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Guía Eficaz Paso a Paso: Cómo Cosechar Miel Pura en tu Propio Colmenar (Actualizado 2025)

Época Óptima de la Miel: Consejos Prácticos para la Primera Cosecha


Cuando llega el momento de cosechar miel por primera vez, habitualmente en enero en Colombia (aunque esto puede variar según la región), las abejas están en plena mielada. Por esta razón, es común extraer entre el 80% y el 90% de la miel de las colmenas.

El apicultor, sabiendo del gran aporte de néctar en esta época, debe devolver los panales cosechados a las colmenas lo antes posible. De esta forma, las obreras no perderán el ritmo de acopio y volverán a llenarlos rápidamente.

Es crucial que el apicultor no pierda tiempo y aproveche al máximo el clima propicio para la cosecha. Lo primero que debe hacer es acopiar la mayor cantidad de alzas con panales llenos de miel en el lugar destinado para el desoperculado y la extracción.

La rapidez y la eficiencia con que se realice esta labor dependen del criterio del apicultor. Este es el punto culminante de la temporada, por lo que cada paso cuenta.

cosechar miel

Segunda Cosecha

Después de cosechar miel por primera vez, retirando entre un 80% y un 90% de panales con miel de las alzas, el apicultor se prepara para realizar una segunda cosecha.

Al respecto, es conveniente tener en cuenta lo siguiente: con el conocimiento de la floración que se da año a año en el lugar donde tiene sus colmenas, el apicultor podrá determinar el porcentaje de panales con miel a cosechar.

Esto quiere decir que si el colmenar se encuentra en una zona con floración tardía, por ejemplo, en marzo, el porcentaje de panales a retirar será mayor que en las zonas donde la floración ya comienza a decrecer, en la segunda quincena de febrero. En ese momento, habrá un «corte de néctar» y comenzará la época de «pillaje«. Por lo tanto, el apicultor ya debe ir pensando, cuando vaya a cosechar miel por segunda vez, en la reserva de miel que tiene que dejar a sus colmenas para la próxima temporada de escasez (lo que sería la «invernada» en otros climas).

Hay apicultores que emplean, cuando es época de agregar alzas para acopio, medias alzas para tal fin, con el propósito exclusivo de utilizarlas para reserva de miel en la temporada de escasez, por lo que no las cosechan. En algunas colmenas solo van agregando medias alzas para que, en su momento, sean colocadas de forma individual en cada colmena que, por distintos motivos, no lograron desarrollarse más allá de la cámaras de cría.

En sí, tanto este sistema como cualquier otra forma de dejarle suficiente alimento a la colmena es válido, pues el apicultor sabe que si pretende cosechar miel en esceso, en la temporada de escasez se verá en la ingrata, y a veces inútil, tarea de alimentar las colmenas de forma artificial para que puedan llegar con vida a la próxima temporada. Digo inútil, porque en algunos casos no basta con alimentarlas, ya que si la población de esas colmenas es escasa, no podrán producir la temperatura adecuada para combatir el frío.

Sin embargo, en Colombia, este problema se traduce en la incapacidad de mantener la población en condiciones óptimas para resistir periodos de baja floración.


Todo lo que necesitas saber sobre Apiterapia

¿Qué es la Apiterapia?

La apiterapia es una disciplina terapéutica que se basa en el funcionamiento de la colmena y los productos que se derivan de ella, como el veneno de abejas (apitoxina), miel de abejas, propóleo, jalea real, polen, pan de abejas, embriones de zánganos y aire de la colmena, con el fin de prevenir y acompañar el tratamiento de distintas enfermedades que se presentan en el ser humano. Es fundamental para que esta premisa sea verdadera que los productos de apiterapia consumidos sean de excelente calidad y, por supuesto, que no sean falsificados.

¿Cómo funciona?

Los productos y procedimientos de apiterapia tienen múltiples acciones sobre el cuerpo. En muchos casos se requiere la interacción entre productos y procedimientos para alcanzar el beneficio terapéutico. La apiterapia modifica eventos que ocurren dentro de las articulaciones relacionados con el desgaste, actúa como inmunomodulador (disminuye la inflamación), fortalece la acción inmunológica contra las células cancerosas, alivia el dolor, disminuye la oxidación del colesterol y las arterias (relacionada con la enfermedad cardiovascular), retrasa el envejecimiento y mejora la comunicación entre los órganos del cuerpo.

¿Para qué sirve?

