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Tarjeta roja al glifosato 200220

El uso del glifosato se prohibirá en diciembre de 2022.

Tarjeta roja al glifosato que permite afirmar, con muchas cautelas, que los daños a la biodiversidad tienen los días contados.

Clasificado «posible cancerígeno» por la OMS, el glifosato, exterminador de vida, ha recibido una (1) tarjeta roja. Una tarjeta roja ya es suficiente para que te vayas al vestuario. Parece que sus fechorías tienen los días contados. Los días contados o, lo que es lo mismo, fecha de caducidad. Por fin la UE tiene que aceptar, frente a las presiones del lobby del glifosato, su peligro para nuestra biodiversidad. Por fin no sólo los apicultores y agricultores perciben sus nefastos efectos sobre todas las formas de vida. El uso del glifosato se prohibirá en diciembre de 2022.

Administraciones Públicas

Son muchas las administraciones públicas que han decidido dejar de utilizar el glifosato  para controlar la vegetación acumulada en los arcenes de las carreteras.  En León, por ejemplo, la Junta sólo lo sigue utilizando para la limpieza de algunas vías. Este potente herbicida tiene un amplio espectro no selectivo. Es el más utilizado en la actualidad en mantenimiento viario, en agricultura y en jardinería. Actualmente está en el punto de mira por sus efectos nocivos para el medio ambiente y para la salud humana. En 2015, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó el glifosato como «probablemente cancerígeno para los seres humanos». Se basó en la evidencia de que es cancerígeno para los animales. También se sospecha que actúa como un disruptor endocrino y que es tóxico para la reproducción.

La última administración pública que ha decidido desechar este producto en las labores de mantenimiento de sus carreteras es la Xunta de Galicia. El parlamento gallego aprobó por unanimidad una resolución en la que se instaba a las administraciones a buscar alternativas al uso de herbicidas.

Glifosato en el arcén

Con 6.053 kilómetros, León es la segunda provincia de España con más kilómetros de red viaria  y se usa para limpiar las cunetas de maleza. Pero sólo en las carreteras de titularidad autonómica, pues parte de los 1.786 kilómetros de carreteras son competencia de Castilla y León.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente reconoce que sí utiliza glifosato en las labores de mantenimiento de la red autonómica. «Es un producto cuya utilización está permitida, ya que no tiene pictogramas», aseguran desde la consejería. Explican que «no siempre es factible usar medios mecánicos en estas labores. Por ello se utilizan pesticidas si resulta posible —no siempre lo es— o la seguridad vial lo permite, ya que no todos los tramos de las carreteras son iguales».

Por su parte, la Diputación de León, con 3.310 kilómetros de carreteras a su cargo no utiliza ningún tipo de pesticida para combatir la maleza. Según el diputado de Infraestructuras, Luis Alberto Arias, «no se usa glifosato en ningún caso, solo se desbroza mecánicamente con desbrozadora de tractor o manual, o con persona con desbrozadora».

Greenpeace denuncia

Según denuncia Greenpeace, además del daño para la salud humana de las personas que están más expuestas al glifosato, como pueden ser los trabajadores que lo utilizan, este pesticida tiene «graves impactos» en el medio ambiente, puesto que contamina los suelos y el agua y afecta a otros seres vivos, organismos acuáticos, peces y moluscos, pasando también por las ranas y sus renacuajos, y organismos del suelo, como las lombrices de tierra, fundamentales para mantener e incrementar la fertilidad del suelo. También resulta nefasto para los polinizadores.

Parlamento Europeo

En octubre de 2017, el Parlamento Europeo exigió una prohibición total de los herbicidas a base de glifosato para diciembre de 2022. También se exigieron  restricciones inmediatas sobre su uso no profesional.

Por eso, el Parlamento rechazó la propuesta de la Comisión Europea de renovar la licencia de uso del controvertido herbicida diez años más. Los eurodiputados reclaman medidas para la eliminación gradual de esta sustancia como la prohibición completa de su uso doméstico. También se vetaría su utilización en agricultura cuando otras alternativas ecológicas, como «sistemas integrados de gestión de plagas, sean suficientes para el control de la maleza.

Prohibición

El uso del glifosato debería quedar totalmente prohibido en la UE a partir del 15 de diciembre de 2022, según los eurodiputados.

