mixto.

08

005

Penedés.

Matorral.

08

006

Anoia.

Matorral.

08

007

Maresme.

Perennifolia.

08

008

Valles oriental.

Perennifolia.

08

009

Valles occidental.

Perennifolia.

08

010

Baix Llobregat.

Matorral.

17

Girona.

001

Cerdanya.

Bosque mixto.

17

002

Ripolles.

Bosque mixto.

17

003

Garrotxa.

Perennifolia.

17

004

Alt Empordà.

Perennifolia.

17

005

Baix Empordà.

Perennifolia.

17

006

Girones.

Perennifolia.

17

007

Selva.

Perennifolia.

25

Lleida.

001

Val d’Aran.

Bosque mixto.

25

002

Pallars-Ribagorza.

Perennifolia.

25

003

Alt Urgell.

Perennifolia.

25

004

Conca.

Matorral.

25

005

Solsones.

Bosque mixto.

25

006

Noguera.

Perennifolia.

25

007

Urgell.

Perennifolia.

25

008

Segarra.

Bosque mixto.

25

009

Segria.

Perennifolia.

25

010

Garrigues.

Perennifolia.

Cataluña.

43

Tarragona.

001

Terra Alta.

Matorral.

43

002

Ribera d’Ebre.

Matorral.

43

003

Baix Ebre.

Matorral.

43

004

Priorat.

Bosque mixto.

43

005

Conca de Barbera.

Bosque mixto.

43

006

Segarra.

Matorral.

43

007

Camp de Tarragona.

Matorral.

43

008

Baix Penedés.

Matorral.

País Vasco.

01

Araba/Álava.

001

Cantábrica.

Matorral.

01

002

Estribaciones Gorbea.

Matorral.

01

003

Valles Alaveses.

Perennifolia.

01

004

Llanada Alavesa.

Perennifolia.

01

005

Montaña Alavesa.

Perennifolia.

01

006

Rioja Alavesa.

Matorral.

20

Gipuzkoa.

001

Guipúzcoa.

Bosque mixto.

48

Bizkaia.

001

Vizcaya.

Bosque mixto.

Principado de Asturias.

33

Asturias.

001

Vegadeo.

Otras frondosas de plantación.

33

002

Luarca.

Otras frondosas de plantación.

33

003

Cangas del Narcea.

Matorral.

33

004

Grado.

Otras frondosas de plantación.

33

005

Belmonte de Miranda.

Matorral.

33

006

Gijón.

Otras frondosas de plantación.

33

007

Oviedo.

Otras frondosas de plantación.

33

008

Mieres.

Matorral.

33

009

Llanes.

Matorral.

33

010

Cangas de Onís.

Matorral.

Cantabria.

39

Cantabria.

001

Costera.

Otras frondosas de plantación.

39

002

Liébana.

Matorral.

39

003

Tudanca-Cabuérniga.

Matorral.

39

004

Pas-Iguña.

Matorral.

39

005

Ason.

Matorral.

39

006

Reinosa.

Matorral.

La Rioja.

26

La Rioja.

001

Rioja Alta.

Perennifolia.

26

002

Sierra Rioja Alta.

Bosque mixto.

26

003

Rioja Media.

Matorral.

26

004

Sierra Rioja Media.

Perennifolia.

26

005

Rioja Baja.

Matorral.

26

006

Sierra Rioja Baja.

Matorral.

Extremadura.

06

Badajoz.

001

Alburquerque.

Matorral.

06

002

Mérida.

Matorral.

06

003

Don Benito.

Matorral.

06

004

Puebla Alcocer.

Matorral.

06

005

Herrera Duque.

Matorral.

06

006

Badajoz.

Perennifolia.

06

007

Almendralejo.

Perennifolia.

06

008

Castuera.

Matorral.

06

009

Olivenza.

Perennifolia.

06

010

Jerez De Los Caballeros.

Perennifolia.

06

011

Llerena.

Perennifolia.

06

012

Azuaga.

Perennifolia.

10

Cáceres.

001

Cáceres.

Matorral.

10

002

Trujillo.

Perennifolia.

10

003

Brozas.

Matorral.

10

004

Valencia de Alcántara.

Matorral.

10

005

Logrosan.

Perennifolia.

10

006

Navalmoral de la Mata.

Perennifolia.

10

007

Jaraiz de la Vera.

Matorral.

10

008

Plasencia.

Matorral.

10

009

Hervás.

Matorral.

10

010

Coria.

Matorral.

Castilla-La Mancha.

02

Albacete.

001

Mancha.

Matorral.

02

002

Manchuela.

Matorral.

02

003

Sierra Alcaraz.

Matorral.

02

004

Centro.

Matorral.

02

005

Almansa.

Matorral.

02

006

Sierra Segura.

Matorral.

02

007

Hellín.

Matorral.

13

Ciudad Real.

001

Montes Norte.

Matorral.

13

002

Campo de Calatrava.

Matorral.

13

003

Mancha.

Matorral.

13

004

Montes Sur.

Matorral.

13

005

Pastos.

Matorral.

13

006

Campo de Montiel.

Matorral.

16

Cuenca.

001

Alcarria.

Matorral.

16

002

Serranía Alta.

Bosque Mixto.

16

003

Serranía Media.

Bosque Mixto.

16

004

Serranía Baja.

Matorral.

16

005

Manchuela.

Bosque Mixto.

16

006

Mancha Baja.

Bosque Mixto.

16

007

Mancha Alta.

Bosque Mixto.

Castilla-La Mancha.

19

Guadalajara.

001

Campiña.

Matorral.

19

002

Sierra.

Matorral.

19

003

Alcarria Alta.

Bosque Mixto.

19

004

Molina de Aragón.

Matorral.

19

005

Alcarria Baja.

Bosque Mixto.

45

Toledo.

001

Talavera.

Perennifolia.

45

002

Torrijos.

Perennifolia.

45

003

Sagra-Toledo.

Matorral.

45

004

La Jara.

Matorral.

45

005

Montes de Navahermosa.

Perennifolia.

45

006

Montes de los Yébenes.

Perennifolia.

45

007

La Mancha.

Matorral.

Comunitat Valenciana

.

03

Alacant/Alicante.

001

Vinalopo.

Matorral.

03

002

Montaña.

Matorral.

03

003

Marquesado.

Matorral.

03

004

Central.

Matorral.

03

005

Meridional.

Matorral.

12

Castelló/Castellón.

001

Alto Maestrazgo.

Matorral.

12

002

Bajo Maestrazgo.

Matorral.

12

003

Llanos Centrales.

Matorral.

12

004

Peñagolosa.

Matorral.

12

005

Litoral Norte.

Matorral.

12

006

La Plana.

Matorral.

12

007

Palancia.

Matorral.

46

València/Valencia.

001

Rincón de Ademuz.

Matorral.

46

002

Alto Turia.

Matorral.

46

003

Campos de Liria.

Matorral.

46

004

Requena-Utiel.

Matorral.

46

005

Hoya de Buñol.

Matorral.

46

006

Sagunto.

Matorral.

46

007

Huerta de Valencia.

Matorral.

46

008

Riberas del Júcar.

Matorral.

46

009

Gandía.

Matorral.

46

010

Valle de Ayora.

Matorral.

46

011

Enguera y la Canal.

Matorral.

46

012

La costera de Játiva.

Matorral.

46

013

Valles de Albaida

Matorral.

Región de Murcia.

30

Murcia.

001

Nordeste.

Matorral.

30

002

Noroeste.

Matorral.

30

003

Centro.

Matorral.

30

004

Rio Segura.

Matorral.

30

005

Suroeste y Valle Guadalentín.

Matorral.

30

006

Campo de Cartagena.

Matorral.

Illes Balears.

07

Illes Balears.

001

Ibiza.

Bosque Mixto.

07

002

Mallorca.

Bosque Mixto.

07

003

Menorca.

Bosque Mixto.

Comunidad de Madrid.

28

Madrid.

001

Lozoya Somosierra.

Matorral.

28

002

Guadarrama.

Matorral.

28

003

Área Metropolitana de Madrid.

Matorral.

28

004

Campiña.

Matorral.

28

005

Sur Occidental.

Matorral.

28

006

Vegas.

Matorral.

