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La apicultura tradicional en Campóo-Los Valles

La apicultura tradicional en Campó-Los Valles, comarca del sur de Cantabria que comprende varios municipios, y en regiones rurales con economías de subsistencia, antiguamente tuvo gran importancia como complemento vital. Repartidos por toda la geografía campurriana, los colmenares formaban parte del paisaje y de la vida cotidiana. En ellos se colocaban las colmenas, conocidas con el nombre de dujos y hornillos.

El declive de esta actividad en la segunda mitad del siglo XX, se inició con la emigración de los pueblos a la ciudad. De esta forma se produjo el consiguiente abandono de la economía agraria. La puntilla fue la aparición, alrededor de 1984, del ácaro de la varroa. Este ácaro diezmó el número de colmenas y aceleró el trasiego de las abejas de las colmenas tradicionales fijas a las modernas de cuadros móviles. El nuevo sistema permite un mejor control de este parásito, un considerable aumento de la producción y un manejo más racional.
En la actualidad se puede considerar prácticamente desaparecido este tipo de apicultura. Quedan pocos colmenares con dujos y muchos de ellos en claro estado de abandono.
Campóo-Los Valles ha sido siempre una comarca muy vinculada a esta actividad con una gran presencia histórica. Como se puede comprobar en el artículo "Apicultura de la Merindad de Campoo: datos his­tóricos" de Encarnación Niceas Martínez en   Cua­dernos de Campoo n° 35. 
En este artículo me centraré en los tipos de colmenas y colmenares, las labores que reali­zaban y las tradiciones entorno a la apicultura.

Las colmenas

Las colmenas más antiguas se construían apro­vechando los troncos de árboles huecos que recogían de los montes. Al aumentar la necesidad de ellas se produjo una escasez de este tipo de troncos, por lo que tuvieron que recurrir al vaciado manual de éstos.
Este tipo de colmena en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles se llama dujo (del latín dolium, vasija). y era elaborado a partir del tronco de un árbol. Su especie depende de la zona donde se elabore, siendo los más comunes el roble o rebollo y olmo. Ocasionalmente también el tejo, fresno y haya.
Otros tipos de colmenas utilizados son el hornillo, el dujo de tablas y de caseta.

El dujo de tronco de árbol

Dujos, jumera, escriño y catador.En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, los dujos solían hacerlos los propios apicultores. Para ello aprovechaban, cuando era posible, viejos troncos que hallaban en el monte con la zona central podrida. También usaban árboles que cortaban para otros usos (el adra para leña y fabricación de utensilios para la vida cotidiana).
En este sentido había Ordenanzas regulando esta actividad: "...ninguna persona pueda hacer dujos para vender salvo de su adra..." (El Gobierno y la Administración de los pueblos de Cantabria, Ordenanzas de Valderredible, año de 1618) y "...no puedan cortar rebollo que no tenga dos dujos..." (Las Ordenanzas de Valdelomar y Cezura, año 1706).
Se buscaba un árbol en buen estado y con un tronco con el mayor diámetro posible, nor­malmente en torno a los cincuenta centímetros. Con un tronzador se cortaba un trozo de tronco de una longitud de entre setenta y cien cen­tímetros, si bien algunos sobrepasan el metro.
A continuación se vaciaba con un barreno, gubia y otras herramienas hasta dejarle una pared de cuatro a seis centímetros. De esta forma no se abría el tronco y aislaba del frío a las abejas. Para agilizar esta labor a veces se ayudaban del fuego, para ir quemando el tronco por dentro.
Aproximadamente a la mitad de su altura hacían la piquera que sirve de entrada y salida a las abejas. Consiste en un rebaje hecho con la azuela y de dos a cinco agujeros conocidos como aviaderos. A veces debajo de éstos se colocaba una tablilla que facilitaba la entrada de las abejas cuando ve­nían cargadas de polen y néctar.
Por dentro y en la parte central se colocaban una o dos cruces según la altura del dujo, que ser­vían para que las abejas pudieran sujetar los pana­les y para indicar al apicultor hasta dónde podía extraer la miel.
El último paso consistía en sellar con boñigas de vaca o arcilla los huecos o fisuras que, una vez secas, aislaban muy bien el interior del frío y el agua.
El dujo se apoyaba sobre una lancha o losa de piedra (para aislarlo de la humedad del suelo) y se cubría su boca superior con una tapa de tabla. Encima se ponía a modo de tejadillo una lancha de piedra. Actualmente se usan tejas o chapas de bi­dones, para evitar que se colaran el agua, la nieve y el frío.
Coronando el conjunto, una o varias piedras con el objeto de que el viento no lo levantara y dejara a la intemperie a las abejas.
El hornillo
Hornillos en una vivienda de Quintanilla de An, Valderredible.En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles el hornillo era, originariamente, un dujo en po­sición horizontal incrustado en las paredes de las viviendas y edificaciones anexas como cua­dra, pajar u horneras.
La piquera estaba en el exterior y el acceso a los panales estaba en el interior. Cerrada por una tapa de ma­dera y sujeta gracias a unas tiras de cuero que hacían a su vez de bisagras. Para mayor protección y se­guridad se tapaba con un saco de arpillera o lona.
El hornillo evoluciona y los viejos troncos son sustituidos por cajas rectangulares de madera, ela­boradas manualmente en casa.
También hay casos en los que los hornillos se sitúan en edificaciones hechas sólo para albergar­los y llamados hornilleras.

Dujo de tablas

Esta colmena se construía con tablas rectangu­lares de roble, de hasta un metro de altura y unos treinta centímetros de ancho. Se unian con clavos de madera o hierro. La disposición interna y la forma de colocarlo y tapar­lo es igual que en el dujo.
Se puede considerar una evolución del dujo de más fácil su construcción y manejo. La producción es menor y se deteriora antes.

Colmena tipo caseta

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, son colmenas más evolucionadas y consideradas una transición hacia la implantación de la colmena "moderna". Algunos apicultores mañosos y autodidactas la tomaron como modelo a la hora de fabricarlas.
No tienen un patrón en cuanto a tamaño y tienen forma cúbica a modo de cajón. Están hechas con tablas de madera de roble. Algunas dis­ponen de dos piqueras debido a su gran tamaño. Como tejado se ponían tablas, chapas o uralitas en forma de una o dos aguas. En su interior se disponían cuadros móviles generalmente de medidas no estándar.
Con este tipo de colmena se aumentaba la pro­ducción y se facilitaba el manejo y el saneamiento de la misma.

Los colmenares en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles

Colmenas en viviendas

Estaba muy arraigada la costumbre de tener al­guna colmena en las viviendas y en las construc­ciones anexas como cuadra, pajar, corral, hornera o colgadizo.
Este hecho se solía tener en cuenta a la hora de construir la casa dejando algún hueco libre. De no haber sido así, se aprovechaban los huecos de las ventanas de buhardillas y desvanes.
La piquera daba al exterior de la casa mientras que el acceso a los panales estaba en el interior.
Estos hornillos estaban más protegidos que los dujos. Ello repercutía en una mayor producción, comodidad a la hora de la extracción de los panales y en su mantenimiento.

Huerta con dujos. Villar, Campoo de Suso.Colmenares en los huertos

Era muy corriente en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles tener varias colmenas en el huerto que solía estar cerca de la vivienda.
Los dujos, en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, se colocaban resguardados tras una pared orientada al sur, que les servía de protección.
Esta ubicación tenía ventajas como una mayor facilidad de manejo y control, sobre todo a la hora de la salida y captura de los enjambres y de una cercana floración, como la de los árboles frutales.

Colmenar con tejabana

Eran relativamente frecuentes en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles que los colmenares tuvieran las colmenas bajo techo, haciendo ho­nor al refrán "abeja y oveja, tenlas bajo teja".
Son construcciones muy sencillas consistentes en tres paredes de "piedra en seco" (que no utiliza ningún tipo de aglomerante, solamente piedra). De escasa altura y una cubierta de tejas a un agua dentro de la cual se instalan los dujos.
La parte frontal del colmenar está abierta para la entrada y salida de las abejas y orientada al sur o sureste.
También existen construcciones más complejas que en la parte alta del frontal albergan hornillos.

Colmenar en recinto cerrado

Cuando el apicultor tenía un número elevado de colmenas las solía colocar en un recinto cerrado con pared o tapia de piedra rematada con lanchas. Así impedía la entrada de intrusos y sobre todo de animales como el oso que pudieran tumbar los dujos o comerse la miel.
Estos colmenares los situaban generalmente alejados de los pueblos y en las laderas sur de los montes, lo más soleados posible.
En su interior se distribuían los dujos en hile­ras paralelas posándolos sobre lanchas y orientados al sol. Si la pendiente lo exigía se disponían en terrazas hechas con grandes piedras.