Desaparición de abejas 070419

España contra el declive de las abejas.

declive abejas
    Ante la preocupante desaparición de las abejas y otros polinizadores, el Gobierno lanza, España: Plan contra el declive de las abejas, un Plan de Acción a nivel Nacional. Parece que se pretende revertir la delicada situación actual a la que se enfrentan estos insectos exterminados por el uso de fitosanitarios.
    Según fuentes de Biodiversidad y Calidad Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) consultadas por EFE,  señalan lo preocupante de la situación. Este plan de acción, dicen, persigue favorecer su conservación y la de sus hábitats para propiciar la recuperación de estos insectos.
    El borrador recogerá las líneas y prioridades de la Iniciativa de la Unión Europea (UE) sobre insectos polinizadores. Para su redacción final se tendrán en cuenta “todas y cada una de las aportaciones recibidas” hasta finalizar el plazo de presentación de alegaciones.

    Actuaciones Específicas

   El uso inadecuado de insecticidas, herbicidas y fertilizantes, causan la muerte de manera directa o indirecta de polinizadores silvestres o domésticos. Se prevén actuaciones específicas, de manera coordinada con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Queremos evitar y reducir el uso de fitosanitarios.
    El uso de productos tóxicos, es uno de los factores más relevantes que causan la mortandad de estos insectos. También sobresalen la pérdida y degradación de hábitats (incluyendo la generada por la intensificación agrícola y otros cambios de uso del suelo).
Los agentes patógenos y enfermedades, las especies exóticas invasoras y el cambio climático, probablemente son otros de los factores.
    Por todo ello es por lo que debemos promover hábitats favorables y prácticas sostenibles agrícolas.  También es importante la creación de entornos urbanos adecuados, así como mejorar la gestión de los polinizadores.
Reducir los riesgos derivados de plagas, patógenos y especies exóticas invasoras son algunas de las propuestas incluidas para su recuperación.

    Lista Roja de la Unión Internacional

    La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), indica que el 16,5% de los polinizadores vertebrados están en peligro de extinción a nivel mundial. Mientras que en Europa, el 9% de las especies de abejas y mariposas están amenazadas.  Las poblaciones disminuyen en un 37 % en el caso de las abejas y un 31% en el de las mariposas.
     El Programa de Vigilancia del Ministerio de Agricultura sobre las colonias de abejas melíferas (Apis mellifera) refleja que la mortalidad invernal en el periodo 2016-17 ha sido del 9,8%. La mortalidad primaveral en esta campaña se estima en un 2,3%.
Estos datos sólo reflejan la situación de las poblaciones de la abeja melífera -una especie doméstica- pero pueden “aportar pistas sobre la situación de las poblaciones polinizadoras silvestres”.

España responde al SOS de las abejas 060419 1

España aborda un plan para evitar el alarmante declive de las abejas

Declive alarmante

Ante el alarmante declive de las abejas y otros polinizadores, el Gobierno ha lanzado un Plan de Acción Nacional para revertir la delicada situación.  Estos insectos que se enfrentan a numerosos peligros, se encuentran asediados por el uso de fitosanitarios, una de sus principales amenazas.
Es una situación "muy preocupante", según fuentes de Biodiversidad y Calidad Ambiental del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) consultadas por EFE.
Señalan que con este plan de acción se persigue favorecer su conservación y la de sus hábitats para conseguir la recuperación de estos insectos.
Solo en España existen más de 7.000 especies de dípteros, 4.000 de lepidópteros, 9.500 de himenópteros -el grupo de las abejas-. Además existen más de 10.000 especies de coleópteros que desempeñan un papel primordial en la polinización.
sos
Himenópteros

 

El borrador -en información pública (5 marzo-5 abril)- recogerá las líneas y prioridades de la Iniciativa de la Unión Europea (UE) sobre insectos polinizadores. Para su redacción final se tendrán en cuenta "todas y cada una de las aportaciones recibidas" hasta finalizar el plazo de presentación de alegaciones.
El objetivo es revertir el daño causado por el inadecuado empleo de insecticidas, herbicidas y fertilizantes. Causantes de la muerte, directa o indirectamente, de polinizadores silvestres o domésticos.
Se prevén actuaciones específicas, de manera coordinada con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, para evitar y reducir el uso de fitosanitarios.

     Productos tóxicos

Además del uso de productos tóxicosTarjeta roja al glifosato 200220, otros factores más relevantes que causan la mortandad de estos insectos son la pérdida y degradación de hábitats.
Ésto incluye la generada por la intensificación agrícola y cambios de uso del suelo. Factores como los agentes patógenos y enfermedades, las especies exóticas invasoras y el cambio climático, también serían responsables.

