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Abejero Exterminador 270319
Abejero Europeo

Abejero europeo

Exterminador de velutinas

170319

Esta especie de halcón ha hallado en la velutina, de mayor tamaño, un alimento perfecto que le hace un plato volante más apetitoso.

Así es el Abejero Europeo, el ave que puede liquidar la velutina.
Los ornitólogos han visto que las poblaciones de esta rapaz aumentan al ritmo que la avispa.
Trampas caseras que tiran de una mezcla a base de cerveza negra y azúcar; una red caza-mariposas unida a la tapa de una caja metálica de galletas. Pértigas para fumigar nidos; redes eléctricas; y hasta explosivos.
Las tácticas para tratar de controlar la plaga de la velutina son muy imaginativas. Las trampas han creado gran expectación en Asturias aunque no han sido lo eficaces que se esperaban, provocando, además, daños colaterales a otros insectos.
Pero durante el tiempo en el que ha logrado asentarse esa avispa en casi todo el territorio, un ave rapaz ha seguido sus pasos. Así es el abejero europeo, el ave que puede liquidar la velutina.
Es el abejero europeo, un depredador natural de ese insecto.
Su población crece en el noroeste con la misma velocidad con la que lo ha hecho la velutina. Se cumple así la Ley de oferta y la demanda. A mayor número de especies invasoras, en la misma proporción crece el número de aves depredadoras como el Abejero Europeo.
Y eso es una señal alentadora para controlar la plaga. «Hemos pasado de 1'3 parejas reproductoras por zona analizada, a 2'7, coincidiendo en años en que la velutina se ha propagado más», apunta el ornitólogo José Manuel Fernández.

Investigador adscrito a la Universidad de Alcalá de Henares, Fernández y Salvador Rebollo llevan años realizando proyectos en varios municipios de Galicia donde el insecto ha producido graves daños.  Los resultados, muy preliminares, apuntan a ese crecimiento del ave en las zonas de expansión del insecto. No será la solución definitiva, pero puede ayudar.

¿Pero qué es el abejero europeo?
Así es el abejero europeo, el ave que puede liquidar la velutina.
Como explica la Sociedad Española de Ornitología (SEO-Birdlife), es una rapaz que se alimenta de avispas y abejorros, y de forma preferente de sus larvas. Cría en zonas de clima templado y húmedo y solo habita en la cornisa cantábrica y el norte de la península. Para manipular panales y avisperos, «el abejero europeo cuenta con unas adaptaciones morfológicas muy particulares, que consisten en la posesión de un pico corto y fino para extraer fácilmente las pupas de los panales, unos dedos protegidos por escamas para evitar la acción de los aguijones, y los párpados inferiores cartilaginosos más duros que en otras rapaces», apuntan desde la SEO.
Con todo José Manuel Fernández resalta que es una especie poco estudiada, por lo que advertir cuántos ejemplares de Abejero Europeo hay es aventurado. El atlas de la SEO calcula entre 900-1.300 abejeros europeos repartidos por la zona norte; pero ahora, al menos en puntos de Galicia donde han llevado a cabo sus estudios, se constata un crecimiento al calor de la avispa velutina.

«Todo apunta a que hemos dado con un depredador de la velutina»

Los investigadores llevan años esperando dar con un método eficaz y natural para combatir la avispa asiática sin dañar a otras especies. José Manuel Fernández participa en una investigación que trata de averiguar si una especie de ave rapaz se alimenta mayoritariamente de velutina

José Manuel Fernández es ornitólogo y forma parte de un equipo de investigación de la Universidad de Alcalá de Henares, del departamento de Ecología que dirige Salvador Rebollo. Los dos son de Marín, y desde el 2004 están realizando proyectos de investigación en Galicia. El último de ellos trata de determinar si el abejero europeo, un ave rapaz, es un depredador natural de la velutina, un hallazgo que sería importante para conseguir un mecanismo de control natural de la avispa asiática que no afecte a otras especies, como sí ocurre con los cebos actuales, en los que sí resultan atrapados otros insectos. Los primeros resultados de este estudio se presentaron hace unos días en unas jornadas.