ANEXO III
Valores unitarios a aplicar a los animales (enjambre), colmenas (cajas) y producciones

Producción convencional

Tipo de colmena

Valor unitario máximo

(Euros/colmena)

Valor unitario mínimo

(Euros/colmena)

Troncos.

30 €

15 €

Layens.

145 €

85 €

Vertical y Layens con alza.

174 €

95 €

Núcleo.

80€

32€

Producción ecológica

Tipo de colmena

Valor unitario máximo

(Euros/colmena)

Valor unitario mínimo

(Euros/colmena)

Troncos.

35 €

17 €

Layens.

167 €

98 €

Vertical y Layens con alza.

200 €

109 €

Núcleo.

92

37

Distribución del valor unitario garantizado (%)

Tipo de colmena

Colmena (Caja)

Animales (Enjambre)

Producción

Troncos y Layens.

23

41

36

Vertical y Layens con alza.

30

34

36

Núcleo.

40

60

 
ANEXO IV
Valores máximos de compensación a aplicar a la producción por sequía

Opción verano-primavera: mayor compensación en primavera

Número de decenas con sequía en el periodo

Periodos

1 de febrero a 30 de junio de 2020

1 de julio a 31 de octubre de 2020

Hasta 4

9 %

5 %

5

14 %

7 %

6 o más

29 %

10 %

Opción verano-otoño: mayor compensación en otoño

Número de decenas con sequía en el periodo

Periodos

1 de febrero a 30 de junio de 2020

1 de julio a 31 de octubre de 2020

Hasta 4

5 %

9 %

5

7 %

14 %

6 o más

10 %

29 %

ANEXO V
Valores máximos de compensación a la producción por inundación-lluvia torrencial, viento huracanado, golpe de calor y nieve (garantía básica) así como por incendio (garantía adicional)

Zona Norte: Comunidad Autónoma Galicia, Cantabria, Principado de Asturias, País Vasco, Comunidad Foral de Navarra, La Rioja y Aragón

 

Periodos

15 de marzo a 31 de agosto

1 de septiembre a 31 de octubre

1 de noviembre a 14 de marzo

% valor de compensación sobre precio unitario por colmena (todos los tipos de colmenas).

100 %

70 %

30 %

Zona Centro: Comunidad Autónoma Castilla y León, Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha

 

Periodos

1 de marzo a 31 de julio

1 de agosto a 30 de septiembre

1 de octubre a 28 de febrero

% valor de compensación sobre precio unitario por colmena (todos los tipos de colmenas).

100 %

70 %

30 %

Zona Sur: Comunidad Autónoma Extremadura, Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña, Región de Murcia, Illes Balears y Canarias

 

Periodos

1 de marzo a 31 de agosto

1 de septiembre a 31 de octubre

1 de noviembre a 28 de febrero

% valor de compensación sobre precio unitario por colmena (todos los tipos de colmenas).

100 %

70 %

30 %

Continuar leyendo «Seguros Agrarios Combinados 301118»

El Gobierno aprueba la nueva etiqueta de la miel que incluye el país de origen 190520

país origen

Cambio en la etiqueta de la miel

etiqueta

 

Mostrará el país de origen

 

Real Decreto 

 

La obligatoriedad del nuevo etiquetado de la miel aprobado por el Consejo de Ministros este martes 19 de mayo, marcará un antes y un después en el mundo de la apicultura, al menos con respecto  a la comercialización de la miel. 

El nuevo etiquetado aprobado deberá detallar su país o países de origen, lo que identificará mejor la miel que se ha producido íntegramente en España.

El real decreto ha permitido al gobierno sacar adelante y modificar la normativa actual de la calidad de la miel respecto a su etiquetado, lo que beneficiará a apicultores y a consumidores, según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

En el caso de la miel que se haya elaborado a partir de mieles de distinta procedencia, deberá indicarse en el etiquetado la lista de los países de origen donde se haya recolectado.

Cuando proceda de un único país, será obligatorio indicarlo en la etiqueta, por lo que se podrá identificar claramente si es, o no, “cien por cien española”.

Para garantizar el cumplimiento de estos nuevos requisitos, la norma exige a los operadores que recojan, “dentro de su sistema de autocontrol”, las evidencias necesarias que puedan demostrar los orígenes de las mieles empleadas en las mezclas.

La entrada en vigor de este real decreto, se conseguirá que “el consumidor tendrá un conocimiento más completo sobre el origen, el país y la procedencia de la miel, que le permitirá ejercer una opción de compra con más fundamento”, ha subrayado el Ministerio en un comunicado.

“Los apicultores españoles podrán competir en el mercado con la miel que proviene del exterior, en mejores condiciones”.

De acuerdo al Ministerio, que ha apuntado que el real decreto responde a las peticiones recibidas desde muchos ámbitos relacionados con este producto, ampliando las exigencias de la indicación de origen.

Sin apicultores, sin colmenas 050520

enjambre abejas ecosistema

El estado de alarma ha coincidido con el arranque de la actividad en las explotaciones apícolas y los desplazamientos para atender las colmenas en los colmenares están permitidos. En estos momentos la actividad se centra en hacer los núcleos

enjambrando
Formación de enjambres

 

División de colmenas

En estos momentos, dependiendo de si están en el sur o en el norte de la provincia, pues se llevan más de 20 días de diferencia en el campo, los apicultores se dedican a hacer los núcleos, es decir, sacar de una colmena madre sus descendientes. «Hay muchos métodos y cada uno aplica el suyo según sus necesidades; desde dividir la colmena en dos partes, división en abanico, núcleos babys y de cada método sus variantes», explica el presidente de la Asociación Palentina de Apicultores (APA) Julián Caballero, que subraya que «son muy autodidactas y cada cual tiene su librillo».

Imprescindible reproducción

Esta labor de reproducción es «imprescindible» para la continuidad del colmenar. Hay mucha mortandad en invierno -hasta un 40% de media-, e intentar evitarla es la «labor principal del apicultor». «Las colmenas por su naturaleza forman enjambres (ellas mismas se dividen naturalmente), y una gran parte de las abejas, junto con la abeja reina, se marcha de su casa para formar otra en otro lugar. Este comportamiento natural supone una pérdida para el apicultor que lleva todo el año proporcionándole los cuidados que necesita».

Como también explica Julián Caballero, otra de las labores principales en estos momentos es ordenar la colmena de forma que crezca con más facilidad (miel, cría  y polen). A la vez se introducen láminas de cera para que las abejas  las estiren y formen los típicos panales con celdas exagonales.

«Con esta labor, al tiempo que se amplía y da espacio a la colmena, el apicultor  evita ese temido enjambrazón», afirma.

 

COVID-19

La actual crisis sanitaria del COVID-19, en principio, «no afecta demasiado» pues las actividades del llamado sector primario son servicios considerados de primera necesidad. Aunque como en todos los sectores se producen problemas puntuales en los suministros de material. El estado de alarma ha coincidido con el arranque de las explotaciones apícolas y los desplazamientos para atender los colmenares están permitidos. 

«Se debe circular con la documentación del apiario y estar en ruta desde su casa al colmenar. En el caso de ser más de una persona, éstas deben respetar las medidas de seguridad pertinentes y cumpliendo las distancias de seguridad».

 

Esta primavera «viene muy bien» ya que las  lluvias y su repercusión en el campo propician que «las colmenas crezcan con rapidez». Aunque siempre hay un pero; las abejas explotan y bullen de actividad, lo que puede provocar que, de no controlar ese crecimiento, terminen enjambrando con la consiguiente pérdida de población.

Este año la primavera viene con lo que los apicultores llamamos fiebre de enjambrazón». «Si bien el año comienza favorable -prosigue Caballero-, la miel que en estos momentos recolectan las colmenas la consumen ellas mismas. Más adelante, a medida que  crecen en población  empiezan a almacenar miel y es cuando el apicultor puede recoger una parte de ese almacén».

Para esto,  «aún queda mucho tiempo; la miel de brezo, por ejemplo,  hasta finales de agosto o septiembre no se recolecta -catar es el término utilizado por los apicultores- y hasta que lleguen esas fechas el cielo tiene mucho que decir para que no tengamos heladas tardías y que llueva puntualmente.