Hornillera

Detalle de hornillera.Son pequeñas cabañas de planta rectangular, con tejado a una o dos aguas y con la fachada principal, donde están las colmenas, orientada al mediodía  en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles. Se localizan principalmente en Valderredible.
Los muros son de piedra en seco o trabada en barro o adobe. Pueden llegar hasta dos metros y medio de altura y con un grosor de más de medio metro. El muro principal está formado por los hornillos en posición horizontal. Colocados en tres o cuatro filas superpuestas una encima de otra y rellenado con piedras pequeñas o adobe para tapar todos los huecos. De esta manera impedía la entrada de ratones, agua y frío.
Estas hornilleras se suelen encontrar alejadas de los pueblos, situándose en laderas orientadas al sur y cerca de los montes. El acceso suele hacerse por caminos estrechos, que sólo utiliza el apicultor. En el exterior era frecuente tener también dujos.
En la actualidad todavía queda algún ejemplo de hornillera bien conservada en los pueblos de Cadalso, Salcedo, La Puente, Montecillo y Sobrepenilla.

Labores en la apicultura tradicional

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, la captura de los enjambres, la cata de col­menas y el colado de la miel eran tradicionalmente las labores más importantes que realizaban nuestros antepasados. Sin embar­go, también se realizaban otras labores muy impor­tantes, como la preparación para la invernada y el mantenimiento de colmenas y colmenares.
Los dujos, al estar a la intemperie, sufren con el paso del tiempo los rigores de la dura climatología norteña. Aparecen grietas y agujeros en la madera que eran reparadas con el fin de mantenerlos en buen estado y proteger así a las abejas del frío y de la entrada de agua e intrusos en el interior de la colmena.
Con la entrada del invierno los abejunos (nombre con que se conocía en Campoo de Suso a los apicultores) solían poner buenas lanchas y piedras en el tejado. Tapaban los aviaderos con palucos o arcilla, dejando sólo uno o dos abiertos con el fin de que no entrara frío. Luego en la primavera se destapaban.
La limpieza del colmenar consistía en el segado con el dalle o rozón de la hierba, helechos, zarzas y matorrales que crecían en él. El objeto era facilitar la entrada y salida de las abejas por las pi­queras y minimizar el riesgo de posibles incendios. Esta labor se solía hacer a finales de la primavera y al atardecer, cuando las abejas están ya re­cogidas en la colmena. De esta forma se evita molestar a las abejas ya que les irrita el sonido que producido al dar pizarra al dalle y al segar.

Captura de los enjambres

Hasta el desarrollo de la apicultura moderna, la captura de ensambres o enxambres (como se co­noce coloquialmente a los enjambres) y la caza de colmenas silvestres suponía una actividad básica y principal en el calendario del apicultor, siendo la única forma de mantener e incrementar el número de sus colmenas.
La época de enjambrazón está condicionada por la climatología de cada año. Comprende desde mediados de mayo a junio o incluso julio.
En este periodo, los apicultores deben ir fre­cuentemente al colmenar para observar síntomas de enjambrazón en las colmenas. Por ejem­plo se debe de observar la barba de abejas en las piqueras, y estar pendientes de la salida de enjambres. También tienen que vigilar los alrededores del colmenar para cap­turar los que hayan podido salir.
En el caso de ver un enjambre en vuelo se le seguía y se hacía ruido con un campano, dando palmadas, con dos piedras, latas.... Se le tiraba tierra e incluso agua, con lo que las abejas muchas veces se posaban en el lugar más cercano, al creer que las atacaba un posible enemigo. Esto también servía para llamar la atención y hacer ver a los de­más vecinos que ese enjambre era tuyo.
El procedimiento de captura más habitual es el de untar el interior del escriño (escriñu), escriña o enjambradera con miel, aguamiel o ramas de meli­sa (hierba abejera) y colgarlo encima del enjambre. Ayudándose si es necesario de un palo largo cuyo extremo acaba en V y con la base abierta hacia abajo. Una vez colocado se espera a que se intro­duzca por sí solo o se le fuerza echándole un poco de humo sobre las abejas.
Una vez dentro y acomodadas, se mete en un saco y se lleva a un dujo vacío para introducirlas.
La importancia económica y social de la apicul­tura se ha visto reflejada a lo largo de la historia de muy diversas formas. Entre ellas se incluye la regulación, desde la Edad Media, de la propiedad y explotación de los enjambres y colmenas de abejas.
En este sentido, existe una norma que establece el derecho del dueño del colmenar sobre los enjam­bres, pudiendo entrar a buscarlos en campo ajeno. Señala que "el dueño del árbol en que se pose el enjambre puede prohibir a toda persona que entre en su propiedad para recuperarlo, excepto al dueño de la colmena de donde el enjambre se escapó y que fue persiguiéndole. Tan sólo se pierde la pro­piedad si se abandona la persecución del enjambre. En este caso vuelve a recobrar su naturaleza ju­rídica de abejas silvestres y pasará a ser dueño el primero que lo ocupe".

Colmenas silvestres

Lo primero que hacían era localizar las abejas pecoreadoras (las que salen a recoger el polen y libar el néctar de las flores) de la posible colmena silvestre. Esto lo hacían generalmente aprovechan­do la realización de otras labores ganaderas como el pastoreo. Para ello buscaban una zona boscosa o rocosa que estuviese lejos de colmenares (por lo menos 3 km.) y se situaban en un manantial, arro­yo o fuente al que las abejas a primeras horas de un día de verano pudieran acudir en busca de agua. Una vez localizadas consistía en ir siguiendo con la mirada la dirección que iban tomando e ir avan­zando hasta dar con la colmena.
La técnica de caza es por tanto muy sencilla. Tan solo requiere mucha paciencia, constancia, algo de suerte y bastante sentido común, como me decía mi abuelo.
Pero existe otra más ingeniosa y eficaz que consiste en, una vez localizado el lugar donde be­ben, ir quemando cera para atraerlas e ir avanzan­do en la dirección en la que vienen. Repitiendo esta operación varias veces al final se consigue dar con la colmena.
Una vez localizada se optaba por su captura si era viable o, por lo general, se procedía a su catado para extraer la miel y la cera.
Eran muchos los apicultores que complementa­ban la producción de sus colmenas con esta prácti­ca e incluso familias que no tenían colmenas.

La cata de las colmenas

Dujo lleno de miel.A la acción de extraer la miel de las colmenas se le denomina tradicionalmente catar.
Se esperaba a catar generalmente a marzo o incluso abril si la primavera venía muy retrasada. De esta manera se aseguraba de que las abejas pa­saban con miel el invierno, extrayéndoles sólo la que les había sobrado. La otra opción era hacerlo al principio del otoño (como se hace en la actualidad), entre San Miguel (29 de septiembre) y Todos Los Santos, pero se corría el riesgo de que se murieran de hambre si no se les dejaba suficiente miel antes de llegar a la primavera. En este sentido siempre hubo una cierta polémica entre los que optaban por una fecha o por otra, muestra de ello son estos dos refranes: "el que el su colmenar quiera conservar, en marzo ha de catar" o "si quieres cera y miel, cata por San Miguel. Si quieres sólo cera, cata por las Candelas (2 de febrero)".
La forma más común de catar un dujo era la de destaparlo y tumbarlo en el suelo en posición horizontal o algo inclinada para facilitar el trabajo. A continuación se daba humo para que las abejas se desplazaran hacia el otro lado y se limpiaba la base y la parte inferior hasta llegar a la miel o cría. Después se procedía a cortar y sacar los panales por la boca superior llegando hasta la cruz o por la in­ferior de igual modo. Siempre se dejaba una de las partes sin catar para que les sirviera de alimento y pudieran seguir desarrollándose.
Algunos apicultores más meticulosos cataban un año por un extremo o boca y hasta la cruz, y al año siguiente por el otro. De esta forma no dejaban envejecer ni ensuciar los panales.
En el caso de los hornillos, la cata se hacía ex­clusivamente por el extremo que da a la casa u hornillera, sacando los panales hasta la mitad de su longitud.
La extracción de los panales se hacía con un catador o castrador que consiste en una barra larga de hierro (de un metro más o menos). En un extremo tiene una hoja afilada (hace la vez de una cuchilla y es usada para cortar los panales del bor­de del tronco). El otro es un ángulo recto (utiliza­do para raspar, cortar por debajo y extraer el panal desde la cruz hacia afuera).
Toda esta tarea se llevaba a cabo generalmen­te por hombres. Algunos lo hacían sin protección. Lo más normal era, para evitar las pica­duras, protegerse la cabeza con una careta hecha con un sombrero o boina y un trapo de lino. Se les incorporaba una rejilla de alambre en su parte frontal, atándosela al cuello con una cuer­da. Para las manos no solían ponerse nada o como mucho unos guantes de lana o calcetines. Lo que sí hacían era amarrarse con cuerdas las mangas y los tobillos, para evitar que se metieran por dentro de la ropa las abejas, ya que como decía un vecino de Abiada "las moscas son unas descarás, suben y no miran onde pican".
Los panales a extraer es necesario que estuvie­ran libres de abejas para lo que empleaban la jume­ra, ahumadera, humión.... Con esta acción se pretendía que las abejas huyeran a la parte contraria en la que se estaba trabajando. De esta forma se puede realizar la cata con menos peligro para ellas (con el fin de matar las menos posibles) y para el apicultor.
La jumera era un pequeño cazo o puchero vie­jo de barro cocido o de porcelana (aprovechaban los viejos utensilios ya en desuso), abierto por la boca superior y al que se le hacía un orificio en la base. En su interior se ponía paja, boñigas de vaca o caballo secas, ramos de ajos..., que al prenderle fuego y soplar por el orificio salía el humo que dirigían hacia las abejas. El humo es lo único que las hace retroceder cuando "se ponen necias" (expre­sión utilizada cuando las abejas se alteran) como bien sabemos los apicultores.
Tras haber cortado el panal y una vez libre de abejas (ayudado por una rama de escoba que hace las veces de cepillo) se izaba con la parte curva del catador o con las manos y se depositaba en un balde o barreño que se tapaba con un paño blanco para evitar que se volviera a llenar de abejas. Una vez acabada la cata se transportaban los barreños con los panales en carretilla, carro o a lomos de caballo o burro, al lugar donde se iba a proceder al colado de la miel, generalmente la hornera o la cocina de la casa.
Después de realizada la cata había que proceder al sellado del dujo con el fin de evitar el pillaje y la entrada de ratones.