 

-¿En qué consiste la investigación?
- Nuestras investigaciones, financiadas fundamentalmente por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Economía y Competitividad, tratan sobre todo de saber qué servicios prestan las aves para el medio ambiente.
A raíz de esto surgió el tema de la velutina, por la inquietud social que se vivía por aquí. Sabíamos que había un ave, el abejero europeo, que se alimentaba de himenópteros, sobre todo de avispas.
Se nos ocurrió que seguramente esta ave estaría consumiendo la avispa asiática. Entonces, lo que hicimos este año fue detectar los nidos de esta ave, el abejero europeo, subir, colocarles cámaras y un sensor de movimiento, de manera que cada vez que se movía una cría o llegaba un adulto, sacaba una foto cada treinta o cuarenta segundos.
Este método ya lo hemos usado en estas mismas zonas con otras especies para saber qué comían, y son métodos que no producen ningún altercado ni daño en la reproducción de estas aves.
-¿Y qué consiguieron averiguar?
-Comprobamos que el 70 % de los panales que los adultos traían a los nidos para alimentar a las crías eran de celdas grandes.
Solo puede haber dos especies que tengan estas celdas grandes, o la avispa asiática o la nuestra, la vespa crabro, y eso solo lo podemos diferenciar de forma molecular, de manera que el contenido de ese estudio lo vamos a llevar a Madrid para que a partir de las moléculas determinen y sacar una proporción para ver de ese 70 % cuáles serían velutina y cuáles serían crabro.
Se han recogido muestras tanto en el interior del nido como en las cercanías. De todas formas, todo apunta a que es asiática, porque nosotros cuando subíamos a colocar las cámaras en los nidos, encontrábamos presencia siempre de la vespa velutina, nunca vimos una vespa crabro por las proximidades.
También porque en las muestras que trajimos para llevar a Madrid, algunas de las larvas que estaban sin comer ya tenían un tamaño suficiente para poder identificarlas y siempre era velutina.
Otro detalle importante es que la crabro la mayoría de las veces cría en oquedades de árboles, y ahí ya resulta más difícil acceder o al menos sacar el panal entero, de manera que los panales que llegan al nido deberían ser más pequeños, y lo que vemos en las fotografías tiene un tamaño más grande. Pero, bueno, son hipótesis a la espera de los resultados.
-¿Hay muchos abejeros europeos en esas zonas?
-Precisamente otro de los temas llamativos de esta ave es que tenía en nuestras zonas de estudio una densidad de parejas reproductoras, pero esa densidad se vio duplicada más o menos sobre los años 2014-2015, justo coincidiendo con el auge fuerte de la velutina.
Entonces, tenemos varios frentes. Por un lado, según lo que vemos en los nidos, todo indica que el abejero europeo va a comer mayoritariamente vespa velutina.
Por otro lado, tenemos que la población de abejeros se ha duplicado a raíz de la expansión de la asiática. Y esto nos hace confirmar que hay una serie de aves que son defensas naturales. Tenemos que conocerla para poder protegerla y que siga ejerciendo esta función.
-Si se confirman los datos de la investigación, existiría un depredador natural para la velutina.
 -Claro, todo apunta a ello. A ver, no va a ser la solución. Las especies en la naturaleza se ajustan, entonces lo que está ocurriendo es que como hay más velutina, hay más parejas reproductoras de abejero.
-¿Es posible conocer la influencia que está teniendo la presencia de abejeros sobre la población de velutina?
 -Basándonos en los pisos de panales que nos aparecían en los nidos, hicimos una estimación del consumo. Conociendo la densidad de abejeros que había en la zona, estimando la cantidad de paneles que estaban consumiendo las crías al día más el número de días que están allí, y fijando un tamaño medio de los nidos, hicimos una estimación de 700 panales, un mínimo de 500 a un máximo de 1.000 nidos que pudieron eliminar en cada una de las zonas.

