Avispa asiática 120218

Avispa asiática 120218

Avispa asiática

120218

Vespa Velutina, conquista nuevos territorios en España

    Detección

En España se detectó por primera vez en 2010 y 10 años después esta voraz especie invasora está presente ya en siete regiones del Norte peninsular y en Baleares
Avispa asiática 120218
Nido de Vespa Velutina
La avispa asiática (Vespa velutina) continúa colonizando nuevos territorios. Mientras en Cataluña durante el año pasado se localizaron y destruyeron nidos en la Cerdaña, el Bergadá, el Bages, el Vallés Oriental y el Maresme, comarcas donde hasta ahora no estaba presente, en Galicia la situación adquiere ya tintes de plaga.
La Asociación Gallega de Apicultura calcula que en la región –donde solo la provincia de Orense se salva de la presencia de este insecto- hay más de 100.000 nidos de avispas velutinas, que no se restringen solo a los campos, sino que ya comienzan a colonizar las ciudades.
Lo cierto es que desde que se detectara por primera vez en España en 2010 en la comarca del Baztán, en Navarra, esta voraz especie invasora no ha dejado de afianzarse en la Península ibérica.
De momento, la avispa asiática ha sido localizada en Galicia, La Rioja, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, País Vasco y Baleares, y su expansión continúa en áreas en las que el clima es relativamente suave y lluvioso, según la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla).
Al igual que ocurrió en Francia, donde esta especie originaria del sureste asiático entró por el puerto de Burdeos en 2004 –la causa más probable es que alguna hembra hibernante vino camuflada en un cargamento hortofrutícola- y en menos de una década ha conquistado la mitad del territorio francés.
En nuestro país la expansión también ha sido muy rápida.
Y es que los individuos de esta especie son capaces de volar kilómetros en un solo día y solo las frena un clima mediterráneo más seco, lo que explica que, por ejemplo, en Cataluña, únicamente Tarragona se libre de su molesta presencia.
«Parece que la preferencia de esta especie es el clima eurosiberiano, el clima atlántico del norte de España», explica a ABC José Luis Nieves Aldrey, investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN).
«Afortunadamente, no ha progresado hacia el centro ni el sur peninsular porque las condiciones climáticas, en principio, no le son favorables –matiza el investigador- aunque esto puede cambiar en el futuro, porque las especies invasoras se adaptan rápidamente a las condiciones de los nuevos territorios donde se introducen y, a la larga, no hay que descartar que pueda también adaptarse a otro tipo de climas y colonizar otras zonas».

Mata a las abejas y las trocea

Se trata de la primera invasión exitosa de una avispa en Europa –después han venido la Vespa mandarina y la avispilla oriental-y está poniendo en serio riesgo la supervivencia de las abejas, con las que es especialmente agresiva –las mata con un golpe de mandíbula y las trocea para poder transportarlas hasta el nido- y de las que se alimenta en un número de 25 a 50 ejemplares al día.
«Aunque los adultos se alimentan de néctar, frutas, etc, cuando llega la fase de alimentar a las larvas, las obreras utilizan una dieta carnívora, atacando a las abejas y provocando en muchas ocasiones destrozos tremendos en las colmenas. Muchas veces matan y trocean más de las que pueden transportar.
En esto se diferencian del avispón nativo, que a veces también ataca a las abejas, pero solo en la cantidad que necesita para alimentar a sus larvas», explica el investigador del MNCN.
Aunque es difícil diferenciar el impacto de esta amenaza sobre otras que se ciernen sobre las abejas melíferas (pesticidas, parásitos…), que están llevando a la merma alarmante del número de abejas con consecuencias incalculables para el equilibrio ecológico, Milagros Fernández de Lezeta, directora general de Anecpla, explica que «el sector apícola se está viendo afectado de manera muy importante por esta plaga de avispa asiática, llegando a sufrir hasta un 60% de merma en su producción».
Desde el Ministerio de Medio Ambiente consideran que se trata solo de «un problema para la apicultura; por el momento no se sabe que tenga efectos significativos para el medio natural silvestre», aseguran fuentes del departamento.
Como todas las avispas sociales, tienen una reina y un avispero donde éstas viven junto a muchísimas obreras, hasta más de 2.000 o 2.500 individuos, con nidos que llegan a alcanzar un tamaño considerable, de unos 70 centímetros de largo y unos 40 de diámetro.
Al principio este nido lo hacen en aleros de tejados y otras infraestructuras y luego se mudan a uno más grande, que suelen hacer en las copas de los árboles, donde se encuentra el 70% de los nidos de las avispas velutinas.