Colado de la miel

La labor de colado consiste en separar la miel de la cera y de las impurezas que pudiera contener como, por ejemplo, alguna abeja.
La manera de realizarlo más común era la de ir echando los panales desmenuzados en pequeños trozos a una cazuela grande o caldera de cobre. Ésta se ponía cerca del fuego para que se calentaran. También se podían poner al baño maría e incluso poniendo la caldera directamente en el fuego, con un poco de agua en la base para que no se quema­ran.
Una vez que los trozos de panal empezaban a calentarse se iban removiendo con un cucharón de madera hasta conseguir el punto deseado de re­blandecimiento.  Teniendo especial cuidado en no calentarlos en exceso, ya que se corría el riesgo de que la cera se fundiera y se mezclase con la miel.
Seguidamente se iban sacando trozos de pana­les y a base de apretar y amasar con las manos se conseguía que la mayor parte de la miel escurriese, quedando unas bolas de cera llamadas cerones. Es­tos cerones aún contenían mucha miel, por lo que se pasaban después por la calceta o manga gruesa (paño que hacía de tamiz) para seguir amasando y retorciendo con las manos hasta acabar de extraer­la. Por último, toda la miel se pasaba por distintas calcetas cada vez más finas (hasta tres) para acabar de filtrarla.
Cuando la cantidad de miel a extraer era mayor se utilizaban unas apretaderas (especie de tenazas grandes hechas de madera) o prensas que ayuda­ban y complementaban a la dura labor de estrujar y apretar las calcetas con las manos.
Una vez filtrada la miel se vertía para guardarla en pucheros o en orzas de barro (una variedad de tinaja con la boca ancha). Después se tapaban con una tapa de madera o un trapo de lino atado en su boca con hilo. Aquí la miel decantaba de manera natu­ral antes de cristalizar, subiendo las impurezas y la cera que hubieran pasado del filtrado. Por encima una capa blanquecina (conocida como la "nata de la miel") que quitaban con una cuchara de madera.
El catado de las colmenas y el colado de la miel era junto con la matanza del cerdo, las dos veces "oficiales" en las que la familia o los vecinos se juntaban para ayudarse.
Actualmente la retirada de impurezas de la miel se realiza con un colador normalmente de acero inoxidable, instrumento muy útil sobretodo si se deben procesar grandes cantidades de miel, a modo de colador casero pero con diferentes diámetros y tamaños para que se ajusten perfectamente a la boca del madurador.

Elaboración de las tortas de cera

Una vez separada la cera de la miel se hacen tortas para después poderla utilizar en distintos usos.
Para hacerlas echaban los cerones (ya sin miel) en una cazuela grande o caldera con agua que se ponía en el fuego y se removía con un cucharón hasta que se derretían totalmente, pero sin llegar a hervir. A continuación se colocaba en una calceta mojada de arpillera y con una piedra, unas apreta­deras o una prensa. Se aplastaba hasta que saliese toda la cera que caía a una cazuela con agua, que­dando dentro de la calceta las impurezas, llamadas magón y que se tiraban a la huerta como abono.
La cera resultante se volvía a calentar para una vez líquida echarla en cazuelas con un poco de agua y se dejaba enfriar. De esta manera las im­purezas que aún tenía se depositaban en el fondo, que luego raspaban quedando definitivamente las tortas de cera limpias y de un color amarillento.
Esta misma operación la hacían con la cera en rama (genéricamente, panales sin miel) y macones (más específicamente, a los resecos y de color os­curo).

Los productos de la colmena

La miel
La producción de miel era destinada para el autoconsumo de la familia, regalando y vendiendo el sobrante si lo había.
La miel era consumida como edulcorante y fuente energética para poder realizar las labores más fuertes del campo. La comían a cucharadas, untada en pan con mantequilla, queso, nata o di­suelta en la leche. También la utilizaban para usos terapéuticos vigentes hoy en día, como la cura y alivio de catarros, resfriados y dolores de garganta, mezclándola con limón o con infusión de tomi­llo y/o romero. Años atrás fue habitual su empleo como eficaz remedio para curar heridas, golpes y quemaduras, en forma de emplastos, tanto en per­sonas como animales.
El tipo de miel que se produce en esta comarca es la de brezo, de color ámbar oscuro con tonos rojizos que a temperatura baja puede llegar a ám­bar claro, sabor ligeramente amargo persistente y aromas florales.
La cera
La cera es una sustancia producida por las abe­jas obreras que tienen entre 12 y 18 días de vida. Es empleada para la construcción de los panales, imprescindibles para el desarrollo de la colonia de abejas.
Hay estudios que indican que para segregar un kilo de cera, las abejas obreras deben consumir de 6 a 12 kilos de miel, lo que nos da una idea de lo costoso que es producirla para ellas, de ahí el gran valor que este producto ha tenido a lo largo de la historia.
Los usos de la cera eran variados, pero el prin­cipal era la fabricación de velas y velones (velas más grandes) para el culto religioso y el uso do­méstico (aunque la iluminación principal provenía del sebo, aceite y más modernamente de petróleo y carburo).
En Campóo también se utilizaba para untar los esquíes y la pala cuando nevaba, evitando que ésta se pegara y poder así deslizarse o trabajar mejor.

Fabricación de velas

Tradición religiosa.Comenzaba con la elaboración de la mecha, lla­mada torcida o pábilo, que sirve para quemar la cera y que ésta alumbre. Se hacía a base de torcer unas hebras de algodón o lino e incluso con retales de trapos.
Había distintas técnicas de fabricación siendo la más común y sencilla la que consistía en coger un trozo de cera templada y moldearla encima de una tabla hasta conseguir una capa fina de cera. Después se iba enrollando alrededor de la torcida, añadiendo sucesivas capas hasta conseguir el gro­sor deseado y con la ayuda de otra tabla se le daba la forma cilíndrica.
Otro método de fabricación era la inmersión de la mecha en la cera fundida, después se extraía y se dejaba enfriar hasta que se solidificaba. Se repetía el proceso varias veces hasta que se conseguía el grosor deseado.
La cera que no se aprovechaba para la fabrica­ción de velas o para remedios caseros se vendía a los cereros, cacharreros o pellejeros. Éstos iban por los pueblos una o dos veces al año comprando este producto y otros, como pieles y trapos viejos. Estos llevaban la cera a los lagareros que hacían velas, velones..., al por mayor.

Tradiciones en torno a las abejas

Antaño la relación entre las personas que vi­vían en el medio rural y las abejas siempre fue muy estrecha. Prueba de ello es que incluso las tenían en casa, como ya hemos visto. Este hecho también se reflejaba en el lenguaje mediante refranes, frases populares, adivinanzas, dichos y en otros aspectos como creencias y supersticiones. Perdurando inclu­so algunas de estas manifestaciones hasta nuestros días.

Refranes

El que el su colmenar quiera conservar, en marzo ha de catar.

El día de San José, mi dujo cataré.