Problemas

La avispa asiática (Vespa velutina), si bien se ha localizado en distintos puntos de la provincia, «aún no ha creado daños a los colmenares ni a las personas, pero es algo que llegará y para lo que no estamos preparados.

Tenemos regiones limítrofes donde ya es un desastre  y eso que  luchan desde muchos frentes contra ella, deberíamos prepararnos para lo que nos viene», afirma.

En cuanto a la  varroa, calificada como el «principal enemigo» de la abeja y por ende del apicultor, es hoy por  hoy  la causa de la gran mortandad de las colmenas. «El apicultor que quiera permanecer siéndolo debe conocer bien este ácaro,  tanto o más que a las abejas, desde cómo se reproduce a cómo poder eliminarlo y las consecuencias que tiene en la colmena».

Julián Caballero habla de un tercer factor que, sobre todo en el sur de la provincia, «también está creando problemas puntuales». Se trata de los abejarucos, «pájaros muy bonitos pero que, como su nombre indica,  si pueden se alimentan principalmente de abejas, creando  presión y temor en las colmenas; llegando el punto de que las abejas no salen al campo pues saben que las está esperando».

Desde la Asociación Palentina de Apicultores, se valora la apicultura en la provincia de Palencia como un «factor positivo» para  fijar población. «La persona con colmenas tiene que pasar muchas horas atendiéndolas y esto implica  vivir en los pueblos o ir continuamente a ellos».

Entre las dos asociaciones de Apicultores (Apinorpa, Apicultores del Norte de la Provincia, es la otra), explica Caballero, «hay unos 500 apicultores aficionados con un número de colmenas que satisfacen sus necesidades de consumo y también hay muchos profesionales que viven de sus colmenas». Por otro lado,  «profesionales de otras provincias vienen justo en el momento de las mieladas para instalar sus colmenas y recolectar. La transhumancia está ocasionando problemas de convivencia entre colmenares estantes y trashumantes», según pone de manifiesto Caballero. Incide en que «la Montaña Palentina está recibiendo una presión de colmenas trashumantes que se debería regular.

Ni todos los años son iguales ni todas las zonas admiten las colmenas que se quiera. Se está sobre-explotando el medio y perjudicando a los apicultores que pasan el año en el mismo asentamiento, polinizando su territorio». La administración, a su juicio,  «debería implicarse y regular las cantidades de colmenas que se puedan instalar como lo ha hecho en otros temas, como puede ser caza, pesca o  micología».

El número de apicultores en la provincia «va en aumento» y también el de apicultoras que se incorporan a esta actividad. 

«En la pasada feria apícola, celebrada en Palencia en el mes de febrero, fueron cinco las mujeres que dieron a conocer sus experiencias como apicultoras».  Caballero recalca que «es un oficio en el que hay desde recién licenciados hasta veteranos de toda la vida.

Quién entra en el mundo de las abejas, por regla general, ya no lo abandona… queda enganchado para toda la vida».

Julián Caballero asegura, a modo de conclusión, que «si en su día apareció la figura del apicultor porque había colmenas; hoy por hoy, si desapareciesen los apicultores, seguramente desaparecerían las abejas. No se conoce una sola colmena que viva por sí sola, desde que llegó la varroa han desaparecido todas. Con la importancia que tienen las abejas para la economía y el medio ambiente, bien está que las distintas administraciones cuiden a los apicultores, esto repercutirá en todos».

Fuera de Control: Varroa Destructor 210420

ácaro varroa destructor

‘Varroa destructor’ mayor problema de apicultura y la agricultura

 

Investigaciones

La Universitat de València lleva años estudiando el fenómeno de la resistencia del ácaro Varroa destructor frente a los acaricidas en poblaciones de ácaros distribuidas por los continentes europeo y americano. La lupa está puesta sobre el ácaro Varroa destructor, uno de los mayores problemas de la apicultura y la agricultura. «Destruye las colmenas en poco tiempo, tiene un efecto devastador», explica Joel González Cabrera. Este bioquímico lidera un proyecto que ha recibido 1,1 millones de dólares de la Fundación para la Investigación en Agricultura y Alimentación (Foundation for Food and Agriculture Research) de Estados Unidos y de otras instituciones. Junto a González, el equipo lo completan Sara Hernández, Anabel Millán y Luis Benavent.

 

ácaro varroa
Los investigadores Sara Hernández y Joel González.

 

Mucha gente no es consciente del papel que juegan las abejas en nuestro día a día.

 

Son un baluarte enorme a nivel mundial, como polinizadores y también como productores de miel. Es un sector que mueve miles de millones de euros al año solo en Europa.

 

¿A qué achacan los investigadores el declive generalizado?

 

Ácaro Varroa destructor

Además de la desaparición estacional hay una debilitación clara, especialmente por el ácaro Varroa destructor, cuyo nombre lo dice todo, y los virus que transmite. Se ha convertido en uno de los principales motivos de la pérdida de colonias de abejas melíferas. Es un ácaro que se alimenta de sus fluidos corporales y acaba provocando su muerte. Su parasitismo es una de las preocupaciones más importantes a nivel mundial, ya que, debido al uso intensivo de pesticidas y la rápida adaptabilidad del ácaro Varroa destructor se ha vuelto muy difícil mantenerlo controlado.

 

¿Cómo van los estudios que están llevando a cabo usted y su equipo de trabajo?

Hemos avanzado bastante porque hemos identificado mutaciones en el genoma del ácaro que lo hacen insensible a una de las familias de acaricidas más utilizados. En ese sentido hemos diseñado métodos de diagnóstico para identificar los ácaros resistentes y poder plantear estrategias más eficaces a los agricultores y apicultores, y poder darles una herramienta fiable para seleccionar el tratamiento más adecuado. Quiero destacar también la coordinación con conselleria y el Ministerio de Agricultura.

 

DESAFÍOS 

«La existencia de la Varroa -ácaro varroa destructor- plantea serios desafíos para las abejas y las colmenas. Esta subvención proporcionará un apoyo fundamental para el desarrollo y las pruebas de nuevos productos químicos que podrían ayudar a los apicultores a controlar mejor las plagas de estos ácaros», asegura Cook.

«Esperamos compartir los resultados de estos esfuerzos y apoyar a los apicultores para implementar estrategias integradas de control de plagas», añade el investigador. En el estudio participan ocho instituciones, principalmente situadas en Estados Unidos y Canadá. Entre estas, destaca la Universitat de València, la única europea. El grupo que encabeza Joel González Cabrera ha identificado mutaciones en el genoma del ácaro que lo hacen insensible a una de las familias de acaricidas utilizados en los programas de control. Además, han diseñado métodos de diagnóstico para identificar los ácaros resistentes y poder plantear estrategias de control más eficaces.

 

Algunos relacionan la pérdida de especies como la Apis melífera con el cambio climático. Yo no creo que haya una relación directa con el cambio climático.

 

Sí veo los efectos de la globalización del comercio y el riesgo de entrada de agentes patógenos ante los que la apis mellifera no ha generado aún defensas y los científicos tampoco han desarrolado tratamientos que combatan estos patógenos.

Sin ir más lejos podemos darnos cuenta de cómo esta globalización comercial está afectando a todo en el planeta si nos interesamos en la introducción y colonización de Europa por la avispa asiática o vespa velutina. Los investigadores dan por cierto que algún ejemplar de esta avispa vino camuflado en algún tipo de producto de importación y se introdujo en Europa a través de algún medio de transporte.

A partir de ahí ya conocemos todos la historia.

Drones contra velutina 060420

drones contra velutina

Los Drones, último adelanto técnico, permite utilizar la ingeniería aeronáutica para destruir nidos de vespa velutina

Amenaza para los polinizadores autóctonos

drones contra velutina
Ingeniería aeronáutica destruye nidos de velutina

 

El Ayuntamiento ha encargado los trabajos de geologalización para eliminar esos nidos de una especie de avispa que supone una amenaza para las especies autóctonas de polinizadores, especialmente las abejas productoras de miel.

Los drones vuelan por las zonas más habituales de implantación de estas colmenas como márgenes de rieras, balsas o canales de pluviales.

Una vez localizados los nidos, se les inyecta un biocidaque introduce un hongo que paraliza las extremidades de las avispas en 48 horas y les provocan la muerte.

