Fuera de Control: Varroa Destructor 210420

ácaro varroa destructor

‘Varroa destructor’ mayor problema de apicultura y la agricultura

 

Investigaciones

La Universitat de València lleva años estudiando el fenómeno de la resistencia del ácaro Varroa destructor frente a los acaricidas en poblaciones de ácaros distribuidas por los continentes europeo y americano. La lupa está puesta sobre el ácaro Varroa destructor, uno de los mayores problemas de la apicultura y la agricultura. «Destruye las colmenas en poco tiempo, tiene un efecto devastador», explica Joel González Cabrera. Este bioquímico lidera un proyecto que ha recibido 1,1 millones de dólares de la Fundación para la Investigación en Agricultura y Alimentación (Foundation for Food and Agriculture Research) de Estados Unidos y de otras instituciones. Junto a González, el equipo lo completan Sara Hernández, Anabel Millán y Luis Benavent.

 

ácaro varroa
Los investigadores Sara Hernández y Joel González.

 

Mucha gente no es consciente del papel que juegan las abejas en nuestro día a día.

 

Son un baluarte enorme a nivel mundial, como polinizadores y también como productores de miel. Es un sector que mueve miles de millones de euros al año solo en Europa.

 

¿A qué achacan los investigadores el declive generalizado?

 

Ácaro Varroa destructor

Además de la desaparición estacional hay una debilitación clara, especialmente por el ácaro Varroa destructor, cuyo nombre lo dice todo, y los virus que transmite. Se ha convertido en uno de los principales motivos de la pérdida de colonias de abejas melíferas. Es un ácaro que se alimenta de sus fluidos corporales y acaba provocando su muerte. Su parasitismo es una de las preocupaciones más importantes a nivel mundial, ya que, debido al uso intensivo de pesticidas y la rápida adaptabilidad del ácaro Varroa destructor se ha vuelto muy difícil mantenerlo controlado.

 

¿Cómo van los estudios que están llevando a cabo usted y su equipo de trabajo?

Hemos avanzado bastante porque hemos identificado mutaciones en el genoma del ácaro que lo hacen insensible a una de las familias de acaricidas más utilizados. En ese sentido hemos diseñado métodos de diagnóstico para identificar los ácaros resistentes y poder plantear estrategias más eficaces a los agricultores y apicultores, y poder darles una herramienta fiable para seleccionar el tratamiento más adecuado. Quiero destacar también la coordinación con conselleria y el Ministerio de Agricultura.

 

DESAFÍOS 

«La existencia de la Varroa -ácaro varroa destructor- plantea serios desafíos para las abejas y las colmenas. Esta subvención proporcionará un apoyo fundamental para el desarrollo y las pruebas de nuevos productos químicos que podrían ayudar a los apicultores a controlar mejor las plagas de estos ácaros», asegura Cook.

«Esperamos compartir los resultados de estos esfuerzos y apoyar a los apicultores para implementar estrategias integradas de control de plagas», añade el investigador. En el estudio participan ocho instituciones, principalmente situadas en Estados Unidos y Canadá. Entre estas, destaca la Universitat de València, la única europea. El grupo que encabeza Joel González Cabrera ha identificado mutaciones en el genoma del ácaro que lo hacen insensible a una de las familias de acaricidas utilizados en los programas de control. Además, han diseñado métodos de diagnóstico para identificar los ácaros resistentes y poder plantear estrategias de control más eficaces.

 

Algunos relacionan la pérdida de especies como la Apis melífera con el cambio climático. Yo no creo que haya una relación directa con el cambio climático.

 

Sí veo los efectos de la globalización del comercio y el riesgo de entrada de agentes patógenos ante los que la apis mellifera no ha generado aún defensas y los científicos tampoco han desarrolado tratamientos que combatan estos patógenos.

Sin ir más lejos podemos darnos cuenta de cómo esta globalización comercial está afectando a todo en el planeta si nos interesamos en la introducción y colonización de Europa por la avispa asiática o vespa velutina. Los investigadores dan por cierto que algún ejemplar de esta avispa vino camuflado en algún tipo de producto de importación y se introdujo en Europa a través de algún medio de transporte.

A partir de ahí ya conocemos todos la historia.

Colapso de Colonias 260819

Colapso de Colonias 260819

El Colapso de Colonias, también es conocido como desaparición o despoblamiento de colonias (o Colony Collapse Disorder, CCD, por sus siglas en inglés). Un fenómeno de los primeros años 2000 por el que una cantidad considerable de abejas obreras de una colmena desaparecen sin motivo aparente.