La apiterapia puede ser beneficiosa para una amplia variedad de enfermedades y condiciones, incluyendo problemas articulares (artrosis, artritis, hernia discal), trastornos autoinmunes (lupus, esclerosis múltiple), enfermedades cardiovasculares (hipertensión, dislipidemias), dolencias crónicas (fibromialgia, diabetes, asma) y problemas de tendones y ligamentos (tendinitis, esguinces). Es crucial buscar la guía de un profesional experto para garantizar la seguridad y eficacia del tratamiento.


Apiterapia de Segunda Generación: Apiterapia sin Dolor

Existen dos formas para la aplicación del veneno de abejas por parte del profesional, denominadas respectivamente apiterapia de primera y de segunda generación. La apiterapia de primera generación se caracteriza por utilizar formas de aplicación invasivas, dentro de las cuales se destacan: 1) La picadura directa y 2) la inyección de una preparación farmacéutica del veneno de abejas. En cambio, la apiterapia de segunda generación se realiza a través de una forma no invasiva.

Algunos avances científicos han generado una corriente de innovaciones tecnológicas. El campo de la apiterapia se ha beneficiado del conocimiento original nacido de estos avances, y esto aplica especialmente a los procedimientos con veneno de abejas: la apiterapia de segunda generación es prueba de ello. Esta técnica es una innovación patentada por la Sociedad Colombiana de Apiterapia (SCA), única a nivel mundial.

Consiste en la aplicación profunda del veneno de abejas sin lastimar al usuario con picaduras o agujas. Es un procedimiento no invasivo. Para su realización, la SCA ha diseñado y patentado un dispositivo exclusivo para hacer posible esta técnica: el Apibot®. Este aparato permite la entrada del veneno de abejas a través de la piel al reorganizar la polaridad de las células de la epidermis, a la vez que ejerce un efecto de pushing por medio de ultrafrecuencia y luz infrarroja.

En este caso, el veneno de abejas es utilizado en una dosis altamente concentrada en presentación de «emulgel» como forma farmacéutica, por lo que es de manejo exclusivo de profesionales entrenados en apiterapia. Este emulgel es aplicado directamente en zonas de dolor o «puntos gatillo«. Los principios activos de la apitoxina progresivamente permean las capas más externas de la piel para luego pasar a tejidos más profundos, como el tejido muscular o articular cuando se busca un efecto local. Sin embargo, finalmente actúa en toda la economía del cuerpo al alcanzar el torrente sanguíneo.

La apiterapia de segunda generación conserva la misma efectividad de la picadura directa de la abeja y de las inyecciones, pero suprimiendo las molestas sensaciones de dolor y «rasquiña» de estos últimos.


Meliterapia

La meliterapia es una terapia diseñada y patentada por la Sociedad Colombiana de Apiterapia, que consiste en la aplicación de miel robusta pecorizada en puntos de stiper-puntura a través de parches isoeléctricos. Esto se complementa con luz infrarroja para acelerar el proceso de absorción. La meliterapia es un excelente complemento a la aplicación de veneno de abejas en el tratamiento de dolencias articulares que cursan con inflamación.



La Apicultura Moderna: Un Vistazo Global

La apicultura es una actividad agrícola de gran importancia mundial. Al observar su desarrollo y práctica, se notan diferencias notables entre el Viejo Mundo (Europa, África) y el Nuevo Mundo (América y Australia).

El Nuevo Mundo destaca por sus altos rendimientos de miel, gracias a la mecanización y el uso de colmenas estandarizadas como la Langstroth o la Dadant. En países como Australia, un solo apicultor puede gestionar miles de colmenas, y el rendimiento promedio puede superar los 90 kilos por colmena en zonas óptimas. Esto ha convertido la apicultura en una profesión a tiempo completo.

En contraste, el Viejo Mundo tiene una mayor densidad de colmenas, especialmente en Europa, pero los rendimientos son significativamente más bajos (aproximadamente 9 kilos por colmena al año). Esto se debe, en parte, a la gran variedad de colmenas «estándar» que se usan, muchas de las cuales son complicadas y menos eficientes. En esta región, la apicultura es una actividad más tradicional y arraigada culturalmente, y aunque no se producen suficientes miel para el consumo interno, se destaca en la producción de cera.

Sudamérica y América Central tienen un gran potencial desaprovechado, con rendimientos promedio de 27 kilos por colmena. La llegada de la abeja africana (Apis mellifera adansonií) en 1956 ha demostrado su adaptabilidad en estas zonas.

En resumen, mientras el Nuevo Mundo se enfoca en la eficiencia y la producción a gran escala con equipos modernos, el Viejo Mundo mantiene una tradición más histórica, con una mayor densidad de abejas, pero menor rendimiento.

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