La avispa asiática supone un peligro para el ecosistema ya que es un depredador que acaba con las especies autóctonas que son las principales polinizadoras de árboles frutales, las plantas y verduras.

Posiblemente la especie fuera introducida en Francia en algún contenedor de transporte marítimo de importación de productos del continente asiático

Miel anónima, adulterada o falsa

MielHacendado 1 - Miel anónima, adulterada o falsa - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud

La Comisión Europea rechaza exigir que en la etiqueta figure además de la procedencia el porcentaje de miel de cada país, y pasará a ser miel anónima sin autor.

 

Miel anónima, adulterada o falsa
Trabajos de recolección de la miel

Consumidores

 

Cuando los consumidores españoles compren miel ignorarán qué tanto por ciento de materia prima procede de cada país.  Será miel anónima, adulterada o falsa. El dictamen de la Comisión Europea tiene la culpa de que se rechazase el proyecto de real decreto del Ministerio de Agricultura  donde se exigía que en la etiqueta figurase , no solo la procedencia de la misma, sino el porcentaje de miel de cada país, recogiendo las demandas de los productores.

El Ministerio elabora ahora una nueva disposición que no entrará en vigor hasta el próximo 20 de enero.

 

Directrices comunitarias

 

Recogiendo las directrices comunitarias, cuando las industrias envasen una miel con mezcla de varios países, deberán poner en sus etiquetas los puntos de origen, pero no tienen la obligación de ordenar esa lista en función del volumen de materia prima procedente de cada país. Tampoco tendrán la obligación de poner el porcentaje de materia que viene de cada nación.

 

Etiqueta fraude

 

Las cooperativas agroalimentarias denuncian que, con esa normativa, en la práctica, un tarro con un 1% de miel española y un 99% procedente de china podrá ser etiquetado de forma automática como tarro de “Miel española”. Pero esto es lo mismo que decir que se trata de miel anónima, adulterada o falsa. Y en su opinión supone un fraude para el consumidor, que consumirá la miel anónima, adulterada o falsa sin los mínimos sellos de garantía y de calidad exigidos por el mercado europeo.

O lo que es lo mismo que decir, y siendo claros que, «los consumidores españoles cuando adquieran miel desconocerán qué tanto por ciento de materia prima procede de cada país,  consumirán miel adulterada, falsa y anónima».

 

Regulación

 

Desde 2003, la regulación en el etiquetado de miel contemplaba la obligación de que en la misma se informara si se trataba de miel procedente de la Unión Europea, de terceros países o de la UE y de terceros países, lo cual no aportaba transparencia a los consumidores.

Ante las demandas de los productores españoles, Agricultura intentó su modificación con el fin de defender los intereses de los productores nacionales aportando una mayor información en el etiquetado con uno proyecto de real decreto, ahora devuelto por Bruselas.

 

Importación/Exportación

 

España importa anualmente una media de más de 30.000 toneladas de Miel falsa y anónima, de las que la partida más importante corresponde a la procedente de China que llegó en 2015 a las 17.000 toneladas, desplazando las importaciones desde otros países como Argentina, que se mantiene por encima de las 10.000 toneladas.

España tiene una producción media de 30.000 toneladas de miel que realizan más de 30.000 apicultores con 2,8 millones de colmenas, aunque el grueso de la producción se concentra en unos 5.500 apicultores profesionales. Exporta más de 20.000 toneladas de miel de calidad, especialmente al resto de la UE y a países árabes.

 

Denuncias

Desde el sector se vienen denunciando reiteradamente las importaciones de mieles de baja calidad barata a menos de dos euros, frente a unos costes medios de la producción en España de 2,7 euros por kilo. Según las organizaciones agrarias, desde la campaña 2015-2016 el precio de la miel en origen acumula una caída cercana al 40%.

Miel anónima

Y es que desde España y Europa mucho se habla de que las miel anónima de «terceros» países es miel adulterada, falsa y anónimas, sin apenas garantías de sanidad. Mieles a las que se les añade azúcar y otros componentes.

Pero a la hora de la verdad, y si tan mala es la miel que se puede importar, cómo es que los políticos europeos no protegen y apuestan más por la calidad de la miel española y europea, con unas ciertas y mayores garantías de higiene y calidad.

Por qué nuestros gobernantes «empujan» a las empresas productoras y vendedoras de miel a pujar en los mercados internacionales por productos de baja calidad en busca de precios ridículos, teniendo en el apiario europeo mieles en cantidades suficientes para abastecer la casi totalidad del mercado europeo  de la miel.

Esa es una buena pregunta que habrá de hacer a los políticos, con intereses en empresas multinacionales y grandes superficies alimentarias.

    EL GOLPE

 

El negocio es redondo.

Pervierten  la miel española, con una pureza y calidad contrastada, y la mezclan con miel anónima, adulterada o falsa de otros países.

Su único propósito es reventar el mercado creando un producto, equiparable a la miel, aparentemente miel, pero con un precio sin competencia. 

miel anónima
Miel anónima, adulterada o falsa.

 

Producto final: 99% miel anónima +1% miel española.

De esta forma el 99% de la miel anónima, adulterada o falsa que importan, con la que se lucran y hacen negocio, se envuelve y reviste en el 1% restante de miel marca España, con calidad  reconocida. De esta mistura resulta un producto de textura irreconocible pero con todos las bendiciones para ser vendida bajo una denominación confusa que logra engañar al mercado.

Una miserable y rebuscada forma de hacer negocio de la miel anónima, adulterada o falsa a cuenta del trabajo del apicultor español.

No quieren darse cuenta de que los europeos queremos miel de calidad y no miel anónima sin padre ni madre conocidos. NO QUEREMOS CONSUMIR PRODUCTOS ADULTERADOS. Presuntos jarabes de azúcar adulterada o miel anónima que vaya a saber usted su procedencia.

Será que no entienden que transportar miel a través del mundo para comerciar genera un aumento de emisiones de CO². 

estafa de la miel

Pero mucho me temo que, viendo el percal,  nuestros gobernantes no tengan ningún tipo de escrúpulos y lo único que les importa hacer negocios a cualquier precio. 

Cómo puede ser que los españoles consumamos miles de toneladas de miel asiática, argentina o de otros países, si tenemos miel española y europea que, sin desmerecer las demás mieles y para el mercado europeo, nos ofrecen unas garantías mayores, y,  sin aumento de emisiones de CO² y la consiguiente contaminación.

Proteccionismo

En realidad, mucho proteccionismo al apicultor europeo y muchas limitaciones sanitarias y de cualquier otro tipo para  nuestros productos y, al final, cuando de precio se trata, los lobbys de las empresas envasadoras, productoras y comercializadoras pierden la vergüenza. Estas multinacionales se aliarán, siempre en contra del consumidor, para convertir nuestro 1% de miel en el caballo de Troya que disimulará e introducirá en nuestro mercado el otro 99% de otras mieles y sucedáneos de miel a precios ridículos.

Al final, casi todos contentos.

El casi hace referencia al consumidor que siempre acaba pagando el pato. 

 

 

 

 

 

 

Tarjeta roja al glifosato 200220

glifosato

Tarjeta roja al glifosato que permite afirmar, con muchas cautelas, que los daños a la biodiversidad tienen los días contados.

 

OMS

Clasificado «posible cancerígeno» por la OMS, el glifosato, exterminador de vida, ha recibido una (1) tarjeta roja. Una tarjeta roja ya es suficiente para que te vayas al vestuario. Parece que sus fechorías tienen los días contados. Los días contados o, lo que es lo mismo, fecha de caducidad.

 

UE

 

Por fin la UE tiene que aceptar, frente a las presiones del lobby del glifosato, su peligro para nuestra biodiversidad. Por fin no sólo los apicultores y agricultores perciben sus nefastos efectos sobre todas las formas de vida. El uso del glifosato se prohibirá en diciembre de 2022.