Nidos más peligrosos

Pero en los últimos tiempos, según han detectado las empresas de sanidad ambiental, están comenzando a ampliar su radio de acción a la hora de construir sus nidos.
Estos no son ya sólo localizables en las copas de los árboles, sino que recientemente se ha detectado un buen número de ellos a nivel de suelo, e incluso subterráneos, lo que aumenta el nivel de peligrosidad, tanto para las personas como para los animales.
Aunque Nieves entiende la alarma social generada, pues se trata de una especie conflictiva, también recuerda que, si no se la molesta, la avispa velutina no es más agresiva con el hombre que el avispón común.
En este sentido, advierte de que en muchas ocasiones se producen noticias erróneas de presencia en algunas zonas porque hay confusión con especies nativas, sobre todo con el avispón (Vespa crabro), con el que se parece en tamaño, si bien la coloración de éste es más rojiza que la de la avispa asiática, que es más oscura, casi negra.
De momento, y aunque tanto en Francia como en España distintos grupos de investigación están trabajando para atajar el problema, por ejemplo, con el desarrollo de trampas cebo que sean selectivas, lo cierto es que actualmente la mejor forma de combatir a esta especie invasora es la destrucción mecánica de los nidos.
La mayoría de las Comunidades autónomas afectadas cuentan con protocolos que siguen las directrices que marca la Estrategia de gestión, control y erradicación del avispón asiático en España, elaborada por el Ministerio de Medio Ambiente y aprobada en 2015.
Desde este departamento afirman que actualmente «se están realizando contactos con los diferentes equipos de investigadores que trabajan sobre la especie y sus posibles métodos de control, para coordinar esos programas de manera más eficaz».
Mientras llegan otras soluciones, si ve un nido de avispa asiática, no se acerque y llame al teléfono 112, desde donde se encargarán de avisar al organismo correspondiente.

 

Soporte anti-hormigas 090218

Soporte anti-hormigas
Soporte anti-hormigas España
Soporte en España a base de bloques de hormigón.

Soporte anti-hormigas

090218

Anti-okupas

El soporte anti-hormigas para colmenas en Brasil es, entre todas las trampas, marcas, materiales, etc., el complemento de protección para colmenas más necesario.

Más que hormigas yo diría que son alacranes de color rojo, distintivo de peligro.

Necesario para todos los apiarios, sea cual sea la latitud en dónde se encuentre nuestro colmenar, siempre hay algún modelo preferido dependiendo del país.

También influirá en la elección del Soporte anti-hormigas para colmenas la fauna e insectos que pululen por los alrededores.

Y a todos los apicultores nos gusta comentar y relatar nuestras aventuras en el colmenar. Compartir las nuevas técnicas o los inventos que hayamos puesto en marcha con buenos resultados.

De los otros inventos, los fracasados o menos exitosos, mejor hablamos otro día.

Apicultor Brasileño

Recientemente mantuve una conversación con mi buen amigo Baltazar O. Ferreira. Se trata de un apicultor brasileño con el que contacté por Internet durante mi estancia en Palmas, Tocantins, Brasil. Entre 2010 y 2016 estuve en Brasil para echar a andar un ambicioso proyecto apícola que se vio truncado a las primeras de cambio.

No había contado con la agresividad de la abeja africanizada, a lo que se sumaba los insoportables y continuos 30ºC, día y noche, con bochorno y una extrema humedad ambiental que casi nunca desciende del 90%.

Me cegaron la hiperactividad, corrían encima de los cuadros como pulgas enfadadas, y sus múltiples cosechas anuales.

Soporte Anti-hormigas

Como estaba escribiendo, mi amigo Baltazar me envió unas fotografías de su sistema de defensa anti-hormigas.  Un tipo de soporte para sus colmenas, situadas en el SITIO CASCATINHAS RONCADORAS, Sao José dos Campos – SP, que impedía el acceso a cualquier intruso. Este sistema es mucho más sofisticado que el utilizado en España, comentado en una entrada anterior de este blog, consistente en unas simples botellas de plástico cortadas y rellenas de algún líquido.

Esta complicación es absolutamente necesaria para combatir a la hormiga americana, mucho más grande y agresiva que nuestra «dócil», molesta y negra, hormiga común europea.

La hormiga roja de fuego (Solenopsis invicta) es una de las más de 280 especies del género de hormigas Solenopsis. Por lo tanto son himenópteros y, junto con abejas y avispas, son una familia de gran interés en Alergología ya que cuentan con un veneno similar.