 

Colador de miel sin uso

Este fue en realidad el motivo para que yo abandonase la apicultura, el colapso de colonias. Este mediodía regresaba del Camping Valderredible en Polientes y venía buscando a Emiliano, un apicultor conocido para regalarle mi estupendo colador de miel. Es el único aparato que me queda en casa, dejando a un lado la pequeña biblioteca de literatura apícola .

Hace unos años, en el año 2017, por medio de la web vendí las demás máquinas de mi etapa de apicultor. Un extractor y un madurador. Los restantes utensilios de mano los regalé.

Continuando con el relato, decía que mi amigo Emiliano me enseñó las alzas de las colmenas que traía de su apiario.

Todos los cuadros vacíos de cría, polen o miel. Lógicamente, solo es un suponer, las abejas se han llevado todos sus alimentos cargados en las alforjas. Por qué razón van a dejar miel o polen a aquél que las está exterminando con sus productos químicos?

IMG 20190823 123652 lanczos3 - Colapso de Colonias 260819 - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud

Fue una visión que reconocí enseguida y que me reveló la respuesta a mi ofrecimiento. «Te lo agradezco amigo, pero para qué quiero el colador si no hay miel qué colar?» 

Sinceramente, aquella visión me dio pena y recordé un pasado no muy lejano en el que mis abejas y yo también sufrimos el colapso de colonias de abejas.

 

Pago en Especies

Por otro lado, todas mis colmenas, 25 colmenas Langstroth,  con 2, 3 o 4 cuerpos encima, estaban montadas según el sistema de Permapicultura. El sistema es una técnica apícola basada en un PROFUNDO RESPETO POR LAS ABEJAS. Variante de la Permacultura del australiano Bill Mollison, e hija de la Agricultura Natural o del «No-Hacer» del japonés Masanobu Fukuoka, supone una vuelta a lo natural. A la producción óptima de alimentos sin contaminar, ya que el permapicultor no interviene en las colmenas. Logrando con ello reducir sensiblemente los gastos de explotación mientras experimenta considerables aumentos de producción.)

Tuve conocimiento de éste por el argentino Óscar Perone, un apicultor defensor del «sistema del no hacer nada». A través de Skype mantuvimos varias charlas, cuando aún yo vivía en Polientes y mi amigo y yo teníamos un colmenar. Dicho colmenar estaba situado en el pueblo de Ruijas-Valderredible, Cantabria, España.

Cómo me esperaba, teniendo en cuenta el clima y la existencia de estaciones muy marcadas, con inviernos fríos, no resultó nada efectivo en Cantabria-España, mucho menos aún en Valderredible, Cantabria interior, donde impera el severo clima continental. En estos climas fríos, la Permapicultura, únicamente parece tener buenos resultados en las épocas más tórridas del verano, Julio y Agosto.

En esos calurosos días la temperatura ambiental puede asemejarse a los climas de otras latitudes más cálidas. Durante estos meses las colmenas se mantienen con la población a reventar y rebosan de vida. Pero una vez finalizados los calurosos días de mielada, iniciado septiembre, esas mismas colmenas decrecen en su actividad. Su final, a causa de la poca población, es la muerte a causa del frío por el gran espacio habilitado.

Opinión personal

Según mi modesto parecer, esta escasez de población que se acusa al final de la temporada lleva a las colmenas de abejas a su colapso. Posiblemente se deba a que cuando las abejas pecorean, por alguna razón, aún desconocida, se desorientan y no saben regresar a su colmena. La causa la desconozco, pero no debe estar muy alejada de lo que ya expresan algunos apicultores, estudiosos o científicos.

Es aventurado expresar una sentencia condenatoria, pero mi sensación es que hay demasiados productos envenenando el ecosistema . Herbicidas como el glifosato. Otros tantos fertilizantes. Otros tipos de cultivos no demasiado naturales o transgénicos. Y todo esto no pueden producir ningún efecto positivo en la naturaleza, sino todo lo  contrario.

CCD y Vespas Velutinas

Éstas mismas colmenas, referidas anteriormente, mi socio se las regaló a un apicultor que le ayudó a desmontar nuestro antiguo Colmenar. Eran los primeros años de la década y se empezaba a hacer patente la aparición de esa enfermedad CCD (siglas en inglés). Síndrome que arruina nuestros colmenares. Sería en aquél año, quizás antes, cuando sufrimos sus efectos en nuestras colonias.