 

Administraciones Públicas

 

Son muchas las administraciones públicas que han decidido dejar de utilizar el glifosato  para controlar la vegetación acumulada en los arcenes de las carreteras.  En León, por ejemplo, la Junta sólo lo sigue utilizando para la limpieza de algunas vías. Este potente herbicida tiene un amplio espectro no selectivo. Es el más utilizado en la actualidad en mantenimiento viario, en agricultura y en jardinería.
Actualmente está en el punto de mira por sus efectos nocivos para el medio ambiente y para la salud humana. En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el glifosato como «probablemente cancerígeno para los seres humanos». Se basó en la evidencia de que es cancerígeno para los animales. También se sospecha que actúa como un disruptor endocrino y que es tóxico para la reproducción.

tarjeta roja al glifosato
Fumigando herbicidas

 

La última administración pública que ha decidido desechar este producto en las labores de mantenimiento de sus carreteras es la Xunta de Galicia. El parlamento gallego aprobó por unanimidad una resolución en la que se instaba a las administraciones a buscar alternativas al uso de herbicidas.

Glifosato

 

Con 6.053 kilómetros, León es la segunda provincia de España con más kilómetros de red viaria  y se usa para limpiar las cunetas de maleza. Pero sólo en las carreteras de titularidad autonómica, pues parte de los 1.786 kilómetros de carreteras son competencia de Castilla y León.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente reconoce que sí utiliza glifosato en las labores de mantenimiento de la red autonómica. «Es un producto cuya utilización está permitida, ya que no tiene pictogramas», aseguran desde la consejería.

Explican que «no siempre es factible usar medios mecánicos en estas labores. Por ello se utilizan pesticidas si resulta posible —no siempre lo es— o la seguridad vial lo permite, ya que no todos los tramos de las carreteras son iguales».

Por su parte, la Diputación de León, con 3.310 kilómetros de carreteras a su cargo no utiliza ningún tipo de pesticida para combatir la maleza. Según el diputado de Infraestructuras, Luis Alberto Arias, «no se usa glifosato en ningún caso, solo se desbroza mecánicamente con desbrozadora de tractor o manual, o con persona con desbrozadora».

Greenpeace

 

Según denuncia Greenpeace, además del daño para la salud humana de las personas que están más expuestas al glifosato, como pueden ser los trabajadores que lo utilizan, este pesticida tiene «graves impactos» en el medio ambiente.

Contamina los suelos y el agua y afecta a otros seres vivos, organismos acuáticos, peces y moluscos, pasando también por las ranas y sus renacuajos, y organismos del suelo, como las lombrices de tierra, fundamentales para mantener e incrementar la fertilidad del suelo. También resulta nefasto para los polinizadores.

Parlamento Europeo

 

En octubre de 2017, el Parlamento Europeo exigió una prohibición total de los herbicidas a base de glifosato para diciembre de 2022. También se exigieron  restricciones inmediatas sobre su uso no profesional.

Por eso, el Parlamento rechazó la propuesta de la Comisión Europea de renovar la licencia de uso del controvertido herbicida diez años más. Los eurodiputados reclaman medidas para la eliminación gradual de esta sustancia como la prohibición completa de su uso doméstico.

También se vetaría su utilización en agricultura cuando otras alternativas ecológicas, como «sistemas integrados de gestión de plagas, sean suficientes para el control de la maleza.

Prohibición

El uso del glifosato debería quedar totalmente prohibido en la UE a partir del 15 de diciembre de 2022, según los eurodiputados.

Apicultura tradicional 060220

apicultura-tradicional

Campóo-Los Valles

Economía de Subsistencia

La apicultura tradicional en Campó-Los Valles, comarca del sur de Cantabria que comprende varios municipios, y en regiones rurales con economías de subsistencia, antiguamente tuvo gran importancia como complemento vital. Repartidos por toda la geografía campurriana, los colmenares formaban parte del paisaje y de la vida cotidiana. En ellos se colocaban las colmenas, conocidas con el nombre de dujos y hornillos.

Declive

El declive de la apicultura tradicional en la segunda mitad del siglo XX, se inició con la emigración de los pueblos a la ciudad. De esta forma se produjo el consiguiente abandono de la economía agraria. La puntilla fue la aparición, alrededor de 1984, del ácaro de la varroa. Este ácaro diezmó el número de colmenas y aceleró el trasiego de las abejas de las colmenas tradicionales fijas a las modernas de cuadros móviles. El nuevo sistema de apicultura tradicional permite un mejor control de este parásito, un considerable aumento de la producción y un manejo más racional.

Abandono

En la actualidad se puede considerar prácticamente desaparecido este tipo de apicultura tradicional. Quedan pocos colmenares con dujos y muchos de ellos en claro estado de abandono.

Presencia histórica

Campóo-Los Valles ha sido siempre una comarca muy vinculada a esta actividad con una gran presencia histórica. Como se puede comprobar en el artículo «Apicultura de la Merindad de Campoo: datos his­tóricos» de Encarnación Niceas Martínez en   Cua­dernos de Campoo n° 35. 
En este artículo me centraré en los tipos de colmenas y colmenares, las labores que reali­zaban y las tradiciones entorno a la apicultura.

Las colmenas

Las colmenas más antiguas se construían utilizando los troncos de árboles huecos que recogían de los montes. Al aumentar la necesidad de ellas se produjo una escasez de este tipo de troncos, por lo que tuvieron que recurrir al vaciado manual de éstos.
Este tipo de colmena en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles se llama dujo (del latín dolium, vasija). y era elaborado a partir del tronco de un árbol. Su especie depende de la zona donde se elabore, siendo los más comunes el roble o rebollo y olmo. Ocasionalmente también el tejo, fresno y haya.
Otros tipos de colmenas utilizados son el hornillo, el dujo de tablas y de caseta.

Dujos de tronco de árbol

apicultura tradicional
Dujos

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, los dujos solían hacerlos los propios apicultores. Para ello aprovechaban, cuando era posible, viejos troncos que hallaban en el monte con la zona central podrida. También usaban árboles que cortaban para otros usos (el adra para leña y fabricación de utensilios para la vida cotidiana).

Ordenanzas

En este sentido había Ordenanzas regulando esta actividad: «…ninguna persona pueda hacer dujos para vender salvo de su adra…» (El Gobierno y la Administración de los pueblos de Cantabria, Ordenanzas de Valderredible, año de 1618) y «…no puedan cortar rebollo que no tenga dos dujos…» (Las Ordenanzas de Valdelomar y Cezura, año 1706).
Se buscaba un árbol en buen estado y con un tronco con el mayor diámetro posible, en torno a los cincuenta centímetros. Con un tronzador se cortaba un trozo de tronco de una longitud de entre setenta y cien centímetros, si bien algunos sobrepasan el metro.
A continuación se vaciaba con un barreno, gubia y otras herramientas hasta dejarle una pared de cuatro a seis centímetros. De esta forma no se abría el tronco y aislaba del frío a las abejas. Para agilizar esta labor a veces se ayudaban del fuego, para ir quemando el tronco por dentro.
Aproximadamente a la mitad de su altura hacían la piquera que sirve de entrada y salida a las abejas. Consiste en un rebaje hecho con la azuela y de dos a cinco agujeros conocidos como aviaderos. A veces debajo de éstos se colocaba una tablilla que facilitaba la entrada de las abejas cuando ve­nían cargadas de polen y néctar.
Por dentro y en la parte central se colocaban una o dos cruces según la altura del dujo, que ser­vían para que las abejas pudieran sujetar los pana­les y para indicar al apicultor hasta dónde podía extraer la miel.
El último paso consistía en sellar con boñigas de vaca o arcilla los huecos o fisuras que, una vez secas, aislaban muy bien el interior del frío y el agua.
El dujo se apoyaba sobre una lancha o losa de piedra (para aislarlo de la humedad del suelo) y se cubría su boca superior con una tapa de tabla. Encima se ponía a modo de tejadillo una lancha de piedra. Actualmente se usan tejas o chapas de bi­dones, para evitar que se colaran el agua, la nieve y el frío.
Coronando el conjunto, una o varias piedras con el objeto de que el viento no lo levantara y dejara a la intemperie a las abejas.

Hornillo

Hornillos en una vivienda de Quintanilla de An, Valderredible.
En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles el hornillo era, originariamente, un dujo en po­sición horizontal incrustado en las paredes de las viviendas y edificaciones anexas como cua­dra, pajar u horneras.
La piquera estaba en el exterior y el acceso a los panales estaba en el interior. Cerrada por una tapa de ma­dera y sujeta gracias a unas tiras de cuero que hacían a su vez de bisagras. Para mayor protección y se­guridad se tapaba con un saco de arpillera o lona.
El hornillo evoluciona y los viejos troncos son sustituidos por cajas rectangulares de madera, ela­boradas manualmente en casa.
También hay casos en los que los hornillos se sitúan en edificaciones hechas sólo para albergar­los y llamados hornilleras.