Si el sol se recata, buen día de cata.

Agua de agosto, miel y mosto.

No pica la abeja a quien en paz la deja.

Ni tanta vela que queme al santu, ni tan pocu que no le alumbre.

Abejas revueltas, tempestad en puertas.

Creencias

En la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles, las abejas se consideraban sagradas y eran muy apreciadas y respetadas, puesto que produ­cen la miel. La ofrecieron los pastores que fueron a adorar al Niño Jesús. Además, en el simbolismo cristiano, se creía que las abejas eran vírgenes y en consecuencia la cera producida por ellas era la sustancia más perfecta para alumbrar a la Divini­dad. La cera se convirtió en indispensable en todos los ritos, especialmente en los relacionados con la liturgia, el sufragio de los muertos y la protección de las personas.
Cuando alguien de la familia fallecía era co­rriente abrir un poco la tapa de la colmena. Hacían ésto para anunciar a las abejas el fallecimiento del familiar, con el fin de que éstas fabricasen más cera para alumbrar la sepultura.

Fiestas

La rosca de boda: Las familias más pudientes de los pueblos de Campóo, el día de la boda de sus hijos invitaban a los vecinos a un trozo de rosca de pan regada con miel y a vino rancio, mistela o blanco.

Expresiones en la apicultura tradicional en Campóo-Los Valles

Era muy corriente la expresión "El dujo tiene gente", refiriéndose a que tenía abejas.
Es normal que aún hoy en día, mucha gente de esta región, llame "moscas" a las abejas.

Bibliografía
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MORENO LANDERAS, Luís Ángel: Del Medievo a la Edad Moderna-Merindad de Campoo. Museo etnográfico "El pajar" de Proaño y Gobierno de Cantabria, 2004.
LÓPEZ AGUDO, Alejandro: "Apicultura tradicional en el Valle de Valderredible", en Revista de folklore, n° 219. Caja España, 1999.
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MARTÍN CRIADO, Arturo: La apicultura tradicional de Palencia. 2001.
Boletín Apícola. Varios números. Federación de Asociaciones de Apicultores de Cantabria.
PÉREZ CASTRO, Fidela: Los colmenares antiguos en la pro­vincia de León. Caja España. Ediciones Leonesas, S.A., 1994.
GARCÍA, Francisco Javier: "Revista Valderredible". Excmo. Ayuntamiento de Valderredible. Verano 2007.
Fuentes consultadas
Museo etnográfico El Pajar. Proaño.
Museo etnográfico de Cantabria. Muriedas.
Asociación de Apicultores Campurrianos (APICAM).

Propiedades de la Miel

Las abejas pasan toda su vida polinizando flores y haciendo miel. El polen que recolectan de las flores para crear la miel, las abejas usan para alimentarse. Los apicultores conocedores de las propiedades de la miel son responsables de recolectar la miel de las abejas y utilizarla para el consumo humano.

Después de que el apicultor haya cosechado la miel, quitado los opérculos de las celdas, las abejas usan estas tapas de cera para sellar la miel en el panal, y extraído la miel del panal, es hora de procesar la miel.

     Miel Procesada

No todos los apicultores procesan su miel. La miel sin procesar se comercializa con palabras como cruda, orgánica, sin filtrar y natural impresa en la etiqueta. Estas palabras son sinónimos para decir sin procesar. Los apicultores que eligen procesar su miel, deben hacerlo tan rápido después de extraer la miel como sea posible. El acto de procesar la miel es asegurarse de que la miel se alcance una temperatura de pasteurización y se filtre. Procesar la miel es un proceso pegajoso y en el que hay que deberás soportar miel muy caliente. Es importante que la persona sea paciente y diligente. El área donde se realiza el procesamiento debe mantenerse limpia y libre de insectos. Antes de comenzar a procesar la cosecha de miel, asegúrese de que todo su equipo esté seco. La miel absorberá el agua y si contiene mucha puede fermentar.

     Experiencia

Los apicultores experimentados pueden reconocer los tipos de miel. Solo con mirar el recipiente que la contiene podrán decir el tipo de flor del que está compuesta. Las flores que visitaron las abejas obreras que recolectaban polen. Pueden hacerlo mirando el color de la miel. El tipo de flor de la cual las abejas recolectan el polen también afecta el sabor de la miel. Otros factores como la calidad del suelo y la calidad del panal de miel pueden cambiar el sabor de la miel. En promedio, la miel de color más claro tiene un sabor más suave que la miel de color más oscuro. Hay aproximadamente trescientas variedades diferentes de miel producidas en los Estados Unidos.

Los opérculos o tapones de cera que las abejas usan para sellar la miel en los panales de miel pueden usarse para hacer velas de cera de abeja.

Para la salud consciente, la miel es un gran sustituto del azúcar blanco.

La miel que todavía está en el panal tiene un sabor más natural que la miel que se ha extraído. La miel extraída funciona mejor para aromatizar tés y cocinar.

     Medicinal

Los fanáticos de la curación natural siempre han sido grandes fanáticos de la miel con fines medicinales. Se cree que la miel es una excelente manera de aliviar el dolor de garganta, puede ayudar a regular la presión arterial, las quemaduras, las heridas por presión y las heridas infecciosas. La miel ha sido utilizada por los boticarios chinos para aliviar dolores y molestias. Los egipcios preferían usar la miel cuando trataban heridas. Incluso los griegos y los romanos dejaron literatura en donde se habla de los beneficios medicinales de la miel para curar diversas formas de enfermedades.

Procesamiento de miel cruda

    Miel Pasteurizada

Una vez que el apicultor recolecta la miel de su cosecha, inmediatamente debe realizar el procesamiento de miel cruda porque se cristaliza cuando se deja reposar. Es necesario calentarla a una temperatura  entre 150 y 170 grados porque transporta la bacteria que causa el botulismo. Esta bacteria puede ser peligrosa ya que es la misma bacteria que causa la intoxicación alimentaria. La miel es más dulce que el azúcar de mesa, pero el problema con el azúcar de mesa es que es de color blanco artificial una vez refinada, ya que en bruto sin procesar es marrón. La miel se pasteuriza para eliminar las bacterias como el botulismo para que sea seguro comer y añadir sobre otros alimentos.

 

    Miel cruda de Color Dorado

El color de la miel, realmente, no es dorado, sino que es clara y pastosa antes de que se cocine hasta el punto en que se carameliza. También tiene su función en la medicina y en muchos suplementos vitamínicos.  Cruda y sin procesar tiene un alto nivel de antioxidantes y enzimas, además ayuda en la digestión y posee otras propiedades saludables.

 

    Desplazando al Maíz

Lo bueno de la miel es que está reemplazando lentamente al jarabe de maíz que se utiliza en muchos de los alimentos que comemos hoy en día. Éste está relacionado con la diabetes porque la gente abusa y lo come en cantidades elevadas. La miel está sustituyendo al jarabe de maíz porque es un producto natural mientras que el jarabe de maíz se procesa mecánicamente.

La miel también se usa en la cerveza y otras bebidas como los tés. Se está convirtiendo en un producto sumamente útil que impulsa a muchos apicultores a producir miel de alta calidad. Durante los últimos 2700 años, según la historia, la miel se usó en medicina para proporcionar alivio tópico para las erupciones. También para tratar la irritación de la piel, como la condición llamada MRSA (pronunciada -mersa- un tipo de infección por estafilococos resistente). La miel también es buena para mezclarla con un poco de limón para tratar la laringitis. También se usa para tratar la conjuntivitis contagiosa  (ojo rosado).

    Formas diferentes de procesar la miel

Entre las más comunes está la miel en panal que se calienta y se trata a través de la pasteurización. De ahí se obtiene la miel cruda, que es la base para la miel pasteurizada que se ve en las tiendas hoy en día. Se recomienda a los padres que tengan cuidado al administrar productos de miel para bebés debido a los niveles de ácido y la posible exposición a las bacterias del botulismo. Es por eso que es prudente comer miel que haya sido pasteurizada. No sabemos a qué tipo de exposición química u orgánica han estado las abejas que produjeron la miel. Por ello debemos ser prudentes y consumir miel que haya sido pasteurizada o producida por un agricultor orgánico que produzca miel cruda. Ese es, probablemente, el tipo de miel más seguro que podemos ingerir ya que no nos expondrá a bacterias perjudiciales para la salud.

Muchos apicultores están tratando de certificar la miel que producen como miel orgánica, han dejado de creer en producir un producto usando pesticidas y químicos dañinos. Si algo orgánico es la mejor opción, ya que estos agricultores solo producen un producto en tierra que no está tratada con productos químicos. La agricultura ecológica tiene que adaptarse a unos estándares de calidad determinados. El apicultor se adherirá a ellos pues es lo que el mercado espera del producto. Los apicultores suelen saber sobre la forma natural de las cosas, especialmente cuando se trata de la miel que producen.

