Guía de Apicultura Definitiva

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Increíble Apicultura Cubana: Un Tesoro Oculto de la Naturaleza en 2025


El Dulce Agobio de la Colmena


ecológica apicultura cubana



Una lucha diaria: entre la sequía, la escasez y una herencia de familia

La Amarga Dulzura de la Apicultura Cubana: Un Legado de Resiliencia y Tradición

En el corazón del Caribe, bajo un sol inagotable y una naturaleza exuberante, se esconde un tesoro líquido: la miel cubana. Reconocida mundialmente por su pureza y carácter ecológico, esta miel es mucho más que un simple producto; es el reflejo de una historia de resiliencia, lucha y una herencia apícola que se ha transmitido de generación en generación. A diferencia de otras mieles, su excepcional calidad orgánica se debe, irónicamente, a décadas de embargo económico que han limitado el acceso a productos químicos y pesticidas, convirtiendo una dificultad en una ventaja competitiva única.

Sin embargo, detrás de este néctar dorado se esconde una realidad mucho más compleja y agridulce. Conversaciones recientes con un apicultor cubano, a quien llamaremos Leo para proteger su identidad, revelan la cruda verdad que enfrentan los guardianes de las abejas en la isla. Su testimonio no solo nos transporta a la vida cotidiana en las colmenas, sino que también nos expone los profundos desafíos que amenazan esta tradición ancestral.


Un Legado de Oro en Tiempos de Cobre

La historia de la familia de Leo es un fascinante viaje a través del tiempo. Es la quinta generación de apicultores, un linaje que se remonta al siglo XIX en las Islas Canarias, España, y que fue establecido en Cuba por su bisabuela. Esta mujer de carácter fuerte no solo trajo el oficio a la isla, sino que lo convirtió en un próspero negocio. Con más de 300 colmenas, exportaba miel directamente a los barcos que atracaban en el puerto, intercambiando su producción por preciados doblones de oro. Una historia de éxito familiar que contrasta fuertemente con el panorama actual. Hoy, ese legado de oro se ha desvanecido, dejando tras de sí un presente lleno de desafíos.


Sequía y Escasez: Una Sentencia de Muerte para las Colmenas

El mayor enemigo de los apicultores cubanos es hoy la sequía implacable. La falta de lluvias ha transformado vastas extensiones de paraíso floral en páramos desoladores. «Lo único que hago es ir a ver mis abejas y llevarles agua», confiesa Leo, revelando la desesperación de un oficio que depende por completo de la naturaleza. La falta de floraciones ha diezmado las colonias, y lo que antes era un desafío natural, ahora, sin el apoyo necesario, se ha convertido en una sentencia de muerte para sus colmenas. Las abejas, sin alimento, se ven obligadas a saquear las colmenas más débiles, un fenómeno conocido como pillaje que causa estragos.

Para subsistir, Leo se ha visto obligado a buscar otro sustento en el trabajo del campo, dejando sus colmenas temporalmente a su suerte. La alimentación suplementaria con azúcar sería una solución, pero se encuentra con un dilema aún más amargo: el costo del azúcar es inasumible. Adquirir tan solo una libra a precios que superan los 280 pesos cubanos (CUP) es un sacrificio familiar devastador, con precios en el mercado informal que se disparan aún más hasta los 500 CUP.


La Cadena de Valor: Un Tesoro que No se Traduce en Bienestar

A pesar del vasto potencial de la miel orgánica cubana, los apicultores como Leo se sienten completamente desamparados. «Aquí el Estado… no nos da condiciones para trabajar», asegura con amargura. La empresa estatal, Apicuba, actúa como el único intermediario entre la colmena y el mercado internacional, vendiendo la miel a Europa, pero, según Leo, se queda con todas las ganancias.

«Nosotros la producimos y el Gobierno se encarga de llevarla a Europa, que es el mejor comprador», explica. La percepción es que el estado, como la garrapata de un perro, «sangra» al trabajador. La adquisición de equipos básicos es un sueño lejano, y la deuda de cerca de 20 millones de dólares que se estima que el Estado cubano adeuda a los apicultores por las exportaciones de miel de 2024 agudiza la crisis del sector. Con casi setenta colmenas, Leo a veces no logra producir ni una sola tonelada debido a las sequías, lo que hace su subsistencia extremadamente precaria.


Resistencia Silenciosa: Cuba y el Ácaro Varroa

Un fenómeno notable y poco conocido de la apicultura cubana es la resistencia de sus abejas al ácaro Varroa destructor. Contrario a la creencia popular, este parásito sí está presente en la isla, pero el embargo comercial ha impedido el uso de tratamientos químicos masivos. Este factor ha permitido que la selección natural haga su trabajo, resultando en una población de abejas melíferas europeas con una resistencia notable a este parásito.

Esta resistencia natural, la mayor del mundo, es un testimonio de la adaptabilidad de las abejas y la resiliencia de la naturaleza. Debería ser un estandarte de la apicultura cubana y un área invaluable para la investigación.


Un Grito por la Libertad y los Desafíos Logísticos

La falta de libertad de expresión y los desafíos logísticos son una sombra constante. El miedo a las represalias es real; «si me cogen diciéndole esto a un europeo, lo menos que me puede pasar es que me pongan preso», confiesa Leo. El transporte de colmenas, una práctica fundamental para aprovechar las floraciones, se ha vuelto casi imposible debido a la escasez de neumáticos y combustible. Esta inmovilidad es una condena, que impide a los apicultores buscar mejores condiciones para sus abejas.

A pesar de estas dificultades, Leo mantiene un espíritu inquebrantable y una fe en su oficio que aprendió de su padre, una apicultor experimentado que enseño a muchos y murió sin nunca tener nada. Sus conocimientos, heredados de sus ancestros, y la calidad de la miel que produce, deberían ser la clave de su prosperidad.


Conclusión y Llamada a la Acción

La apicultura ecológica cubana tiene un potencial inmenso para la biodiversidad, la economía y el bienestar de sus apicultores. Con su miel orgánica de alta calidad, una población de abejas resistentes a enfermedades y la resiliencia de sus productores, este sector podría florecer si se les permitiera operar con la dignidad y autonomía que merecen. La historia de Leo es un recordatorio de que, a veces, la miel más dulce esconde las historias más amargas.

Cada zumbido de abeja en la isla lleva consigo un eco de esperanza y desafío. ¿Qué podemos hacer para apoyar a estos artesanos de la miel? La clave está en valorar su producto, no solo por su calidad, sino por la historia de lucha y pasión que lleva detrás. Apoyar a los apicultores cubanos es un paso hacia un futuro más dulce para todos.

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¿Colmenas con Falta de Espacio y Enjambrazón Inminente?

Por fortuna, en la revisión de este post, Leo me confirmó que el 4 de Agosto comenzó a llover.

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