Dujo de tablas

Esta colmena se construía con tablas rectangu­lares de roble, de hasta un metro de altura y unos treinta centímetros de ancho. Se unian con clavos de madera o hierro. La disposición interna y la forma de colocarlo y tapar­lo es igual que en el dujo.
Se puede considerar una evolución del dujo de más fácil su construcción y manejo. La producción es menor y se deteriora antes.

Colmena tipo caseta

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, son colmenas más evolucionadas y consideradas una transición hacia la implantación de la colmena «moderna». Algunos apicultores mañosos y autodidactas la tomaron como modelo a la hora de fabricarlas.
No tienen un patrón en cuanto a tamaño y tienen forma cúbica a modo de cajón. Están hechas con tablas de madera de roble. Algunas dis­ponen de dos piqueras debido a su gran tamaño. Como tejado se ponían tablas, chapas o uralitas en forma de una o dos aguas. En su interior se disponían cuadros móviles generalmente de medidas no estándar.
Con este tipo de colmena se aumentaba la pro­ducción y se facilitaba el manejo y el saneamiento de la misma.

Colmenares en la apicultura tradicional

Colmenas en viviendas

Estaba muy arraigada la costumbre de tener al­guna colmena en las viviendas y en las construc­ciones anexas como cuadra, pajar, corral, hornera o colgadizo.
Este hecho se solía tener en cuenta a la hora de construir la casa dejando algún hueco libre. De no haber sido así, se aprovechaban los huecos de las ventanas de buhardillas y desvanes.
La piquera daba al exterior de la casa mientras que el acceso a los panales estaba en el interior.
Estos hornillos estaban más protegidos que los dujos. Ello repercutía en una mayor producción, comodidad a la hora de la extracción de los panales y en su mantenimiento.

Huerta con dujos. Villar, Campoo de Suso.Colmenares en huertos

Era muy corriente en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles tener varias colmenas en el huerto que solía estar cerca de la vivienda.
Los dujos, en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, se colocaban resguardados tras una pared orientada al sur, que les servía de protección.
Esta ubicación tenía ventajas como una mayor facilidad de manejo y control, sobre todo a la hora de la salida y captura de los enjambres y de una cercana floración, como la de los árboles frutales.

Colmenar con tejavana

Eran relativamente frecuentes en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles que los colmenares tuvieran las colmenas bajo techo, haciendo ho­nor al refrán «abeja y oveja, tenlas bajo teja».
Son construcciones muy sencillas consistentes en tres paredes de «piedra en seco» (que no utiliza ningún tipo de aglomerante, solamente piedra). De escasa altura y una cubierta de tejas a un agua dentro de la cual se instalan los dujos.
La parte frontal del colmenar está abierta para la entrada y salida de las abejas y orientada al sur o sureste.
También existen construcciones más complejas que en la parte alta del frontal albergan hornillos.

Colmenar en recinto cerrado

Cuando el apicultor tenía un número elevado de colmenas las solía colocar en un recinto cerrado con pared o tapia de piedra rematada con lanchas. Así impedía la entrada de intrusos y sobre todo de animales como el oso que pudieran tumbar los dujos o comerse la miel.
Estos colmenares los situaban generalmente alejados de los pueblos y en las laderas sur de los montes, lo más soleados posible.
En su interior se distribuían los dujos en hile­ras paralelas posándolos sobre lanchas y orientados al sol. Si la pendiente lo exigía se disponían en terrazas hechas con grandes piedras.

Hornillera

Detalle de hornillera.
Son pequeñas cabañas de planta rectangular, con tejado a una o dos aguas y con la fachada principal, donde están las colmenas, orientada al mediodía  en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles. Se localizan principalmente en Valderredible.
Los muros son de piedra en seco o trabada en barro o adobe. Pueden llegar hasta dos metros y medio de altura y con un grosor de más de medio metro. El muro principal está formado por los hornillos en posición horizontal. Colocados en tres o cuatro filas superpuestas una encima de otra y rellenado con piedras pequeñas o adobe para tapar todos los huecos. De esta manera impedía la entrada de ratones, agua y frío.
Estas hornilleras se suelen encontrar alejadas de los pueblos, situándose en laderas orientadas al sur y cerca de los montes. El acceso suele hacerse por caminos estrechos, que sólo utiliza el apicultor. En el exterior era frecuente tener también dujos.
En la actualidad todavía queda algún ejemplo de hornillera bien conservada en los pueblos de Cadalso, Salcedo, La Puente, Montecillo y Sobrepenilla.

Labores en la apicultura tradicional

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, la captura de los enjambres, la cata de col­menas y el colado de la miel eran tradicionalmente las labores más importantes que realizaban nuestros antepasados. Sin embar­go, también se realizaban otras labores muy impor­tantes, como la preparación para la invernada y el mantenimiento de colmenas y colmenares.
Los dujos, al estar a la intemperie, sufren con el paso del tiempo los rigores de la dura climatología norteña. Aparecen grietas y agujeros en la madera que eran reparadas con el fin de mantenerlos en buen estado y proteger así a las abejas del frío y de la entrada de agua e intrusos en el interior de la colmena.
Con la entrada del invierno los abejunos (nombre con que se conocía en Campoo de Suso a los apicultores) solían poner buenas lanchas y piedras en el tejado. Tapaban los aviaderos con palucos o arcilla, dejando sólo uno o dos abiertos con el fin de que no entrara frío. Luego en la primavera se destapaban.
La limpieza del colmenar consistía en el segado con el dalle o rozón de la hierba, helechos, zarzas y matorrales que crecían en él. El objeto era facilitar la entrada y salida de las abejas por las pi­queras y minimizar el riesgo de posibles incendios. Esta labor se solía hacer a finales de la primavera y al atardecer, cuando las abejas están ya re­cogidas en la colmena. De esta forma se evita molestar a las abejas ya que les irrita el sonido que producido al dar pizarra al dalle y al segar.

Captura de los enjambres

Hasta el desarrollo de la apicultura moderna, la captura de ensambres o enxambres (como se co­noce coloquialmente a los enjambres) y la caza de colmenas silvestres suponía una actividad básica y principal en el calendario del apicultor, siendo la única forma de mantener e incrementar el número de sus colmenas.
La época de enjambrazón está condicionada por la climatología de cada año. Comprende desde mediados de mayo a junio o incluso julio.
En este periodo, los apicultores deben ir fre­cuentemente al colmenar para observar síntomas de enjambrazón en las colmenas. Por ejem­plo se debe de observar la barba de abejas en las piqueras, y estar pendientes de la salida de enjambres. También tienen que vigilar los alrededores del colmenar para cap­turar los que hayan podido salir.
En el caso de ver un enjambre en vuelo se le seguía y se hacía ruido con un campano, dando palmadas, con dos piedras, latas…. Se le tiraba tierra e incluso agua, con lo que las abejas muchas veces se posaban en el lugar más cercano, al creer que las atacaba un posible enemigo. Esto también servía para llamar la atención y hacer ver a los de­más vecinos que ese enjambre era tuyo.
El procedimiento de captura más habitual es el de untar el interior del escriño (escriñu), escriña o enjambradera con miel, aguamiel o ramas de meli­sa (hierba abejera) y colgarlo encima del enjambre. Ayudándose si es necesario de un palo largo cuyo extremo acaba en V y con la base abierta hacia abajo. Una vez colocado se espera a que se intro­duzca por sí solo o se le fuerza echándole un poco de humo sobre las abejas.
Una vez dentro y acomodadas, se mete en un saco y se lleva a un dujo vacío para introducirlas.
La importancia económica y social de la apicul­tura se ha visto reflejada a lo largo de la historia de muy diversas formas. Entre ellas se incluye la regulación, desde la Edad Media, de la propiedad y explotación de los enjambres y colmenas de abejas.
En este sentido, existe una norma que establece el derecho del dueño del colmenar sobre los enjam­bres, pudiendo entrar a buscarlos en campo ajeno. Señala que «el dueño del árbol en que se pose el enjambre puede prohibir a toda persona que entre en su propiedad para recuperarlo, excepto al dueño de la colmena de donde el enjambre se escapó y que fue persiguiéndole. Tan sólo se pierde la pro­piedad si se abandona la persecución del enjambre. En este caso vuelve a recobrar su naturaleza ju­rídica de abejas silvestres y pasará a ser dueño el primero que lo ocupe».

