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By Erich Allende

El vandalismo y el robo continúan afectando a los agricultores israelíes. Hace dos semanas, el apicultor Yinon Arkin descubrió que 20 de sus colmenas habían sido destruidas tres meses antes de que se recolectara la miel. El daño se estima en decenas de miles de shekels.
Arkin, de 34 años, que vive en el poblado de Avigayil en las colinas del sur de Hebrón, posee cientos de colmenas en varios lugares del sur de Israel. Si bien este último ataque no fue la primera vez que sus colmenas fueron destrozadas, fue la primera vez que el daño fue tan severo.
Cuando Arkin llegó a las colmenas que mantiene en Beit Guvrin, se sorprendió al encontrar el panal cortado, las colmenas dispersas y cientos de miles de abejas muertas.
La esposa de Arkin, Achinoam, dice que hace un mes, a la pareja le robaron cinco colmenas de otro lugar.
Y hace dos años, se robaron 10 colmenas. Hace dos años, se robaron 70 colmenas de un amigo de Yinon en exactamente la misma área“, dice ella.
Lo que hizo diferente al último robo, explica Achinoam, fue la violencia con que se rompieron las colmenas. “Cortaron todo el panal y tiraron los marcos a lo largo de un área grande. Recolectar todo tomó tiempo. Hay miles de abejas muertas“.
Las colmenas se encontraban cerca de la barrera de seguridad de Israel y de un cruce que conduce a la aldea palestina de Tarqumiyah. Arkin cree que las colmenas fueron robadas por los palestinos.
Ha sido así durante años. Así es como se hacen las cosas. Cortan el panal de abejas, lo guardan en sacos y lo devuelven de contrabando a la Autoridad Palestina“, dice Arkin.
El crimen agrícola, criminal o terrorista en la naturaleza, está rampante en todo Israel. Los agricultores se encuentran indefensos ante esto. El problema se ve agravado por el hecho de que las compañías de seguros a menudo se niegan a compensar a los agricultores.
Aunque sufrí un fuerte golpe, me volveré a poner de pie“, dice Arkin.
“Esta fue una gran parte de mis colmenas, pero es un fenómeno más generalizado. El gobierno no es consciente de cuán serio es el problema porque no informamos la mayoría de los robos”, dijo.
El Gobierno no sabe cómo manejar los delitos agrícolas o, al menos, incluirlos en seguros que cubren desastres naturales o [compensar a los agricultores] mediante impuestos a la propiedad. De cualquier manera, se debe encontrar una solución”, dice.
Muchos agricultores buscan la ayuda de la organización Hashomer Hachadash, que les ayuda a proteger sus medios de subsistencia.
Amichai Blut, quien está a cargo del distrito sur de Israel para Hashomer Hachadash, le dijo a Israel Hayom que “Hashomer Hachadash comenzó a trabajar justo después de que nos informaron sobre el incidente. Varias unidades de campo están activas en el área, y también se han utilizado medios tecnológicos erigido. No dejaremos que los agricultores se ocupen de los criminales por su cuenta“.
“Estamos pidiendo a todos los agricultores que han sido víctimas de delitos agrícolas que se pongan en contacto con nosotros para poder reforzar la agricultura israelí y trabajar para implementar la gobernabilidad y la soberanía en áreas abiertas”, dijo Blut.

Artículo original de © israelnoticias.com | Autorizado para su difusión incluyendo este mensaje y la dirección: https://israelnoticias.com/terrorismo/apicultores-israelies-terrorismo-agricola/

Remedios exterminadores de la biodiversidad.

Pesticidas como el glifosato causan pérdidas en apicultura

 

(Foto: Especial)

 

Remedios exterminadores de la biodiversidad. Muchos de los remedios que utilizamos para combatir las distintas enfermedades de las abejas o eliminar parásitos como la varroa, acaban con la biodiversidad. La utilización de neonicotinoides para combatir las plagas en diversos cultivos, es la principal causa de mortandad de las abejas en el Estado de Jalisco. Esto genera una pérdida en la producción de aproximadamente 15 por ciento anualmente. Confirmó un trabajo de investigación surgido en la Maestría en Ciencias de la Salud Ambiental de la Universidad de Guadalajara (UdeG)
En dicho estudio colaboraron el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), el Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS) y el Centro Universitario del Sur (CUSUR). En coordinación con otras instancias, se tomaron muestras de miel de 30 municipios del Estado y tuvo como objetivo el análisis de la mortandad de la abejas. Un problema que se presenta en todo el mundo.

Neonicotinoides

Al reunirse con apicultores, el Rector del CUCBA, doctor Carlos Beas Zárate dijo que los primeros resultados dan cuenta de las principales afectaciones a ese sistema productivo. Ésta está asociada a un componente de los pesticidas denominado neonicotinoides, derivados de la nicotina.
“La toxicidad es sumamente aguda, afecta la comunicación, longevidad y la navegación de las abejas afectando la vida de la colmena. El estudio sobre este componente es pionero en el ámbito nacional y sirve como un indicador de la calidad ambiental en la entidad. Esto nos ha permitido establecer vínculos importantes con investigadores de otros centros universitarios. Por ejemplo con la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá y con el sector de los apicultores. Queremos ofrecer alternativas y apoyo para su trabajo”, indicó.
La estudiante de la maestría Gilda Ponce, dijo que su línea de investigación estaba enfocada al cambio climático. Al ver la pérdida de polinizadores a nivel mundial por el uso de insecticidas quisieron conocer qué pasaba en Jalisco. ya que no había estudios completos.

Muestreos

“Del 100 por ciento de los muestreos en 30 municipios, 30 por ciento tiene neonicotinoides. Los municipios más afectados son los del Sur y un poco en Atotonilco y en Mascota. En el Norte y, en Los Altos de Jalisco, no hay presencia de ellos, pero sí de otros plaguicidas”.
La coordinadora de la maestría, doctora Silvia Lizette Ramos de Robles, señaló que en el Estado se han presentado pérdidas sustanciales en el número de colmenas por muertes de abejas. Mientras en algunos países, principalmente de Europa están prohibidos, en México todavía se utilizan 7 de este tipo.
“Las dosis que encontramos en miel no afectan la salud humana, pero si a la abeja. Encontramos en ellas dosis letales y por eso la pérdida de estos insectos en Jalisco”, apuntó.
Desde hace 18 años José de Jesús González González se dedica a la apicultura en el municipio de Yahualica de González Gallo. Le preocupa la baja en la producción de miel, debido al fenómeno del colapso de la colmena. En los últimos años ha representado pérdidas hasta del 50 por ciento.
“Supuestamente es por los plaguicidas, con el fenómeno del abandono de colmena llegas a los apiarios y no encontramos abejas. Si tienes 100 colmenas 40 no tienen abejas, nos estamos informando, documentando y repoblando las colmenas, pero representa pérdidas. Antes producía de 3 a 5 toneladas por año y ahora entre 500 y 800 kilos. A esto hay que sumarle que también dependemos del clima, si hay sequía baja la floración”, precisó.