Entrenar para ser un apicultor

Ser un apicultor es como cualquier deporte u ocupación que se debe cultivar, es una habilidad que consume mucho tiempo y un cierto capital. Por ello es necesario entrenar para llegar a ser un buen apicultor y llegar a hacer de ésta una afición rentable. La mayoría de los apicultores perciben la apicultura como un trabajo serio. Y ésto a pesar de que esta pasión una vez fue declarada un simple pasatiempo. Actualmente se ha convertido en una actividad que mueve un mercado de alimentos de mil millones de dólares. La industria de la apicultura ha recorrido un largo camino. Se tratará de un simple pasatiempo, pero actualmente está en las mesas de todo el mundo.

Muchos apicultores que no pertenecen a una familia con tradición apícola, tendrán que aprender de un apicultor experimentado, observar sus técnicas y seguir sus consejos para ser un apicultor.    Éste será su maestro y probablemente tendrá años de experiencia y conocerá la biología y costumbres de las abejas.  Es posible que prediga el futuro de una explotación apícola sólo con mirar el entorno.   Seguramente sabrá qué resultados obtendrá y si la temporada saldrá bien.

 

    Producto de la miel

Mucha gente desconoce que, aunque escatológico, la miel es el alimento de las abejas después de ser regurgitado. Las abejas no solo fabrican la miel sino que se alimentan de ella durante los meses de invierno, meses en los que no hay flores en el  campo a causa de esta fría estación. La miel es una forma para que puedan mantener sus alimentos durante los meses fríos, una especie de conserva.

Por increíble que parezca, las abejas hayan dominado el arte de la supervivencia durante los meses de invierno.

Los apicultores también deben tener en cuenta que, probablemente, en ciertas épocas del año en las que no haya producción de miel, las abejas son más activas durante los meses cálidos, deberán de alimentar a las abejas artificialmente. Existen jarabes y otro tipo de preparados alimenticios especiales para alimentar el enjambre. Muchos apicultores alternan la actividad apícola con la agricultura, teniendo otra manera de ganarse la vida cuando hace frío.

La apicultura es un pasatiempo costoso que puede parecer barato. La colmena, base principal de esta actividad, puedes fabricarla con una simple caja, de madera u otros materiales, dónde se coloquen algunos cuadros que permitan vivir a las abejas. Pero lo realmente fundamental, y es ahí dónde está el coste, es que debes saber dónde colocar las cajas para que las abejas se sientan atraídas y quieran construir sus panales, y eso es lo que requiere de mucho tiempo y un gran aprendizaje.

 

     Prácticas fundamentales

Tienes que entrenar para ser un buen apicultor y estar bien formado en el área de entomología. Debes conocer qué insectos son compatibles con las abejas. Algunos se alimentan de abejas, como las chaquetas amarillas, los avispones y las avispas, pero son principalmente los ácaros unos de las más importantes. Insectos molestos porque son tan pequeños que necesitas un microscopio para estudiarlos con detalle.

Las ciencias de la naturaleza juegan un papel muy importante en la adquisición de la experiencia de un apicultor. La mayoría de las personas no son conocedoras de esta ciencia y los elementos constituyentes de la misma que son importantes y necesarios. Es fundamental tener una idea de cómo manejar las abejas y qué hacer para mantener su hábitat saludable y evitar que las plagas amenacen o ataquen a las colmenas y maten a las abejas.

 

      Afición o Pasión

Hay muchos pasos que involucran la educación y la capacitación adecuadas de un apicultor. Se requiere una persona comprometida, seria y dedicada a una forma de vida. Una tradición que en algunas familias ha perdurado durante generaciones.

Colmenar Los Castaños en Ruijas
Colmenar Los Castaños en Ruijas, Cantabria

 

Muchas personas aprenden a través de las generaciones de bisabuelos, abuelos y padres. En mi caso heredé esta apasionante afición de mi tío Acindino, cura del pueblo de Ruijas en Valderredible, Cantabria, España.

Empezó como una curiosidad, una tradición familiar y una forma de vida que atraía a los niños. Ni siquiera se trataba de ganar dinero, en realidad era solo una tarea más de su misión pastoral, pero a lo largo de los años progresó lentamente hacia una empresa que vendía su miel como un producto como los huevos, la carne u otros productos lácteos.

     Sigue siendo un mercado rentable.

Mirar la miel y contemplar esos tonos de ámbar acaramelados, indican que es una de las ambrosías más dulces y sabrosas del mundo.

 

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    Cómo comercializar tu miel

La comercialización de la miel en el mercado actual supondrá un desafío, hay demasiados vendedores particulares. Ellos utilizan todos los recursos para promocionar y comercializar su producto, ya que no en todos los lugares comprarán y distribuirán su producto.

Esta es la razón por la que muchas pequeñas empresas que hacen esto venden en tiendas de menos porte o de gama baja y en negocios familiares porque es allí dónde la gente compra.  Así es como muchas de ellas terminan siendo tiendas a gran escala como Whole Foods Market y otras que venden alimentos orgánicos de marca.

    Venta Online

Parte de la estrategia de marketing es poder utilizar Internet. Las personas pueden abrir tiendas en línea para vender sus productos, aunque también deben disponer un sistema efectivo para empaquetar y enviar sus artículos a todo el mundo. Es frecuente tener clientes que comprarán su producto al otro lado del océano.

Su negocio debe reflejar el manejo fluido de pedidos en línea o puede subcontratar a una empresa para empaquetar y enviar sus artículos. Así se evitará tener que lidiar con paquetes perdidos o mal dirigidos.

    Los detalles importan

Comenzar desde abajo en la comercialización le ayudará a aprender pequeños detalles que harán que su negocio sea exitoso y pueden prosperar en los próximos años cuando sepa lo que es necesario para que funcione. La promoción no es una habilidad que se pueda ser asignada al piloto automático. Tendrá que dedicar tiempo a trabajarla todos los días, ya que una empresa no se ejecuta por sí sola, se necesita mucha persistencia y esfuerzo para que funcione y para que funcione como usted quiere.

Es más fácil para las personas que tienen experiencia previa en el manejo de una empresa poder llevar a cabo de manera efectiva una manera segura de comercializar un solo producto y aún así obtener ingresos. Es solo que cuando usted comercializa productos debe saber cuál es realmente la demanda de ese producto en particular en cuestión.

    Competencia

La venta de miel es siempre un producto que la gente comprará y está muy demandado, pero son las empresas las que tienen que lidiar con tanta competencia. Muchas empresas pequeñas se extienden al mundo exterior y su éxito depende de ellas mismas. Las empresas más grandes pueden hacer la venta a gran escala ya que tienen amplios recursos.

    Los sitios web son efectivos porque es así como se forman muchas cooperativas. Muchas compañías de producción de alimentos intentan encontrar formas rentables de producir un producto a través de granjas subcontratadas y contratistas para manejar la producción en masa de la producción de miel y la fabricación de productos con cera de abejas.

    Evolución

Esta es la razón por la que tantas pequeñas empresas están llegando a ser compañías más grandes, pero es útil dar a las pequeñas empresas las herramientas necesarias para aumentar su exposición a las grandes empresas e incluso clientes como agricultores y proveedores.

La apicultura es más que un pasatiempo, es un trabajo y un negocio a tiempo completo. Puede parecer difícil porque requiere estar siempre dispuesto y en todo tipo de clima, vestir con un traje a prueba de pinchazos y picaduras, y una red para el rostro.  Todo esto solo para que puedas poner el edulcorante que usas para tus galletas y tostadas por la mañana o en esa taza de té de manzanilla caliente.

Recuerda a los apicultores que soportaron esos trances para hacer posible que tengas esa dulce y pegajosa ambrosía que pones en tus alimentos y bebidas.

 

    Empaquetando tu miel

Los grandes apicultores no pueden obtener ganancias si limitan su mercado a su comunidad local.  Los apicultores que tienen varias colonias deben poder vender sus productos en tiendas mayoristas y supermercados más grandes si quieren mantener solventes sus finanzas.

Para que los apicultores vendan su miel a un mercado más grande, su empaque debe cumplir con ciertas normas del USDA.

    Recipientes

Lo primero que tienen que decidir los apicultores es qué tipo de recipiente quieren usar para guardar su miel. El tamaño estándar de los contenedores utilizados para vender miel se mide en libras. La cantidad típica de miel ofrecida a los clientes puede ser una cantidad tan pequeña como media libra o tan grande como cinco libras de miel. Algunas tiendas son perfectas para vender miel que se mide en galones, estas tiendas ofrecen a sus clientes la opción de comprar un recipiente de miel tan pequeño como media pinta o tan grande como un galón. Si, como apicultor, te atraen los novedosos recipientes, puedes elegir entre una variedad de divertidos recipientes para empaquetar tu miel, como por ejemplo, codos, osos y botellas de plástico.