     Hábitats sostenibles

Por eso tienen importancia acciones como promover hábitats favorables. Las prácticas agrícolas sostenibles, la creación de entornos urbanos adecuados, mejorar la gestión de los polinizadores y la reducción de los riesgos derivados de plagas, patógenos y especies exóticas invasoras son algunas de las propuestas incluidas para su recuperación.
Según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el 16,5 % de los polinizadores vertebrados están en peligro de extinción a nivel mundial.
Mientras en Europa, el 9 % de las especies de abejas y mariposas están amenazadas y las poblaciones disminuyen en un 37 % en el caso de las abejas y un 31 % en el de las mariposas.

 

El Programa de Vigilancia del Ministerio de Agricultura sobre las colonias de abejas melíferas (Apis mellifera) revela que la mortalidad invernal en el periodo 2016-17 ha sido del 9,8 %. De la misma manera la mortalidad primaveral en esta campaña se estima en un 2,3 %.
Éstos datos sólo reflejan la situación de las poblaciones de la abeja melífera -una especie doméstica- pero pueden "aportar pistas sobre la situación de las poblaciones polinizadoras silvestres". EFE

Alud de Miel China: colapso mundial

230218

Táctica de Beijing contra Defensa de Bruselas

Movimientos fuertes pero rutinarios 

 