 

-En caso de que se confirmen los datos, ¿sería posible aumentar de forma artificial la presencia de abejeros europeos?
-Esto entraría en el nuevo proyecto que pretendemos desarrollar en los próximos años. Necesitamos conocerlo, saber dónde crían, y desde el conocimiento podríamos al menos facilitarle las cosas o no destruirlas para que no afectemos a los ejemplares que están. ¿Ampliar la población? Eso hay que estudiarlo y requiere tiempo.

 

 

admin

Las Avispas carroñeras afectan la apicultura patagónica

Las Avispas carroñeras afectan la apicultura patagónica. Durante el mes de marzo, las avispas conocidas como "carroñeras" o "chaqueta amarilla" alcanzan su mayor cantidad, agresividad y actividad. Atacan no sólo a los humanos sino también las distintas producciones de la región argentina.

Chaqueta Amarilla
 
Las Avispas carroñeras afectan la apicultura patagónica 1

 

 

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Por:
Agencia Telam
12 Mar 20

 En la Patagonia existe preocupación en los técnicos e investigadores por la presencia de avispas conocidas como "chaqueta amarilla" o también "carroñeras". Afectan a la ganadería, a la fruticultura y a la apicultura e incluso a los humanos.

Insectos peligrosos

"Estas peligrosas avispas generan efectos negativos en las producciones regionales porque atacan al ganado a través de las heridas. Según explicó Maite Masciocchi, investigadora del Conicet en el INTA Bariloche, incluso su presencia genera estrés a las vacas", explicó a Télam. Durante el mes de marzo, las avispas conocidas como "carroñeras" o "chaqueta amarilla" alcanzan su mayor cantidad, agresividad y actividad. Y no sólo atacan a los humanos, sino incluso a las producciones regionales. Apicultura, ganadería y fruticultura, son blancos de sus ataques,  amplió la investigadora. La especialista advirtió además que estos insectos "son capaces de depredar colmenas débiles. También molestan en las actividades forestales interfiriendo con operarios, sin olvidarse de las consecuencias en sanidad y turismo". 

Chaqueta Amarilla

Las avispas chaqueta amarilla llegaron a la zona sur de la Argentina en la década de los 80. Penetraron desde Chile a través de los Andes para llegar a Mendoza, pasando por el Río Limay hasta Tierra del Fuego. "Son avispas sociales, invasoras y depredadoras. Con su gran plasticidad fenológica se adapta fácilmente a diversos climas, ambientes y suelos, motivo de su éxito e invasión en el mundo entero", explicó Masciocchi.
Estos insectos tienen un ciclo anual donde las reinas salen de la hibernación en septiembre u octubre, luego inician sus colonias subterráneas donde aumentan los individuos dentro de los nidos hasta abril o mayo, "momento en el cual muere toda la colonia y sólo sobreviven de una temporada a la otra las nuevas reinas que vuelven a invernar", detalló la investigadora. 

Alimentación

Estas avispas carroñeras se alimentan a principios de la temporada de frutas, flores y jugos. Durante el verano fundamentalmente comen proteínas de todo tipo. por lo que frecuentan lugares donde los humanos dejan restos de comida.  Los asados y sándwiches son parte de su menú ya que "cuentan con unas mandíbulas muy poderosas". 

Picadura Peligrosa

La picadura en humanos es "arriesgado porque el aguijón está cerca de la glándula del veneno, uno de los más peligrosos", alertó la investigadora.
Por esto, la experta recomendó "no andar descalzo debido a que es muy frecuente que anden en el piso y en las playas".
El Conicet está llevando adelante un informe sobre el valor y pérdida económica que genera la presencia de esta avispa.
No obstante, Maite Masciocchi indicó que combatirla no es fácil justamente porque es una especie de adaptación fácil. Por lo tanto para erradicarla "hay que hacer un trabajo serio y a gran escala".