Una vez que haya elegido la botella perfecta para su miel, debe diseñar una etiqueta igualmente perfecta. Antes de comenzar a diseñar una etiqueta para su cheque de miel con el gobierno de su estado, la mayoría de los estados tienen varias leyes y requisitos sobre cómo aparecen las etiquetas en los productos.

    Identificación

Asegúrese de que la palabra miel esté escrita en negrita en la etiqueta. La palabra debe sobresalir y realmente llamar la atención del comprador ocasional. La mayoría de los diseñadores gráficos recomiendan que la miel se ejecute en paralelo con la base del recipiente. No autorice una etiqueta si el diseño no incorpora su nombre (o el nombre de su granja) y su dirección.

    Distribución

Si utiliza una empresa de embalaje o distribución, su nombre y dirección también deben incluirse en la etiqueta. Lo último que debe estar claramente impreso en la etiqueta es el peso neto de la miel. Si la miel que está comercializando pesa entre una y cuatro libras, entonces el peso debe escribirse en libras y onzas. El tamaño de impresión utilizado para mostrar el peso neto no es aleatorio, el tamaño de la fuente está determinado por el tamaño y la forma del contenedor para empaquetar tu miel.

    Clasificaciones y Características

Si usted es un apicultor que cosecha su miel más de una vez por temporada, podría escribir qué sabor de miel está vendiendo. Es posible que tenga miel con sabor a trébol, alfalfa o flores de manzana.

Las etiquetas que tienen palabras como sin filtrar, natural, en bruto y de área se refieren a la miel que no se ha procesado.

Los apicultores que tienen los grados del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) impresos en la etiqueta han aprobado un conjunto de estándares de grado del USDA. La miel que tiene una calificación de USDA de A ha pasado los exigentes estándares gubernamentales. La miel que tiene una calificación D de USDA ha aprobado solo un mínimo de normas. El USDA clasifica la miel según la cantidad de humedad en la miel, la claridad, la calidad del sabor y los defectos.

Cosechando la miel

Obviamente, casi sobraría decirlo, la razón principal para instalar, mantener y almacenar una colmena es finalizar la temporada cosechando la miel y obtener una buena producción de miel que añada un ingreso adicional.

Cuándo cosechar?

Sabrás que es hora de cosechar la miel cuando mires en una de tus colmenas y encuentres que los marcos están llenos de panales de miel que tus abejas han cubierto con opérculos, una especie de tapas de cera .

Ahora, todo lo que tienes que hacer es quitar los panales de miel.

    De Blanco mejor

Cosechar la miel no es un problema siempre que se disponga todo el equipo de apicultura, use ropa de color claro. Mejor si es blanca (los apicultores sabemos, la experiencia enseña, que la ropa de color más claro tiene un efecto calmante en las abejas) y mantenga la calma.

    Química o humo?

Cuando el alza esté lleno de panales de miel con opérculos en cada celda (una especie de tapadera de cera), tendrás que quitar las abejas.

Aunque hay productos químicos disponibles en el mercado que lo harán más fácil continuar cosechando la Miel.  Un producto químico popular que los apicultores usan para remover las abejas del alza es Bee-Go.          Todo lo que tienen que hacer los apicultores es aplicar Bee-Go bajo la entretapa. Cuando las abejas huelen el producto Bee-Go, se dirigen a la parte inferior de la colmena, dejando el alza lleno de panales tapados para que los coseche.

Otro producto que los apicultores utilizan para limpiar alzas es uno llamado Fishers Bee Quick. Ninguno de estos productos daña a las abejas, las abejas simplemente encuentran el olor ofensivo y se alejan de él.

    Experiencia propia:

De apicultor a apicultor, yo nunca utilicé ningún producto químico para ahuyentar a las abejas. Nunca necesité nada más y el humo creo que es una razón más que suficiente para que

cualquiera  "ponga los pies en polvorosa".   Las abejas sienten el humo y abandonan la colmena ante el peligro de que ésta se incendie.   ¡¿ O acaso a ti te hacen falta más razones que el humo para que abandones tu propia casa?!

Ahora que está en posesión de los panales de miel, debe prepararlo para extraer el dulce néctar. El primer paso en esta preparación es quitar los opérculos, las tapas de cera, que las abejas han usado para sellar la miel en el panal de miel y conservarla en perfecto estado.

    Cada maestrillo tiene su librillo!

Muchos apicultores prefieren usar nueve marcos en lugar de diez en sus alzas. Al usar nueve marcos, dan a las abejas el espacio suficiente para sacar y usar el peine, colocando la tapa justo en el borde de éste. Esto además hace que sea más fácil quitar las tapas de cera.

Los apicultores usan un cuchillo de metal, manual o eléctrico. Para quitar las tapas, el cuchillo manual funciona mejor si la hoja del cuchillo se calienta, pues es más fácil cortar la cera caliente que cortar la cera fría. Puede mantener caliente la hoja del cuchillo debes introducirlo de vez en cuando en un recipiente lleno de agua caliente.

A muchos apicultores les gusta usar su cuchillo de pan para quitar las tapas de cera del panal de miel, mientras que otros prefieren un cuchillo eléctrico que está diseñado solo para apicultores.

    ¿De qué cera crees que están hechas las velas?

Retirar de las tapas la miel que gotea es fácil.  Use un trozo de paño de queso para vaciar el contenido en una segunda olla. La miel se drenará a través de la gasa y las tapas de cera de la abeja se acumularán en la parte superior.

Una vez que se retiran los tapones de las celdas, la miel está lista para ser extraída.

Cuando quites las tapas, déjalas caer en una olla. Solo a través de ellas notarás que hay una cantidad sorprendente de miel adherida. Dicha miel se puede procesar y usar.

También hay un mercado para los opérculos de cera. Utilizaremos un cuchillo eléctrico, uno manual o un peine para retirar los opérculos. Los panales estarán listos para extraer su miel.

 

La miel natural goza de buena prensa. ¿Cómo no enamorarse de un producto que involucra abejas, flores, néctar; que sobrevive desde los orígenes del hombre y, además, nos hace bien? Su comercialización supone la prohibición de cualquier aditivo o sustancia química ya que no necesita conservantes. ¿Qué más hay que saber para consumir miel natural? Mucho más.

Fabricio Raticelli, técnico Apícola, y Director del Área Apícola del Municipio de Maciá (Entre Ríos), enumera cinco razones para sumar miel natural a la mesa, menúes y también antojos, por qué no.

1- Regula el azúcar en sangre

Parece extraño, pero así es. El secreto está en la balanza de fructosa y glucosa. Cuando se consume miel, la porción de fructosa permite que la glucosa sea captada por el hígado para formar glucógeno que pasa a estar disponible para el cerebro, el corazón, los riñones y las células rojas de la sangre. Esto mejora el funcionamiento de los órganos y tejidos esenciales, eliminando la glucosa de la circulación y, por lo tanto, reduciendo el azúcar en sangre.
Cuando se consume miel, la porción de fructosa permite que la glucosa sea captada por el hígado para formar glucógeno que pasa a estar disponible para el cerebro, el corazón, los riñones y las células rojas de la sangre
Cuando se consume miel, la porción de fructosa permite que la glucosa sea captada por el hígado para formar glucógeno que pasa a estar disponible para el cerebro, el corazón, los riñones y las células rojas de la sangre

2- Reduce el estrés metabólico

El estrés emocional, psicológico o fisiológico se traduce en el cuerpo como estrés metabólico. Ocurre cuando el cerebro piensa que está en peligro de quedarse sin combustible: al ejercitarse o durante el sueño nocturno, por ejemplo.
La miel natural produce glucógeno en el hígado: reserva de energía que necesita el cerebro para su normal funcionamiento. Tendremos reservas suficientes de glucógeno si consumimos miel natural en el desayuno, antes de acostarnos y a intervalos regulares durante todo el día (especialmente antes y después de hacer ejercicio).
La miel natural es uno de los alimentos más puros, naturales y con mayor cantidad de beneficios sobre nuestra salud

Fabricio Raticelli

TÉCNICO APÍCOLA, Y DIRECTOR DEL ÁREA APÍCOLA DEL MUNICIPIO DE MACIÁ (ENTRE RÍOS)

3- Promueve la recuperación del sueño

El azúcar natural que contiene la miel produce una ligera secreción de insulina, lo que permite la secreción de melatonina, una hormona vital para la regulación diaria del sueño y vigilia. Por ello, es recomendable consumir leche caliente con una cucharada de miel antes de ir a dormir.
La melatonina, además, regula los ritmos cardíacos, ayuda a mejorar la inmunidad y facilita la reconstrucción de los tejidos durante la noche.