 avalancha de miel china
Avalancha de miel china

Bruselas-Beijing

Tras muchos años de análisis y debate, el Parlamento Europeo se apresta a respaldar una actividad económica con fuertes lazos ambientalistas y un latente entredicho de política comercial. Los legisladores esperan adoptar una resolución que permita aumentar la población y mejorar la calidad de vida de las abejas.
Además quieren levantar en 50% la ayuda técnico financiera que reciben los 620.000 apicultores que se desempeñan en esa actividad y fortalecer los controles técnico sanitarios a la importación de miel.
Este enfoque implica someter la competencia extranjera a un nuevo masaje de transparencia y proteccionismo regulatorio.
Aunque en estos días la producción de miel de la Unión Europea (UE) descansa sobre los hombros de Rumania, España, Hungría, Alemania, Italia y Grecia, los restantes Estados Miembros tienen intereses directos, colaterales o políticos en esa actividad regional.
El lector debe saber que cuando la dirigencia del Viejo Continente habla de las importaciones sectoriales de miel, los reflectores apuntan a la miel China, el país que exporta más de 100.000 de las 200.000 toneladas que por año la UE compra en terceras naciones ante la necesidad de cubrir un déficit del 40% en su oferta regional.
Eso no significa que otros proveedores relevantes como Ucrania, Argentina y México sean tratados con menor exigencia.
Es obvio que comerciar con este complejo y estratégico mercado regional, donde los precios del producto importado son muy inferiores a los que rigen para la producción local, obliga a adaptarse o pelear contra nuevas reglas de calidad.
Entre ellas la legalidad (fraude), mezclas falsas, uso de componentes prohibidos (como la adición de azúcar), sanidad (uso de antibióticos prohibidos), perturbación ambiental y una probable certificación de destino de la miel vendida, lo que en ningún caso será más sencillo, cómodo o siquiera una exigencia legalmente válida.
Desde principios del siglo XXI, China demostró apego a una conflictiva estrategia comercial: inundar los mercados con sus productos; hacer bajar los precios mediante conductas de dumping o el uso de subsidios para alcanzar una posición dominante en la oferta internacional, habitualmente del 50% o más de las transacciones totales y dejar que las cosas fluyan.
Ese peligroso juego de desplazamientos de mercado se conoce como la crisis de sobreproducción industrial que afecta a ramas tan determinantes como el acero, el aluminio, los cerámicos y el vidrio. Por lo tanto, la táctica de Beijing y la defensa que intenta Bruselas en el caso de la miel, son movidas fuertes pero rutinarias.
En 2016, las exportaciones argentinas totales de miel a todo destino rondaron las 80.000 toneladas, con un aumento del 75% sobre el año precedente. Y si bien el valor de este negocio de pymes no hace gran sombra en el piso, ya que podría alcanzar a unos U$S 165 millones para ese año, se inserta en el gran debate de la productividad agropecuaria y en muchas de las realidades y falacias de la pugna sanitario ambiental del planeta.
La polinización de las abejas, incluidas las especies salvajes, mantiene la vida y el equilibrio del 84% de las especies vegetales conocidas, del 76% de la producción de origen vegetal y permite aumentar en 24% la productividad agrícola (FAO).
Ahí entra el espinoso y a veces imaginativo debate sobre las especies invasoras y sobre los residuos que, según los expertos europeos, pueden llegar por una deficiente polinización.
Entre ellos, los residuos que surgirían de producir miel en un escenario de explotaciones agrícolas generadas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM´s) como las que son comunes en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.
Estados Unidos invierte anualmente casi € 2.000 millones en fomentar la polinización artificial. El caso de la miel ya pasó años atrás por la Corte Europea de Justicia.
El informe recuerda que los Estados miembros de la UE tienen la facultad de prohibir, por causas no sanitarias, la producción de los eventos creados con OGM’s. Además, desde hace varios meses, el Viejo Continente trabaja en propuestas destinadas a prohibir la importación de productos generados con esa clase de eventos, lo que afectaría directamente al comercio de sectores como el complejo sojero de nuestro país.
Otros dos temas que cuelgan del debate de la polinización, son la necesidad o conveniencia de abolir el monocultivo y de aplicar a discreción el principio precautorio, cuya mejor definición se halla en el artículo 5º del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC.
Según quien emplee esas disposiciones, los gobiernos suelen olvidar que el aludido principio tiene que ver con el estado del conocimiento científico y que su uso no puede independizarse de la evolución de las evidencias científicas disponibles, como para aceptar que las decisiones queden libradas a la exclusiva voluntad o capricho de cualquier gobierno.
El Informe del Euro-parlamento también incursiona en la necesidad de abolir cuanto antes cuatro plaguicidas de uso tradicional, sin especificar con seriedad cuáles serían las soluciones alternativas.
El celo europeo se explica parcialmente en el hecho de que cerca del 37% de su producción de miel no va al consumo interno sino a terceros mercados, por lo que el debate regulatorio se vincula con su necesidad comercial.
Al mismo tiempo, en el Viejo Continente existe gran frustración por la mezcla del producto local con el importado, hecho que no suele consignarse en las etiquetas o envases relevantes. Nadie ignora que el etiquetamiento discriminatorio es una forma de transparencia que puede castigar sin fundamento la imagen de un producto.
Según los asesores que trabajan con el cuerpo del Europarlamento, la miel de abeja ocupa el tercer lugar de importancia dentro de la nómina de productos falsificados en el comercio mundial. Pero el tema irresuelto es otro. Se relaciona con una cultura o verdad de tinte religioso que rehúye de facto el debate científico.
El Informe del Europarlamento insinúa la noción de usar como válidos los principios y evidencias científicas. Sería genial marginar a lobistas y charlatanes.
