El origen de las abejas

Las abejas provienen de Asia

 

Muchas veces nos hemos preguntado cómo serían los seres vivos que habitaban en nuestro planeta hace millones de años. Conocemos muchos de ellos gracias a la ciencia. Su último hallazgo: una abeja que lleva conservada en ámbar 100 millones de años. ¿Quieres saber más?

 

La especie actualmente conocida como abeja europea, abeja doméstica o abeja melífera (para los científicos,  Apis mellifera ) tiene su origen en un antiguo linaje de abejas que anidan en cavidades y que llegó a Europa desde Asia hace unos 300.000 años. Estas abejas de origen asiático se extendieron y adaptaron rápidamente a través de Europa y África hasta convertirse en un insecto de vital importancia en los procesos de polinización en diversas partes del planeta.

El origen asiático de las abejas europeas es una de las principales conclusiones de un estudio genético internacional que publica la revista Nature Genetics. El trabajo ha sido dirigido por el profesor Mattew Webster, investigador del departamento de Bioquímica Médica y Microbiología de la Universidad de Uppsala (Suecia), y ha contado con la participación de la investigadora Pilar de la Rúa Tarín, de la Universidad de Murcia.

Los expertos han analizado para este estudio los patrones de variación genética en 8,3 millones de polimorfismos de un solo nucleótido, identificados gracias a la secuenciación del genoma de 140 abejas de una muestra mundial procedente de 14 poblaciones, incluyendo las subespecies A. m. capensis y A. m. scutellata (Sudáfrica) y A. m. adansonii (Nigeria), A. m. mellifera (Noruega y Suecia), A. m. iberiensis (España), A. m. ligustica (Italia) y A. m. carnica (Austria), A. m. anatoliaca (Turquía) y A. m. syriaca (Jordania). Además de trazar un árbol genealógico de las abejas, el estudio deja constancia de las gran variabilidad genética de estos insectos y refuerza la idea de que las abejas -como muchos otros insectos- son muy sensibles a los cambios climáticos.

Dibujando el árbol genealógico de las abejas

La abeja melífera es de gran importancia para la producción de alimentos de consumo humano (por la polinización de frutas y verduras), y diversos estudios alertan de procesos que están provocando una elevada mortalidad en las colonias de estos insectos. “Para combatir estas amenazas, es importante para entender la historia evolutiva de las abejas y cómo se adaptan a los diferentes ambientes en todo el mundo”, explican los autores del nuevo estudio para justificar su trabajo.

“Hemos utilizado la genómica de alto rendimiento con tecnología de punta para responder a estas preguntas, y hemos identificado altos niveles de diversidad genética en las abejas. A diferencia de otras especies domésticas, la gestión de las abejas parece tener mayores niveles de variación genética por abejas de mezcla de diferentes partes del mundo. Los resultados también pueden indicar que los altos niveles de endogamia no son una causa principal de las pérdidas globales de colonias “, dice Matthew Webster.

Respecto al origen de la especie actual, el profesor Webster afirma que el árbol de la evolución conseguido a partir de secuencias de los genomas analizados en este estudio “no admite un origen en África, un resultado que nos da una nueva visión de cómo las abejas se extienden y se adaptaron a los hábitats en todo el mundo”.

Los investigadores también identificaron mutaciones específicas en genes importantes en la adaptación a factores como el clima y los agentes patógenos, incluidos los que participan en la morfología, el comportamiento y la inmunidad innata.

“El estudio proporciona nuevos conocimientos sobre la evolución y la adaptación genética, y establece un marco para la investigación de los mecanismos biológicos detrás de la resistencia a enfermedades y la adaptación al clima, conocimiento que podría ser vital para la protección de las abejas en un mundo que cambia rápidamente”, afirma Webster.

El trabajo ha contado con la participación destacada de expertos de Noruega, Japón, Jordania, Brasil, Sudáfrica y Turquía.

La profesora Pilar de la Rúa participó aportando las muestras de la abeja ibérica Apis mellifera iberiensis e información sobre la historia evolutiva de la abeja necesaria para la discusión de este tema.

Las muestras fueron obtenidas en las colmenas del colmenar dirigido por el profesor José Serrano Marino, y que la Universidad de Murcia mantiene para fines docentes y de investigación, según han informado fuentes de la propia universidad.

 

GENÉTICA Análisis científico de la Universidad de Uppsala (Suecia)

 

  • El primer análisis global de la variación genómica de las abejas revela que estos  insectos, muy importantes para el ser humano, tienen una diversidad genética sorprendente.  El estudio de su árbol evolutivo revela que su origen es Asia, y no África como se pensaba
    Científicos de la Universidad de Uppsala (Suecia) han presentan el primer análisis global de la variación genómica de las abejas. Los resultados muestran un nivel sorprendentemente alto de diversidad genética en las abejas e indican que esta especie se originó más probablemente en Asia que en África, como se pensaba anteriormente.
    La abeja melífera (‘Apis mellifera’) es de crucial importancia para la humanidad puesto que un tercio de los alimentos depende de la polinización de frutas, frutos secos y verduras por parte de las abejas y otros insectos. Por ello, grandes pérdidas de colonias de abejas en los últimos años son una causa importante de preocupación.
    En concreto, las abejas se enfrentan a amenazas por las enfermedades, el cambio climático y prácticas de gestión. Para combatir estos peligros para esta especie, es importante entender la historia evolutiva de las abejas y cómo se adaptan a los diferentes ambientes en todo el mundo.
    El investigador del Departamento de Bioquímica Médica y Microbiología de la Universidad de Uppsala, Matthew Webster, detalla que han utilizado tecnología “de última generación sobre genómica” para responder a estas preguntas y han identificado altos niveles de diversidad genética en las abejas. “A diferencia de otras especies domésticas”, explica, “la gestión de las abejas parece tener mayores niveles de variación genética por mezclar abejas de diferentes partes del mundo”.
    “Los resultados también pueden indicar que los altos niveles de endogamia no son una causa principal de la pérdida global de colonias”, indica Matthew Webster.
    Otro resultado inesperado fue que las abejas parecen derivar de un antiguo linaje de abejas que anidan en cavidades que llegaron de Asia hace unos 300.000 años y se extendieron rápidamente a través de Europa y África, un planteamiento que está en contraste con investigaciones anteriores que sugieren que las abejas son originarias de África.
    “El árbol de la evolución que se construyó a partir de secuencias del genoma no admite un origen en África, lo que nos da una nueva visión sobre cómo las abejas se extendieron y se adaptaron a los hábitats en todo el mundo”, añade Matthew Webster.

    Seres muy sensibles a los cambios climáticos

    Además, se vio que el cambio climático ha afectado de manera importante a las poblaciones de abejas históricamente. “Las poblaciones de Europa parecen haberse reducido durante las edades de hielo, mientras que las africanas se han expandido en esos momentos, lo que sugiere que las condiciones ambientales eran más favorables”, argumenta.
    Los investigadores de este nuevo trabajo sobre el genoma de las abejas también identificaron mutaciones específicas en genes importantes para la adaptación a factores como el clima y los agentes patógenos, incluidos los que participan en la morfología, el comportamiento y la inmunidad innata.
    “El estudio proporciona nuevos conocimientos sobre la evolución y la adaptación genética y establece un marco para la investigación de los mecanismos biológicos que están detrás de la resistencia a enfermedades y la adaptación al clima, conocimientos que podrían ser vitales para la protección de las abejas en un mundo que cambia rápidamente”, concluye Webster.

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