Buscar reina limpia y dócil 230319

Buscar una reina limpia y dócil 230319
Apiario Ecológico

Buscar una reina limpia y dócil

230319

Durante el curso un apicultor les enseñará las  maneras de criar y seleccionar las líderes de las colmenas para que estas sean más productivas

Buscar una reina limpia y dócil 230319
Apicultores durante el curso

Buscando una reina dócil.

Cuanto más dócil, limpia y mansa, sea la reina madre mejor, ya que éstas no abundan en las colmenas. De hecho, dejando a un lado las excepciones, sólo hay una en cada colmena. Por ello, las asociaciones de apicultores organizan cursos sobre su cría.
Uno de ellos se impartió, con una parte teórica y otra práctica, en el Centro Cultural de Puig d’en Valls. Para la segunda parte, se desplazaron al campo, concretamente a la finca denominada Ca d’Andreu. Gregorio Lladó Picornell fue el encargado de dar las clases, gratuitas y por las que se entregará un certificado de asistencia.

Entrevista

¿Cuál es el motivo para organizar este curso, del que hace un par de años se impartió el primero? «Según comenta Vicent Marí, presidente de los apicultores pitiusos, la razón es que el presente de la apicultura no pasa por la recogida de enjambres errantes». El futuro es la selección, que no es asunto sencillo.
«Si las abejas se van de una colmena es por algo, quizás por una cuestión de relevo generacional. Por eso, si cogemos esos enjambres errantes, posiblemente con reina vieja, lo que debemos preguntarnos es si están enfermos y de dónde vienen; si tienen reina o, si carecen de ella, por qué se ha ido».
Porque «no vale la multiplicación de cualquier colmena». De ahí que la mejor opción sea criar reinas: «Y se crían para seleccionarlas.  Se escogen aquellas que hay en las colmenas más productivas y más limpias.
Además, se eligen las jóvenes y las más mansas».
Lladó explicará en el curso cómo se puede saber que una reina tiene todos esos atributos: productividad, limpieza y mansedumbre. El apicultor, afirma Marí, lo sabe «a simple vista», de la misma manera que se da cuenta de las que están «acabadas».

¿Qué es una abeja limpia?

Las nuevas técnicas de cría de reinas «se han simplificado mucho», indica el presidente de los apicultores: «Hace cinco años, la sistemática era más compleja, se tardaba más. Ahora, gracias a una serie de innovaciones, se pueden hacer crías in situ, directamente dentro de la colmena, de unas 40 reinas.
Y estas se pueden distribuir luego en los apiarios conforme demanda, para que estos sean sanos, limpios, mansos y saludables. Y, sobre todo, prolíficos».
¿Y qué es una reina limpia?».La que es pulcra, aquella en cuya colmena no hay restos de cera, de abejas muertas o polen. Si son limpias, sacan todo eso al exterior». A veces, la basura es más grande, por ejemplo pequeñas lagartijas o salamanquesas, incluso caracolillos: «Entonces, las pulcras los propolizan, ya que no pueden sacarlos fuera debido a su tamaño.
Trabajan con pulcritud y mantiene una correcta higiene de la colmena. Las menos limpias los dejan a medio propolizar o los pegan sin propolizar», explica Marí.
De eso no se encarga directamente la reina, sino sus descendientes. De ahí que haya que esperar «una generación» hasta que la nueva estirpe, que sustituye a las viejas que van muriendo, cambie el comportamiento de la colmena: «Es una cuestión genética», simplifica Marí.
Las mejores colmenas «suelen ser las más pobladas. Las rampas de sus piqueras están limpias, diáfanas y huelen mejor gracias a la asepsia que hacen con el propóleo». No es fácil encontrar reinas de esas características: «En un apiario, reúnen esos parámetros tres de cada 25.
No vale todo. No se trata de tener muchas, sino pocas pero buenas, de ahí la necesaria selección para conseguir una cabaña apícola sana, resistente a las enfermedades, fuerte y vigorosa».