Tras muchos años de análisis y debate, el Parlamento Europeo se apresta a respaldar una actividad económica con fuertes lazos ambientalistas y un latente entredicho de política comercial.
Los legisladores esperan adoptar una resolución que permita aumentar la población y mejorar la calidad de vida de las abejas; levantar en 50% la ayuda técnico-financiera que reciben los 620.000 apicultores que se desempeñan en esa actividad y fortalecer los controles técnico-sanitarios a la importación de miel. Un enfoque que implica someter la competencia extranjera a un nuevo masaje de transparencia y proteccionismo regulatorio.
Aunque en estos días la producción de miel de la Unión Europea (UE) descansa sobre los hombros de Rumania, España, Hungría, Alemania, Italia y Grecia, los restantes Estados Miembros tienen intereses directos, colaterales o políticos en esa actividad regional.
El lector debe saber que cuando la dirigencia del Viejo Continente habla de las importaciones sectoriales de miel, los reflectores apuntan a la miel China, el país que exporta más de 100.000 de las 200.000 toneladas que por año la UE compra en terceras naciones ante la necesidad de cubrir un déficit de 40% en su oferta regional. Eso no significa que otros proveedores relevantes como Ucrania, Argentina y México sean tratados con menor exigencia.
Es obvio que comerciar con este complejo y estratégico mercado regional, donde los precios del producto importado son muy inferiores a los que rigen para la producción local, obliga a adaptarse o pelear contra nuevas reglas de calidad, legalidad (fraude), mezclas falsas, uso de componentes prohibidos (como la adición de azúcar), sanidad (uso de antibióticos prohibidos), perturbación ambiental y una probable certificación de destino de la miel vendida, lo que en ningún caso será más sencillo, cómodo o siquiera una exigencia legalmente válida.
Desde principios del Siglo XXI, China demostró apego a una conflictiva estrategia comercial: inundar los mercados con su miel china y otros productos; hacer bajar los precios mediante conductas de dumping o el uso de subsidios para alcanzar una posición dominante para la miel china en la oferta internacional, habitualmente del 50% o más de las transacciones totales y dejar que las cosas fluyan.
Ese peligroso juego de desplazamientos de mercado se conoce como la crisis de sobreproducción industrial que afecta a ramas tan determinantes como el acero, el aluminio, los cerámicos y el vidrio. Por lo tanto, la táctica de Beijing y la defensa que intenta Bruselas en el caso de la miel, son movidas fuertes pero rutinarias.
En 2016, las exportaciones argentinas totales de miel a todo destino rondaron las 80.000 toneladas, con un aumento del 75% sobre el año precedente. Y si bien el valor de este negocio de pymes no hace gran sombra en el piso, ya que podría alcanzar a unos U$S 165 millones para ese año, se inserta en el gran debate de la productividad agropecuaria y en muchas de las realidades y falacias de la pugna sanitario-ambiental del planeta.
La polinización de las abejas, incluidas las especies salvajes, mantiene la vida y el equilibrio del 84% de las especies vegetales conocidas, del 76% de la producción de origen vegetal y permite aumentar en 24% la productividad agrícola (FAO).
Ahí entra el espinoso y a veces imaginativo debate sobre las especies invasoras y sobre los residuos que, según los expertos europeos, pueden llegar por una deficiente polinización.
Entre ellos, los residuos que surgirían de producir miel en un escenario de explotaciones agrícolas generadas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM´s) como las que son comunes en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.
Estados Unidos invierte anualmente casi € 2.000 millones en fomentar la polinización artificial. El caso de la miel china ya pasó años atrás por la Corte Europea de Justicia.
El informe recuerda que los Estados miembros de la UE tienen la facultad de prohibir, por causas no sanitarias, la producción de los eventos creados con OGM’s. Además, desde hace varios meses, el Viejo Continente trabaja en propuestas destinadas a prohibir la importación de productos, miel china entre ellos, generados con esa clase de eventos, lo que afectaría directamente al comercio de sectores como el complejo sojero de nuestro país.
Otros dos temas que cuelgan del debate de la polinización, son la necesidad o conveniencia de abolir el monocultivo y de aplicar a discreción el principio precautorio, cuya mejor definición se halla en el artículo 5º del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC.
Según quien emplee esas disposiciones, los gobiernos suelen olvidar que el aludido principio tiene que ver con el estado del conocimiento científico y que su uso no puede independizarse de la evolución de las evidencias científicas disponibles, como para aceptar que las decisiones queden libradas a la exclusiva voluntad o capricho de cualquier gobierno.
El Informe del Euro-parlamento también incursiona en la necesidad de abolir cuanto antes cuatro plaguicidas de uso tradicional, sin especificar con seriedad cuáles serían las soluciones alternativas.
El celo europeo a la miel china se explica parcialmente en el hecho de que cerca del 37% de su producción de miel no va al consumo interno sino a terceros mercados, por lo que el debate regulatorio se vincula con su necesidad comercial.
Al mismo tiempo, en el Viejo Continente existe gran frustración por la mezcla del producto local con el importado, hecho que no suele consignarse en las etiquetas o envases relevantes. Nadie ignora que el etiquetado discriminatorio es una forma de transparencia que puede castigar sin fundamento la imagen de un producto.
Según los asesores que trabajan con el cuerpo del Europarlamento, la miel de abeja ocupa el tercer lugar de importancia dentro de la nómina de productos falsificados en el comercio mundial.
Pero el tema irresuelto es otro. La miel china se relaciona con una cultura o verdad de tinte religioso que rehúye de facto el debate científico. El Informe del Europarlamento insinúa la noción de usar como válidos los principios y evidencias científicas. Sería genial marginar a lobistas y charlatanes.

 

 

guerra civil

Fratricida Guerra Civil Apícola 230218

En esta Fratricida Guerra Civil Apícola los enjambres melíferos expulsan a sus congéneres silvestres y amenazan la diversidad.