4 - Combate el estreñimiento

La miel tiene un elevado contenido en fructooligosacáridos (FOS), que, aunque tienen una función principalmente energética, al llegar al colon se comportan de una forma similar a la fibra vegetal: captan el agua aumentando el volumen de las heces y originan gases que incrementan el peristaltismo o movilidad intestinal. Por esto ejercen un efecto laxante suave.
Las diferentes propiedades de la miel pura
Las diferentes propiedades de la miel pura
Además, es el alimento preferido de las bacterias beneficiosas que habitan en el colon (nuestra flora intestinal) responsable de la fermentación y putrefacción de los residuos alimenticios que darán lugar a las heces.

5- Mejora la función cerebral

Para que el cerebro funcione correctamente hay que suministrarle energía. La función del calcio en el cerebro es importantísima ya que las neuronas utilizan el calcio para originar la señal eléctrica que se conduce de una neurona a otra para comunicar los mensajes. Si no hay suficiente calcio, el cerebro no funciona correctamente. Hay información científica que demuestra que la miel natural ayuda a absorber y fijar el calcio en el cuerpo, favoreciendo una correcta función cerebral.
Se recomienda de tres a cinco cucharadas de miel al día sin que se tenga efectos secundarios, riesgos o consecuencias negativas para la salud.

Fabricio Raticelli

TÉCNICO APÍCOLA, Y DIRECTOR DEL ÁREA APÍCOLA DEL MUNICIPIO DE MACIÁ (ENTRE RÍOS)

“Se siguen realizando investigaciones científicas sobre la miel ya que hay beneficios que aún debe ser corroborados”; convencido, Fabricio: “La miel natural es uno de los alimentos más puros, naturales y con mayor cantidad de beneficios sobre nuestra salud”

Recetas para incluir la miel en la dieta diaria

La miel resulta buena aliada para determinadas etapas de la vida, y del día. “Beneficia a deportistas, niños en crecimiento, adultos mayores, personas con trabajos forzados o que tienen carga intelectual extra, ya que aporta una dosis adicional de energía que se consume rápida y fácilmente”, argumenta Bárbara Saldaña, licenciada en Nutrición,(MP16.887). “Pueden utilizarla personas que estén bajando de peso, si controlan las cantidades”.
La única excepción son los bebés: “Es aconsejable que la consuman a partir de los 18 meses de nacidos, ya que la composición de miel puede traer una toxina que los jugos gástricos de los niños no pueden disolver; podría causar botulismo”
Ahora sí, Bárbara da a conocer recetas para saborear miel cotidianamente.

- Pan de miel

El pan de miel es una comida ideal para desayunos y meriendas, y puede ser una alternativa al pan tradicional. Lo hecho en casa es mejor que los panificados comprados, nunca se sabe si tienen aditivos extras.
El pan de miel es una comida ideal para desayunos y meriendas, y puede ser una alternativa al pan tradicional. Lo hecho en casa es mejor que los panificados comprados, nunca se sabe si tienen aditivos extras.
El pan de miel es una comida ideal para desayunos y meriendas, y puede ser una alternativa al pan tradicional. Lo hecho en casa es mejor que los panificados comprados, nunca se sabe si tienen aditivos extras.
Ingredientes:
  •  ​3 tazas de harina 0000. Reemplazable por harina integral para un mejor aporte de fibra.
  • 3 o 4 cucharadas de aceite.
  •  1 huevo batido.
  • 1/2 o 1 taza de miel.
  • 1 taza de leche templada.
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear.
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.

Optativo: ralladura de limón o de naranja, pasas de uvas o nueces.

Elaboración: En primer lugar, hay que batir y mezclar en un bol el aceite, el huevo, la miel, la leche y la sal. Tras amasar esta pasta se añaden, progresivamente, harina y polvo de hornear. Entonces, se puede adicionar pasas de uva o nueces. Se sigue amasando hasta que espese. Luego, se coloca la mezcla en una placa previamente enmantecada y enharinada y se lo coloca en el horno a una temperatura de 180 °. Se cocina en, aproximadamente, 45 minutos.
Data a tener en cuenta cuando se compra miel: el envase debe llevar escrito la palabra miel o miel de abejas. Hay productos que mezclan miel con jarabe de maíz o jarabe de maíz de alta fructosa para que rinda más. Se trata de un alimento a base de miel que está permitido, puede consumirse, pero no es miel pura. En el frasco se puede observar el peso neto, y de dónde proviene la producción de miel. Es indistinto que se conserve en envase de vidrio o de plástico. Puede ser liquida o solida, no varía el valor nutricional.

Bárbara Saldaña

LICENCIADA EN NUTRICIÓN (MP16.887)

- Galletas de avena y miel

Galletas de miel. Ideales para que los chicos lleven al colegio.
Galletas de miel. Ideales para que los chicos lleven al colegio.
Ideales para que los chicos lleven al colegio.
Ingredientes:
  •  1 taza y media de avena.
  • 1/2 taza de harina 0 harina integral.
  • 1/2 taza de miel.
  • 4 cucharadas de aceite.
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla.
  • Ralladura de naranja.
Elaboración: Primero, batir el aceite y el huevo en un bol; después añadir la harina y el polvo de hornear. Mezclar bien la pasta usando una espátula. A continuación, agregar la avena y la miel. Si durante el proceso la masa queda demasiado seca, se puede añadir un poco de agua. Formar las galletitas con una cuchara y darles forma con la mano. Llevar al horno, previamente calentado a 180, en una placa rociada con aceite vegetal. Cocinar durante 15 minutos Opcional: se puede agregar chispas de chocolate y/o pasas de uva. Así se evita comprar galletitas industrializadas con grasas ocultas.

- Salsa de mostaza y miel

El toque mágico para las comidas. Condimenta carne, pollo, pescado, solomillo o costillas de cerdo. También se puede usar como aderezo en ensaladas y pastas al horno.
El toque mágico para las comidas. Condimenta carne, pollo, pescado, solomillo o costillas de cerdo. También se puede usar como aderezo en ensaladas y pastas al horno.
El toque mágico para las comidas. Condimenta carne, pollo, pescado, solomillo o costillas de cerdo. También se puede usar como aderezo en ensaladas y pastas al horno.
Ingredientes:
  • 1 cucharada sopera de mayonesa.
  • 1 cucharada sopera de miel.
  • 1 cucharada tipo postre de mostaza.
  • Una pisca de sal  y pimienta molida.
  • Una pisca de ajo molido.
Elaboración: Mezclar en un bol la mayonesa, la mostaza, la miel y condimentos. Dejar reposar unos minutos en la heladera, y listo.

- Pollo asado con miel y limón

Pollo con limón y miel.
Pollo con limón y miel.
Para dos personas.
Ingredientes:
  • 2 pechugas de pollo.
  • 1/2 limón.
  • 1 cucharada de miel.
  • 1 cucharadita de salsa de soja.
  • Sal y pimienta al gusto.
  • 1 Cebolla picada bien chiquita.
  • Cebolla de verdeo a gusto.
Elaboración: En primer lugar, exprimir el limón en un bol y mezclar con la salsa de soja, la miel, la cebolla y la cebolla de verdeo. La salsa resultante se pone sobre las pechugas de pollo previamente sazonadas con sal y pimienta. El limón exprimido añade aún más sabor a las pechugas.
El pollo se tiene que hornear, aproximadamente, media hora a 180º o 200º. Durante este proceso, se lo pinta una o dos veces más con la salsa preparada para darle sabor y evitar que se seque. Al finalizar la cocción, agregar perejil fresco picado.
El pollo se puede acompañar con puré de calabaza o con una ensalada de repollo morado, tomatitos cherry y apio.

 

RR​

 

El tercer producto más adulterado del mundo:

"Envasan un producto que no es miel con su nombre"

Los apicultores denuncian la falta de claridad en el etiquetado de la miel. Aseguran que en muchas ocasiones se trata de productos que distan del extraído en las colmenas españolas.