La Solenopsis invicta es originaria de Sudamérica, en concreto se ubican sus primeras colonias en Brasil, al sur de la selva amazónica. A pesar de ello se ha convertido en una plaga en América Central y del Norte, como el sur de Estados Unidos. También se ha convertido en una plaga en Australia y en distintas zonas de Asia. Por suerte, y de momento, no tenemos esta especie en Europa. Aunque, si vives o vas a viajar a alguno de esos continentes, te lo digo por experiencia propia, ¡ten mucho cuidado con ellas!

La Solenopsis invicta es conocida por tener una dolorosa y persistentemente irritante picadura, muy pruriginosa, que a menudo deja en la piel una vesícula rellena de un líquido de aspecto similar al pus (aunque no suele infectarse si no se rompe).

Por supuesto, para defenderse utiliza sus mandíbulas, y tiene una mordedura fuerte. Pero no es a eso a lo que nos referimos cuando hablamos de picadura: tiene un aguijón retráctil en el extremo distal de su abdomen. Con el afilado estilete inyecta un veneno que contiene una mezcla de alcaloides naturales derivados de la piperidina. Muestra una potente actividad tóxica, hemolítica y necrotizante que causa tanto el dolor como la formación de esa especie de pústulas blancas que suelen aparecer un día después de la picadura.

Además de esa sustancia, el veneno contiene una solución acuosa de proteínas, péptidos, y otras pequeñas moléculas, y puede desencadenar una reacción alérgica en individuos sensibles.

Son una plaga para el ser humano, no sólo por el dolor físico que su picadura puede infligir y las consecuencias de la misma sobre los animales de granja. Cuando pican muchas de forma simultánea, cosa frecuente si consideran su nido amenazado, pueden causar la muerte de animales pequeños, como aves de corral), sino porque la construcción de los montículos de sus hormigueros puede dañar las raíces de las plantas, con la consiguiente pérdida de cosechas, e interferir en los cultivos mecanizados. Aunque sus picaduras raramente constituyen una amenaza para la vida de las personas y de animales grandes, sabemos que pueden causar la muerte por reacción anafiláctica en casos de alergia a su veneno.

Que la naturaleza es justa y sabia lo sabemos. Por ello, a gran depredador le corresponde otro de semejante porte y agresividad. Es la lucha por la supervivencia pura y dura.

¿Dónde están las abejas? 081013

donde estan las abejas

¿Dónde están las abejas?

Eso quisiera saber yo, por dios, dónde están las abejas, que llevo mas de no se cuantas temporadas sin conocer lo que es la salvación de un enjambre.

 

Aún así parece que todas las abejas se están alimentando bien en sus panales, panales que he dejado con una buena provisión de la miel para que no les falte, no sea que algún «inteligente» se atreva a soltar su máxima: ¡claro,  si no las he dejado miel miel, se habrán muerto de hambre!, o qué es lo que esperabas?

Pero no, no es así .

Los primeros años eso era lo que pensábamos todos los apicultores de la asociación de apicultores de Campóo (APICAM). Unos decían que la mortalidad invernal era causada por la falta de alimento, otros que la causa era la dura invernada,  y los demás que el motivo podía ser alguna enfermedad. Pero nada de eso.

Nadie sabe cuál es la causa del síndrome de despoblamiento de la colmena, también llamado síndrome del colapso de las colonias (CDD por sus siglas en inglés, Colony Collapse Disorder) abreviado.

Yo sé dónde están, ya las veo, muertas.

Están en las piqueras de las colmenas, están tiradas en el recibidor de su casa, en el jardín delantero de su casa, de su colmena. Las hay por cientos, por miles. Y eso solo en mis colmenas.    Cuantas almas naturales serán en España, cuantas en Europa, cuantas en todo el mundo…

Y detrás de ellas, las incontables casi infinitas abejas, iremos nosotros, los finitos, 10000, 20000, 30000, millones de almas, buenas la mayoría. Entre ellas se disimulan unos cuantos cientos de miles almas impuras, llenas de estupidez, llenas de maldad, llenas de corrupción y llenas de humo. Porque eso son y en eso se quedarán, humo negro  como el humo del carbón.

Ni los científicos de Marchamalo en Guadalajara saben cual es la causa de esa masiva desaparición en cualquier zona del planeta.

Amigos míos, nos quedamos sin miel, y lo peor de este hecho es que también nos quedaremos sin flora, sin fauna y sin nada de nada, finalmente nos quedaremos hasta sin nosotros.

Paremos las máquinas del crecimiento sin medida, sin conocimiento de lo que queremos, ni a dónde queremos llegar. Porque a dónde nos precipitamos, a dónde queremos llegar, que pretendemos conseguir.

¡Salud y Suerte!