«Las abejas actúan, el apicultor interpreta lo que hacen»

La principal actividad de Gregorio Lladó no es la de apicultor: «Trabajo en servicios sociales, en el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales. Doy formación a colectivos de riesgo o a personas con discapacidad».
Las abejas son su pasión. Forma parte de Apaema (Asociación de Producción Agraria Ecológica de Mallorca), en la que hay una sección dedicada a la apicultura que sigue las técnicas ecológicas: «En realidad, sólo hay una persona que tenga la certificación, pero se debe a una cuestión del reglamento europeo, que obliga a tener un radio de tres kilómetros de cultivos ecológicos, algo difícil en los minifundios de estas islas. Casi imposible».
En su asociación hay, no obstante, una treintena de personas que siguen a rajatabla los manejos de la apicultura ecológica.
El curso de cría artificial de reinas que impartirá tiene como objetivo «crear más colonias nuevas». Y para ello han de seleccionar bien las reinas: «No es complicado. La apicultura, en general, no lo es. Pero hay factores que uno no puede controlar: estamos a merced, por ejemplo, del tiempo meteorológico, de las floraciones».
Para asistir, Lladó recomienda tener una base: «Hay que ser y tener formación de apicultor desde al menos seis o siete años. Sobre todo para interpretar lo que te dicen las abejas. En el campo, ellas actúan y el apicultor debe interpretar lo que está viendo».

Comunarios apuestan por la apicultura 190318

comunarios

Comunarios apuestan por la apicultura 190318

 

comunarios
Total Bolivia impulsa el empoderamiento de las comunidades y jóvenes

 

Con 10 colmenas cada uno, 3 apiarios serán instalados en Bolivia en las comunidades de Iviyeca, Tasete y Yapumbia. En el primer año del proyecto obtener una producción de 600 a 1.200 kilos de miel.

Proyecto Prometedor

La próxima semana, comunarios de unas 30 familias en 3 comunidades del municipio de Lagunillas, comenzarán el trabajo de apicultura. Con este nuevo rubro, las familias buscan ayudar al desarrollo de sus comunidades y a futuro, al sector apícola del departamento y el país.
  Iviyeca, Tasete y Yapumbia son las tres comunidades donde se instalarán los apiarios. Cada grupo de comunarios comenzará con diez cajas o colmenas.
Julia Chipana Choque, una de las futuras productoras de la comunidad de Yapumbía, expresó  su felicidad con el proyecto.  “Es un beneficio que estamos recibiendo, lo mejor es que nosotros solo pondremos la mano de obra porque las cajas, las abejas con su reina y el traje de protección para sacar la miel nos los están donando “, sostuvo.
  Este es un proyecto piloto que parte de una alianza entre entidades del sector petrolero, financiero y de desarrollo internacional como son: Total E&P Bolivie, Banco Fie y el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo de Bolivia SNV,  que movilizaron recursos para la realización del programa productivo Plan de Vida 2017 – 2027 del Territorio Comunario de Origen (TCO) Alto Parapetí.

Sobre el proyecto

Comprende tres fases y tendrá una inversión de más de 370 mil bolivianos (aprox. 50.000 €) solo la primera fase, según informó María Luisa Landívar, gerente de asuntos públicos y sociales de Total.
El proyecto piloto que están impulsando tiene el objetivo de mejorar la calidad de vida de las tres comunidades y  sobre todo busca colaborar con uno de los ejes establecidos en el Plan de Vida del TCO Alto Parapetí.
“El plan de vida establece la necesidad de promover la producción indígena comunitaria, al igual que la producción apícola. En este sentido buscamos transmitir capacidades productivas a las tres comunidades”, dijo Landívar al momento de explicar que Total financiará el 40.37% del proyecto, Banco Fie el mismo porcentaje y el  SNV el 19.27%, el cual también está a cargo de la implementación técnica del proyecto que se desarrollará en tres fases.
El proyecto tiene una duración de 12 meses y las tres instituciones acompañarán durante este tiempo a los comunarios productores de miel que está marcado por el 53% de participación de mujeres.

La producción

El diseño del proyecto, incorpora elementos que permite facilitar el camino de las demás familias que quieran más adelante dejar las bases para entrar al rubro.
“Primero estas familias con las que estamos iniciando tienen que estar convencidas de que esto es un negocio y tienen que estar seguros de que la producción de miel de la región es de alta calidad. Si se logra esto con seguridad habrá el sistema de escalamiento”, sostuvo Julio Garrett, director de SNV en Bolivia.
Por su parte, Gonzalo Ameller, experto en inclusión económica de SNV, explicó que esta prueba piloto arrancará con tres apiarios, un apiario de diez cajas por cada comunidad. El apiario es un espacio de 15 metros cuadrados donde se ponen las cajas diez en este caso, 20 es el estándar.
«La distancia entre un apiario y otro tiene que tener de tres kilómetros. Estos lugares no tienen que estar muy alejados de los 300 o 400 metros de donde está la comunidad o de donde está el acceso porque cuando está muy lejos la gente tiene dificultades de llegar y deja de visitar estas colmenas», señaló.
Lo ideal es que los apiarios sean cerrados (cercar con alambre) para que no entren animales a hagan caer las cajas, esto no molestará la actividad cotidiana que tienen las comunidades. Uno de los beneficios es que si llegan a manejar bien a las abejas, ellas conviven con la comunidad y con el medio ambiente sin ningún problema ni peligro.