España genera cerca de 30.000 toneladas cada año, y dentro de nuestro país, Andalucía es la Comunidad que más produce.
"El robo de colmenas está a la orden del día", asegura un apicultor de Coria del Río. Nos explica cómo 70 colmenas tienen que estar cerradas bajo llave. De una colmena se pueden sacar "30 kilos en un año bueno", según afirma.
En España se produce el 50% de toda la miel que se consume, y los apicultores exigen un etiquetado correcto del producto: "Hay una industria que está estafando, envasando un producto que no es miel con su nombre".
Producir un kilo de miel en España cuesta 2,70, un precio que dista de las mieles más baratas del mercado, con las que aseguran "no pueden competir". "Nosotros con lo que podemos competir es con calidad, casi toda nuestra miel se exporta y la que se consume aquí es la que nos traen de fuera".
El aspecto de estos productos también se diferencia de la miel recién extraída. Una de las garantías de que se trata de un producto de calidad es la cristalización de la miel: "Elevan la miel a una temperatura excesiva y destruyen todas sus propiedades con el fin de hacerla líquida".
La información que lleva el etiquetado puede darse que lleve un 1% de miel europea y un 99% de miel de terceros países. Para clarificar el etiquetado deberían poner el país y que tanto por ciento de miel lleva". Estas exigencias ya se negocian con el Gobierno para dar más transparencia al consumidor.
También bajo sospecha está el origen floral que recogen las etiquetas: "Para saber si realmente es una miel de lavanda o de brezo, debemos irnos al ADN de la miel que sería el polen".

La Comisión Europea estudia prohibir el edulcorante por su contenido en grayanotoxina, que en dosis altas provoca visión borrosa, confusión y mareos.

Un apicultor recolecta miel en el Valle Arun, en Nepal. AFP

“Todos los soldados que habían comido la miel del panal perdieron el conocimiento. Quienes probaron poco parecían embriagados y quienes comieron más, parecían atacados por la locura”. Así describió el general Jenofonte de Grecia en el año 401 antes de nuestra era los efectos que ocasiona en humanos la ingesta de miel de rododendro, un arbusto con flores rosas de la familia Ericaceae que es tóxico. Afectó a 10.000 soldados que se tuvieron que retirar en plena campaña en Asia. Siglos después, esa miel se puede comprar en España por Internet a 302,5 euros el mililitro. La grayanotoxina, un principio activo presente en el néctar del que se alimentan las abejas, es la responsable de estos efectos. Según el Instituto Nacional de Toxicología (INT), en dosis altas provoca transpiración, vómitos, mareos, debilidad en las extremidades y alrededor de la boca, y disminuye la presión arterial. Por ello, en la Comisión Europea se ha planteado regular la venta de “la llamada miel loca” en la Unión y se ha invitado a los Estados miembros a aclarar si se distribuye en sus respectivos países.
La empresa española que la vende, procedente de Nepal, la envasa en una jeringuilla en dosis de un mililitro. Y en el embalaje advierte de que “no se debe ingerir más de uno al día”. Tampoco si se está embarazada o se tienen problemas cardíacos. El INT asegura que la exposición en humanos no suele ser grave. Sin embargo, la Comisión discutirá próximamente con los países su venta y consultará a la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria los riesgos para la salud ante una "previsible prohibición o regulación".

Mientras, la Dirección General de Sanidad y Seguridad Alimentaria europea informa de que no se han producido intoxicaciones. No obstante, el INT ha constatado casos en el resto del mundo, especialmente en la cuenca sureste del Mar Negro. Allí, "estos envenenamientos están condicionados por la creencia que le confiere a la miel propiedades de uso en la medicina alternativa".
En 2002, 19 personas sufrieron una intoxicación en Düzce (Turquía). Todos habían ingerido horas antes de su ingreso hospitalario entre 30 y 100 gramos. En 1983, otra joven turca de 17 años entró en coma después de ingerir 75 mililitros. Y, 24 años antes, otra persona en Nepal sufrió un síncope tras comer entre 10 y 15 gramos. Los efectos, según reconoce por teléfono el catedrático de Farmacología de la Universidad de Alcalá de Henares Francisco Zaragozá, “son similares a los que produce la seta Amanita muscaria, que afecta al sistema nervioso central: confusión, agitación, delirio, amnesia, y que pueden provocar un síndrome colinérgico”.
El INT apunta que el producto que tiene más probabilidades de estar contaminado con grayanotoxinas, “aunque muy raramente a niveles tóxicos”, es el que proviene de Japón, Brasil, Estados Unidos y Nepal. En España, el Ministerio de Sanidad ha dado el visto bueno a la compañía murciana que la vende, y que figura en el registro de empresas alimentarias de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Ya ha traído 25 kilos y tiene "otros 600 reservados”, según cuenta el fundador, Ángel Rodríguez, quien aclara que en la dosis que ofrece “es curativa y nutricional”. La propia Agencia, sin embargo, aclara que no ha tenido conocimiento de la existencia de este producto en el mercado y que "no se han iniciado las medidas de gestión del riesgo oportunas".

La miel nepalí que comercializa la empresa española.
La miel nepalí que comercializa la empresa española.

Este murciano de 41 años viajó en febrero de 2018 a Nepal en busca de “la miel psicoactiva” que recolectan los gurung, una tribu local que la ha usado durante siglos “por sus propiedades medicinales", según comenta el delegado de la embajada nepalí en España, Harihar Kant Pudel. El diplomático, quien reconoce que la tiene en casa, asegura que "los extranjeros empezaron a comprarla hace 10 años". Además, comenta que el 90% de la producción nepalí se exporta a Europa.

Este pueblo la recolecta de panales a casi 5.000 metros de altura "cerca del Himalaya", cuenta Kant. Según Rodríguez, “es sagrada, sana el alma y te conecta con las estrellas”. Las laderas del valle de Hongu están repletas de enormes rododendros que florecen en primavera. “Se ha encontrado a campesinos nepalíes adormilados y mareados a causa de su consumo”, según relatan en un estudio publicado en 2010 José Manuel Crespo, José Alfonso Cardenal y Pedro David Quesada, veterinarios del Servicio Extremeño de Salud.
El grupo de investigadores extremeños informó de la toxicidad “para evitar que pueda llegar a venderse y distribuirse”. Además, sostiene que cuando se hace se “comercializa a precios elevados como un producto de alta gastronomía, y que con los controles pertinentes no conlleva riesgos para el ser humano”. En Europa, aclara, se obtiene en cantidades comerciales en los Alpes; "Francia e Italia son los principales países productores".
Según un documento de la Comisión Europea en el que se plantea la prohibición de ciertas sustancias, se informa de que Francia ha impedido la venta de miel de rododendros cuando estos están floreciendo. Además, se advierte a Italia de que en 2017 se estaban llevando a cabo experimentos en animales con este alimento "por personal no cualificado y sin la autorización previa de las autoridades italianas". En 2008, la Administración de Drogas y Alimentos de Corea del Sur advirtió a la población de que no debía comer miel nepalí.

La UE: "Sigue llegando miel falsa"

La venta de esta miel nepalí se produce después del llamamiento que las instituciones comunitarias hicieron en 2018 para proteger los intereses de los 600.000 apicultores europeos, quienes "debido a los altos costes de producción apenas pueden competir con la miel importada". El Viejo Continente es el segundo mayor productor mundial de este edulcorante. Cada año se producen 250.000 toneladas, de las que la mayor parte (alrededor de 20.000) corresponden a España. Sin embargo, la producción no cubre el consumo europeo, por lo que la Unión importa decenas de miles de toneladas. Solo en 2016 fueron 200.000. Y el 40% procedía de China, el país que más produce.
Además, el Parlamento Europeo advirtió el 1 de marzo de 2018 en su resolución sobre las perspectivas y desafíos para el sector apícola que el Centro Común de Investigación analizó muestras de los Estados miembros y determinó que un 20% de las que se tomaron en las fronteras de la Unión no cumplían los criterios de composición que fija Bruselas y un 14% contenía azúcar añadido. Por ello, Europa advierte de que "sigue llegando miel falsa y adulterada".

COMPUESTOS NO APTOS PARA LA UNIÓN

El género efedra y sus preparados. El 6 de noviembre de 2013 la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) prohibió el uso de este compuesto, que se obtiene de una planta, y que se usa en complementos alimentarios para perder peso. Lo hizo a pesar de que no lo encontró disponible para su compra en tiendas dentro de la Unión Europea. Sin embargo, el organismo comunitario entendió que “se podía adquirir con facilidad a través de Internet”. En el análisis se concluyó que “la exposición a los alcaloides [presentes en la planta] en estos complementos puede producir efectos adversos en los sistemas cardiovascular y nervioso central, como hipertensión. Además, aumenta el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares, que se agravarían en combinación con la cafeína, también presente en estos productos”. Los preparados que contienen alcaloides, advierte la EFSA, son un motivo de preocupación significativa para la salud humana y debe prohibirse el uso de esta sustancia en los alimentos.
Corteza de Yohimbre. En 2013, la EFSA concluyó “que no se estaba en condiciones de establecer una ingesta diaria segura, a causa de una inadecuada caracterización química y toxicológica de la corteza de Yohimbe y sus preparados destinados a utilizarse en los alimentos por efectos nocivos para la salud”.