Colmenas silvestres

Lo primero que hacían era localizar las abejas pecoreadoras (las que salen a recoger el polen y libar el néctar de las flores) de la posible colmena silvestre. Esto lo hacían generalmente aprovechan­do la realización de otras labores ganaderas como el pastoreo. Para ello buscaban una zona boscosa o rocosa que estuviese lejos de colmenares (por lo menos 3 km.) y se situaban en un manantial, arro­yo o fuente al que las abejas a primeras horas de un día de verano pudieran acudir en busca de agua. Una vez localizadas consistía en ir siguiendo con la mirada la dirección que iban tomando e ir avan­zando hasta dar con la colmena.
La técnica de caza es por tanto muy sencilla. Tan solo requiere mucha paciencia, constancia, algo de suerte y bastante sentido común, como me decía mi abuelo.
Pero existe otra más ingeniosa y eficaz que consiste en, una vez localizado el lugar donde be­ben, ir quemando cera para atraerlas e ir avanzan­do en la dirección en la que vienen. Repitiendo esta operación varias veces al final se consigue dar con la colmena.
Una vez localizada se optaba por su captura si era viable o, por lo general, se procedía a su catado para extraer la miel y la cera.
Eran muchos los apicultores que complementa­ban la producción de sus colmenas con esta prácti­ca e incluso familias que no tenían colmenas.

La cata de las colmenas

Dujo lleno de miel.A la acción de extraer la miel de las colmenas se le denomina tradicionalmente catar.
Se esperaba a catar generalmente a marzo o incluso abril si la primavera venía muy retrasada. De esta manera se aseguraba de que las abejas pa­saban con miel el invierno, extrayéndoles sólo la que les había sobrado. La otra opción era hacerlo al principio del otoño (como se hace en la actualidad), entre San Miguel (29 de septiembre) y Todos Los Santos, pero se corría el riesgo de que se murieran de hambre si no se les dejaba suficiente miel antes de llegar a la primavera. En este sentido siempre hubo una cierta polémica entre los que optaban por una fecha o por otra, muestra de ello son estos dos refranes: «el que el su colmenar quiera conservar, en marzo ha de catar» o «si quieres cera y miel, cata por San Miguel. Si quieres sólo cera, cata por las Candelas (2 de febrero)».
La forma más común de catar un dujo era la de destaparlo y tumbarlo en el suelo en posición horizontal o algo inclinada para facilitar el trabajo. A continuación se daba humo para que las abejas se desplazaran hacia el otro lado y se limpiaba la base y la parte inferior hasta llegar a la miel o cría. Después se procedía a cortar y sacar los panales por la boca superior llegando hasta la cruz o por la in­ferior de igual modo. Siempre se dejaba una de las partes sin catar para que les sirviera de alimento y pudieran seguir desarrollándose.
Algunos apicultores más meticulosos cataban un año por un extremo o boca y hasta la cruz, y al año siguiente por el otro. De esta forma no dejaban envejecer ni ensuciar los panales.
En el caso de los hornillos, la cata se hacía ex­clusivamente por el extremo que da a la casa u hornillera, sacando los panales hasta la mitad de su longitud.
La extracción de los panales se hacía con un catador o castrador que consiste en una barra larga de hierro (de un metro más o menos). En un extremo tiene una hoja afilada (hace la vez de una cuchilla y es usada para cortar los panales del bor­de del tronco). El otro es un ángulo recto (utiliza­do para raspar, cortar por debajo y extraer el panal desde la cruz hacia afuera).
Toda esta tarea se llevaba a cabo generalmen­te por hombres. Algunos lo hacían sin protección. Lo más normal era, para evitar las pica­duras, protegerse la cabeza con una careta hecha con un sombrero o boina y un trapo de lino. Se les incorporaba una rejilla de alambre en su parte frontal, atándosela al cuello con una cuer­da. Para las manos no solían ponerse nada o como mucho unos guantes de lana o calcetines. Lo que sí hacían era amarrarse con cuerdas las mangas y los tobillos, para evitar que se metieran por dentro de la ropa las abejas, ya que como decía un vecino de Abiada «las moscas son unas descarás, suben y no miran onde pican».
Los panales a extraer es necesario que estuvie­ran libres de abejas para lo que empleaban la jume­ra, ahumadera, humión…. Con esta acción se pretendía que las abejas huyeran a la parte contraria en la que se estaba trabajando. De esta forma se puede realizar la cata con menos peligro para ellas (con el fin de matar las menos posibles) y para el apicultor.
La jumera era un pequeño cazo o puchero vie­jo de barro cocido o de porcelana (aprovechaban los viejos utensilios ya en desuso), abierto por la boca superior y al que se le hacía un orificio en la base. En su interior se ponía paja, boñigas de vaca o caballo secas, ramos de ajos…, que al prenderle fuego y soplar por el orificio salía el humo que dirigían hacia las abejas. El humo es lo único que las hace retroceder cuando «se ponen necias» (expre­sión utilizada cuando las abejas se alteran) como bien sabemos los apicultores.
Tras haber cortado el panal y una vez libre de abejas (ayudado por una rama de escoba que hace las veces de cepillo) se izaba con la parte curva del catador o con las manos y se depositaba en un balde o barreño que se tapaba con un paño blanco para evitar que se volviera a llenar de abejas. Una vez acabada la cata se transportaban los barreños con los panales en carretilla, carro o a lomos de caballo o burro, al lugar donde se iba a proceder al colado de la miel, generalmente la hornera o la cocina de la casa.
Después de realizada la cata había que proceder al sellado del dujo con el fin de evitar el pillaje y la entrada de ratones.

Colado de la miel

La labor de colado consiste en separar la miel de la cera y de las impurezas que pudiera contener como, por ejemplo, alguna abeja.
La manera de realizarlo más común era la de ir echando los panales desmenuzados en pequeños trozos a una cazuela grande o caldera de cobre. Ésta se ponía cerca del fuego para que se calentaran. También se podían poner al baño maría e incluso poniendo la caldera directamente en el fuego, con un poco de agua en la base para que no se quema­ran.
Una vez que los trozos de panal empezaban a calentarse se iban removiendo con un cucharón de madera hasta conseguir el punto deseado de re­blandecimiento.  Teniendo especial cuidado en no calentarlos en exceso, ya que se corría el riesgo de que la cera se fundiera y se mezclase con la miel.
Seguidamente se iban sacando trozos de pana­les y a base de apretar y amasar con las manos se conseguía que la mayor parte de la miel escurriese, quedando unas bolas de cera llamadas cerones. Es­tos cerones aún contenían mucha miel, por lo que se pasaban después por la calceta o manga gruesa (paño que hacía de tamiz) para seguir amasando y retorciendo con las manos hasta acabar de extraer­la. Por último, toda la miel se pasaba por distintas calcetas cada vez más finas (hasta tres) para acabar de filtrarla.
Cuando la cantidad de miel a extraer era mayor se utilizaban unas apretaderas (especie de tenazas grandes hechas de madera) o prensas que ayuda­ban y complementaban a la dura labor de estrujar y apretar las calcetas con las manos.
Una vez filtrada la miel se vertía para guardarla en pucheros o en orzas de barro (una variedad de tinaja con la boca ancha). Después se tapaban con una tapa de madera o un trapo de lino atado en su boca con hilo. Aquí la miel decantaba de manera natu­ral antes de cristalizar, subiendo las impurezas y la cera que hubieran pasado del filtrado. Por encima una capa blanquecina (conocida como la «nata de la miel») que quitaban con una cuchara de madera.
El catado de las colmenas y el colado de la miel era junto con la matanza del cerdo, las dos veces «oficiales» en las que la familia o los vecinos se juntaban para ayudarse.
Actualmente la retirada de impurezas de la miel se realiza con un colador normalmente de acero inoxidable, instrumento muy útil sobretodo si se deben procesar grandes cantidades de miel, a modo de colador casero pero con diferentes diámetros y tamaños para que se ajusten perfectamente a la boca del madurador.