Rendimiento

Este año se verá cuál es el rendimiento de la zona. Pero los impulsores del proyecto esperan obtener 20 kilos de miel por caja, lo que significaría que en cada apiario habría 200 kilos y si se logra sacar dos veces al año se duplicaría esa cantidad. “Es una actividad que puede crecer muy rápido porque si la zona produce harto se puede poner otros apiarios más allá”, dijo Ameller.

Beneficiados

Migdali Velásquez es profesora de la Unidad Educativa Iviyeca y ahora se prepara para ser una productora apícola. «He visto a las compañeras del grupo que tienen gran interés en la apicultura. Es un beneficio para nosotros y que con este trabajo vamos a mejorar la calidad de vida», dijo al contar su nuevo desafío.
Ismael Pacheco, actual capitán de la comunidad Tesete, contó que cuando le propusieron el proyecto apícola aceptaron. «El proyecto Plan de Vida es bueno porque la miel es buena para los niños, para curar resfriados y también   para los mayores de edad». «Una vez que salga la producción de miel, ya lo vamos a masificar con todos en la comunidad ya que es bueno para todos», sostuvo.
Lidia Guillermo Cerezo, una de las beneficiarias de la comunidad Tasete, manifestó que le encantó el proyecto que les ofrecieron las tres empresas, porque con la apicultura está segura que  ayudará tanto a su familia como al desarrollo de su comunidad ya que más adelante otras familias también se dedicarán a este trabajo.
Del este modo,  Lidia Chipana indicó que los beneficiarios están felices por esta oportunidad de trabajo y que a la vez se sienten tristes porque hay muchas familias en la zona que tienen ganas de trabajar en el mismo rubro, pero el proyecto solo beneficia a 10 personas.
“Nosotros quisiéramos que hayan más cajas para las otras familias que también son necesitadas, hay muchas personas que tienen de seis a nueve hijos y esta sería una oportunidad para poderlos sacar adelante”, manifestó.

El proyecto apícola  comprende tres fases

Fase 1.  Trata de la organización productiva que contempla reuniones iniciales con dirigentes TCO y visitas de campo.
Fase 2.    Implementación de apiarios comunales, incluye la adquisición de materiales y equipos para garantizar la producción de miel y el servicio de orientación técnica durante los 12 meses del proyecto.
 Fase 3.   Asociatividad – Vinculación a Mercados donde se vinculará y apoyará en la formación de una asociación productiva en las comunidades de la TCO del Alto Parapetí, para asociarse con diferentes ferias o mercados locales,  como a través de empresas privadas y estatales.
El impacto del proyecto será el empoderamiento económico e inclusión laboral de jóvenes y mujeres; Aprovechamiento integral y racional de los recursos del bosque; y el desarrollo sustentables de TCO.

Punto de vista

‘Hay que apoyar a toda iniciativa de apicultura’
Osvaldo Soruco, Gerente de la Asociación de Apicultores de Santa Cruz.
Hay alto potencial para desarrollar la actividad de la apicultura, tiene su técnica  ya que es diferente el trabajo en otras regiones. No es lo mismo en una región seca a una húmeda como es el Chaco y por ende las abejas y la apicultura necesitan adecuarse a las condiciones ecológicas, climática  y tener una técnica de manejo específica.
Esperemos que en la región donde se harán los tres apiarios indígenas tengan un equipo técnico que pueda apoyar esa estrategia de manejo para que estas personas puedan desarrollar con el tiempo una apicultura sostenible.
La apicultura no es solo tener cajas, tener abejas, sino es tener mucho conocimiento que uno requiere como productor para lograr mantenerse en el tiempo y mantener vivas a sus abejas.
 Nosotros como Adapicruz llevamos 20 años trabajando con la apicultura y  compartimos nuestras experiencias ya que cada vez se hace más difícil este rubro por el cambio climático que nos trae dificultades. Esperamos que los comunarios tengan una  buena asesoría técnica.
Toda iniciativa aprovechando de los recursos naturales, debe ser sin cortar el bosque, sino utilizando las condiciones de monte y flora que es un buen aporte ya que  sin cortarlos se puede tener un buen beneficio.
Dentro de los aprovechamientos no solamente se puede  sacar la miel, sino que también se puede sacar un excelente propóleo y otra alternativa es el obtener el polen.
A nosotros nos gustaría que el proyecto sea exitoso, que tenga una técnica y plan de manejo. Adapicruz también brinda asesoramiento a cualquier persona que se esté iniciando en la apicultura.