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Abeja Reina, Madre de la Colmena 030719

 

Dependencia

    La supervivencia de una colonia de abejas que viven en una colmena de abejas depende de la abeja reina y madre. Sin una abeja reina, la colmena no podrá desarrollarse y finalmente morirá. Cada colmena únicamente tiene un ejemplar femenino con todos sus órganos perfectamente desarrollados.

La reina es única en cada colmena de las abejas y es la única abeja hembra en la colmena que ha desarrollado completamente los órganos reproductivos. La reina no tiene el control de la colmena. El propósito de su alma de reina y madre es poner huevos que se convertirán en las abejas que ocuparán o llenarán los otros roles o castas de la colmena.

Larva

Abeja Reina, Madre de la Colmena 030719
Abeja Reina, Madre de la Colmena 030719

La abeja reina se determina cuando la abeja todavía está en su etapa larvaria. Las larvas que se han dejado de lado como reinas potenciales se alimentarán con jalea real adicional. La jalea real es una secreción que las abejas obreras almacenan en sus cabezas.

Las larvas elegidas como las reinas potenciales también se mantendrán en unas celdas especiales llamadas realeras. Éstas tienen forma similar a una protuberancia similar a un tubo de cera que ocupa varias celdas y que aparece en una de las celdas del panal dónde almacenan la miel las abejas. Las realeras difieren de las que se usan en el resto de la colmena porque son más grandes y están diseñadas en posición vertical. En esta cápsula vertical, la reina colgará, hacia abajo, durante todo su desarrollo.

Elección larva reina y madre

Las posibles larvas de la reina deben determinarse dentro de los cuatro días posteriores a la colocación de las larvas.

Cuando es hora de que la reina salga de su celda, ella mastica a través de la tapa. Mientras mastica, emite un sonido con el que se cree que advierte a otras reinas de su llegada. Los aficionados a la música reconocerán el sonido como G sharp. No es inusual encontrar que, después de que la primera abeja reina haya incubado, el resto de las celdas realeras tengan una hendidura por la que la joven reina ha masticado, matando efectivamente a las larvas en desarrollo dentro de las mismas.

Los apicultores llaman a las larvas destruidas, reinas vírgenes. Las abejas obreras tratarán de mantener vivas a varias reinas jóvenes a la vez para tener disponible una Reina de respaldo en caso de que la primera reina no pueda encontrar pareja o no sobreviva a su vuelo nupcial.

Primer Vuelo de la reina y madre

Cuando la nueva reina tiene la edad suficiente para volar, abandona la colmena. Mientras ella está lejos de la colmena, debe encontrar varias abejas zánganos de una colmena diferente para aparearse. Es importante que la reina sea inseminada por al menos doce zánganos durante este vuelo nupcial. Esto garantizará la limpieza genética de su futuras descendencias. El esperma que recolecta durante este vuelo será el que usará por el resto de su vida.

Si la reina no puede hacer el vuelo nupcial, la supervivencia del resto de la colmena está en peligro. La mayoría de las colmenas intentan mantener vivas a varias reinas vírgenes para ayudar a evitar que eso suceda.

La mayoría de las colmenas permiten que la antigua reina continúe poniendo huevos, sin embargo, cuando es hora de que el resto de la colmena enjambre, ella será la primera en abandonar la colmena.

Una vez que se han apareado con una reina, los  zánganos mueren.

Normalmente es fácil ver qué abeja es la abeja reina cuando está rodeada por otras abejas. Ella tiene un abdomen que es considerablemente más largo que el de sus compañeras de colmena. Para que la búsqueda de la reina sea más rápida, muchos apicultores marcan a su reina con un poco de pintura.

Esperanza de vida de reina y madre

El promedio de vida de la abeja reina y madre es de dos a tres años.

 

Salud y Suerte

Iniciación a la apicultura

121018

La clausura en el Ramos Carrión contará con el experto Orosman Burgueño

 

Iniciación a la apicultura
Participantes del curso en centro de miel de Sagallos

 

Curso con Salida

En las próximas semanas, más de la mitad de los alumnos del curso de iniciación a la apicultura y a la empresa apícola promovido por la Diputación de Zamora comenzará su andadura profesional en el sector.
Así le consta a Francisco Alonso Anta, ingeniero agrícola encargado de dirigir la formación impartida durante este verano gracias al programa Smart-Rural del área de Desarrollo Económico de la institución provincial.

Participantes

En total, una veintena de personas ha asistido al curso de iniciación a la apicultura, inaugurado el pasado mes de mayo en el Centro de Interpretación de la Miel de Sagallos, desarrollado en la práctica en San Cristóbal de Aliste y clausurado el próximo sábado en el Teatro Ramos Carrión.
Para Anta, el balance es más que "positivo" a tenor de los resultados obtenidos: "Ya casi todos tienen su explotación con colmenas propias y un número importante de ellos, en torno al 60% de ellos, solicitará las ayudas de la Junta de Castilla y León destinadas a la primera instalación de jóvenes agricultores menores de 41 años", resume.

 

A su juicio, hay un "pequeño boom" en el movimiento social asociado a la apicultura. "Hay una creencia generalizada de que es una ganadería con una alta rentabilidad y una rápida recuperación de la inversión. Y debería ser así, pero estamos en años flacos", explica.

 

A su parecer, el cambio climático y la trashumancia están lastrando la actividad en términos generales. "El clima no es lo que era, hay muchos cambios bruscos en la meteorología. En junio por ejemplo estuvo lloviendo otra vez. Si llueve y las reinas no logran fecundar durante los ocho días de vuelo nupcial -el que hacen una vez en sus aproximadamente seis años de vida-, se hacen reinas viejas, dejan de ser fértiles y sus abejas obreras las matan. El nacimiento de una nueva reina en la colmena tarda unos cuarenta o cincuenta días y mientras tanto la colmena está parada, lo que implica tres meses de pérdida", incide lamentando por otro lado el impacto de los apicultores trashumantes llegados principalmente de Salamanca y Cáceres.

 

No obstante, pese a estas circunstancias, cabe recordar que el sector en la provincia goza de una buena salud, más si cabe desde la creación de la Federación de Asociaciones de Apicultores de Zamora el pasado mes de mayo. Por eso, a fin de seguir apostando por el aprovechamiento de los recursos naturales de la provincia en esta materia, el próximo sábado las salas polivalentes del Teatro Ramos Carrión serán el escenario de la clausura de este curso de iniciación a la apicultura y la formación de una empresa apícola.

 

La jornada en el liceo provincial comenzará a las diez de la mañana con la ponencia del apicultor Andrés Rivas, apicultor de San Cristóbal de Aliste que abordará la elaboración tradicional de colmenas de corcho. Media hora más tarde, el experto uruguayo afincado en Gran Canaria Orosman Burgueño ofrecerá una ponencia de introducción a la selección genética en abejas. Tras un parón para la entrega de diplomas y un tiempo de asueto para comer, la programación se reanudará a las 16.30 horas con la charla sobre la multiplicación de la colmena a cargo de este profesional, técnico criador de reinas de Apícola Canaria. La entrada será libre y gratuita hasta completar aforo.