Elaboración de las tortas de cera

Una vez separada la cera de la miel se hacen tortas para después poderla utilizar en distintos usos.
Para hacerlas echaban los cerones (ya sin miel) en una cazuela grande o caldera con agua que se ponía en el fuego y se removía con un cucharón hasta que se derretían totalmente, pero sin llegar a hervir. A continuación se colocaba en una calceta mojada de arpillera y con una piedra, unas apreta­deras o una prensa. Se aplastaba hasta que saliese toda la cera que caía a una cazuela con agua, que­dando dentro de la calceta las impurezas, llamadas magón y que se tiraban a la huerta como abono.
La cera resultante se volvía a calentar para una vez líquida echarla en cazuelas con un poco de agua y se dejaba enfriar. De esta manera las im­purezas que aún tenía se depositaban en el fondo, que luego raspaban quedando definitivamente las tortas de cera limpias y de un color amarillento.
Esta misma operación la hacían con la cera en rama (genéricamente, panales sin miel) y macones (más específicamente, a los resecos y de color os­curo).

Los productos de la colmena

La miel
La producción de miel era destinada para el autoconsumo de la familia, regalando y vendiendo el sobrante si lo había.
La miel era consumida como edulcorante y fuente energética para poder realizar las labores más fuertes del campo. La comían a cucharadas, untada en pan con mantequilla, queso, nata o di­suelta en la leche. También la utilizaban para usos terapéuticos vigentes hoy en día, como la cura y alivio de catarros, resfriados y dolores de garganta, mezclándola con limón o con infusión de tomi­llo y/o romero. Años atrás fue habitual su empleo como eficaz remedio para curar heridas, golpes y quemaduras, en forma de emplastos, tanto en per­sonas como animales.
El tipo de miel que se produce en esta comarca es la de brezo, de color ámbar oscuro con tonos rojizos que a temperatura baja puede llegar a ám­bar claro, sabor ligeramente amargo persistente y aromas florales.
La cera
La cera es una sustancia producida por las abe­jas obreras que tienen entre 12 y 18 días de vida. Es empleada para la construcción de los panales, imprescindibles para el desarrollo de la colonia de abejas.
Hay estudios que indican que para segregar un kilo de cera, las abejas obreras deben consumir de 6 a 12 kilos de miel, lo que nos da una idea de lo costoso que es producirla para ellas, de ahí el gran valor que este producto ha tenido a lo largo de la historia.
Los usos de la cera eran variados, pero el prin­cipal era la fabricación de velas y velones (velas más grandes) para el culto religioso y el uso do­méstico (aunque la iluminación principal provenía del sebo, aceite y más modernamente de petróleo y carburo).
En Campóo también se utilizaba para untar los esquíes y la pala cuando nevaba, evitando que ésta se pegara y poder así deslizarse o trabajar mejor.

Fabricación de velas

Tradición religiosa.Comenzaba con la elaboración de la mecha, lla­mada torcida o pábilo, que sirve para quemar la cera y que ésta alumbre. Se hacía a base de torcer unas hebras de algodón o lino e incluso con retales de trapos.
Había distintas técnicas de fabricación siendo la más común y sencilla la que consistía en coger un trozo de cera templada y moldearla encima de una tabla hasta conseguir una capa fina de cera. Después se iba enrollando alrededor de la torcida, añadiendo sucesivas capas hasta conseguir el gro­sor deseado y con la ayuda de otra tabla se le daba la forma cilíndrica.
Otro método de fabricación era la inmersión de la mecha en la cera fundida, después se extraía y se dejaba enfriar hasta que se solidificaba. Se repetía el proceso varias veces hasta que se conseguía el grosor deseado.
La cera que no se aprovechaba para la fabrica­ción de velas o para remedios caseros se vendía a los cereros, cacharreros o pellejeros. Éstos iban por los pueblos una o dos veces al año comprando este producto y otros, como pieles y trapos viejos. Estos llevaban la cera a los lagareros que hacían velas, velones…, al por mayor.

Tradiciones en torno a las abejas

Antaño la relación entre las personas que vi­vían en el medio rural y las abejas siempre fue muy estrecha. Prueba de ello es que incluso las tenían en casa, como ya hemos visto. Este hecho también se reflejaba en el lenguaje mediante refranes, frases populares, adivinanzas, dichos y en otros aspectos como creencias y supersticiones. Perdurando inclu­so algunas de estas manifestaciones hasta nuestros días.

Refranes

El que el su colmenar quiera conservar, en marzo ha de catar.

El día de San José, mi dujo cataré.

Si el sol se recata, buen día de cata.

Agua de agosto, miel y mosto.

No pica la abeja a quien en paz la deja.

Ni tanta vela que queme al santu, ni tan pocu que no le alumbre.

Abejas revueltas, tempestad en puertas.

Creencias

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, las abejas se consideraban sagradas y eran muy apreciadas y respetadas, puesto que produ­cen la miel. La ofrecieron los pastores que fueron a adorar al Niño Jesús. Además, en el simbolismo cristiano, se creía que las abejas eran vírgenes y en consecuencia la cera producida por ellas era la sustancia más perfecta para alumbrar a la Divini­dad. La cera se convirtió en indispensable en todos los ritos, especialmente en los relacionados con la liturgia, el sufragio de los muertos y la protección de las personas.
Cuando alguien de la familia fallecía era co­rriente abrir un poco la tapa de la colmena. Hacían ésto para anunciar a las abejas el fallecimiento del familiar, con el fin de que éstas fabricasen más cera para alumbrar la sepultura.

Fiestas

La rosca de boda: Las familias más pudientes de los pueblos de Campóo, el día de la boda de sus hijos invitaban a los vecinos a un trozo de rosca de pan regada con miel y a vino rancio, mistela o blanco.

Expresiones en la apicultura tradicional 

Era muy corriente la expresión «El dujo tiene gente», refiriéndose a que tenía abejas.
Es normal que aún hoy en día, mucha gente de esta región, llame «moscas» a las abejas.

Bibliografía
VALCUENDE DE COS, Carlos J.: Apicultura Tradicional y Mieles de Cantabria. Cantabria Tradicional, 2009.
MORENO LANDERAS, Luís Ángel: Del Medievo a la Edad Moderna-Merindad de Campoo. Museo etnográfico «El pajar» de Proaño y Gobierno de Cantabria, 2004.
LÓPEZ AGUDO, Alejandro: «Apicultura tradicional en el Valle de Valderredible», en Revista de folklore, n° 219. Caja España, 1999.
MARTÍNEZ RUIZ, Encarnación Niceas: «Apicultura en la Merindad de Campoo: datos históricos«, en Cuadernos de Cam­poo, n° 35. Excmo. Ayuntamiento de Reinosa, 2004.
MARTÍN CRIADO, Arturo: La apicultura tradicional de Palencia. 2001.
Boletín Apícola. Varios números. Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria.
PÉREZ CASTRO, Fidela: Los colmenares antiguos en la pro­vincia de León. Caja España. Ediciones Leonesas, S.A., 1994.
GARCÍA, Francisco Javier: «Revista Valderredible». Excmo. Ayuntamiento de Valderredible. Verano 2007.
Fuentes consultadas
Museo etnográfico El Pajar. Proaño.
Museo etnográfico de Cantabria. Muriedas.
Asociación de Apicultores Campurrianos (APICAM).

Bacterias contra el colapso de colonias 030220

ccd - Bacterias contra el colapso de colonias 030220 - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud

La solución de utilizar bacterias contra el colapso de colonias (CCD o Colony  Collapse Disorder por sus siglas en inglés) está cerca.

La nueva estrategia de la Universidad de Texas parece que obtiene resultados prometedores. Su desarrollo se basa en bacterias genéticamente modificadas. Intenta proteger a las abejas mellíferas de la desaparición sin causa aparente. Un fenómeno mortal conocido como síndrome de colapso de colonias provocado por el ácaro Varroa y el virus del ala deformada.

bacterias
Ácaro Varroa

Antecedentes