Micro-clima

Recuerdos

Como decía, volvía al pueblo pensando en regalar el colador de miel a mi amigo apicultor. Hoy recordábamos aquellos años 80 y 90 en que las colmenas producían miel en grandes cantidades.

Me comentó una anécdota de cuando yo le pedí unas alzas para usar en mi apiario ya que no tenía suficientes. Eran otros años y él las tenía todas ocupadas. Hoy me mostró en su garaje, almacén de todos sus aperos y utensilios para el trabajo apícola, la pila de alzas cubriendo toda la pared hasta el techo del enorme espacio.

El hombre regresaba de revisar sus apiarios, sudoroso y cansado. Mientras observaba la carga que traía en su remolque comprendí que el colador regresaría a su lugar de origen en mi garaje. Su colmenar también había sido atacado por el Síndrome de despoblamiento de la Colmena, el colapso de colonias.

El colador de miel finalmente acabaría, como una reliquia, colgado de alguna pared del garaje de mi casa .

 

 

 

 

Agroquímicos 261018

agroquimicos

Apicultores Denuncian Agroquímicos

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Fumigacionesafectanapicultura - Agroquímicos 261018 - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud

 

Interponen denuncias ante PGR, Profepa, Sagarpa, Salud y Cofepris

 

Fumigaciones

Las fumigaciones aéreas que se realizan con agroquímicos y pesticidas causan Incalculables daños a la actividad apícola en la península de Yucatán.  Además del reisgo que conlleva para la salud de los campesinos mayas de toda esta región. Así se desprende de los resultados del foro El Impacto de los agroquímicos en la apicultura: retos y soluciones, que dieron a conocer manera conjunta investigadores del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur).

Ecosur

Rémy Vandame, investigador del Ecosur, señaló que existen muchos impactos ocultos en la aplicación de insecticidas. Éstos pueden afectar a la inmunidad de las abejas, a su capacidad para orientarse en el campo o a su fertilidad. Los insecticidas, añadió el investigador, afectan de igual manera a las abejas nativas como las meliponas. 

agroquímicos

Según estimaciones previas de investigadores y afectados, en diferentes comunidades de Campeche, Yucatán y Quintana Roo han desaparecido cientos de colmenas. Por ejemplo en una comunidad de Quintana Roo se informa de la pérdida de 600 colmenas.

En otra comunidad maya de Yucatán, se malograron 26 colmenas, otras 40 resultaron afectadas por mortalidad continua y 108 presentan una mortandad del 50%. Además, existe un riesgo más que cierto de que estas fumigaciones para la salud de los habitantes de esos lugares. 

Denuncias

Con tal situación los afectados interpusieron denuncias. Ante las Procuradurías General de la República (PGR), de Protección al Ambiente; las secretarías de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), de Salud, y la Comisión Federal para la Protección contra los Riesgos Sanitarios (Cofepris). 

Además de la muerte masiva de abejas, se informan importantes pérdidas de plantas melíferas como el box kaatsim, el wuaxim y la majahua, que se encontraban al inicio de floración. 

Aunque no presentaron datos concretos, advirtieron que las principales afectaciones en el estado de Campeche producto del uso de agroquímicos se reporta en las comunidades que se ubican en el corredor chenero, donde se produce la mayor parte de miel que va a parar al mercado.

Apicultores

Apicultores de Quintana Roo refirieron que durante los meses de agosto y septiembre se ha reportado una importante pérdida de colmenas de abejas Apis mellifera en las comunidades de Candelaria, San Felipe I, Nueva Reforma, Saczuquil y Kancabchén. 

El censo de mortalidad rebasa ya las 600 colmenas sumando todos los informes de las comunidades. La problemática surge a partir de la aplicación del insecticida Fipronil en un cultivo de chile habanero, generando intoxicaciones de manera masiva y rápida. 

Según los apicultores, “las abejas mostraban signos de desorientación, lengua expuesta, dificultad para volar, y en algunos casos, colmenas con muerte de abejas adultas y de abejas jóvenes emergiendo”.

Dijeron que actualmente se realiza un análisis de laboratorio que oriente a los apicultores y contribuya a una toma de decisiones correcta en relación al establecimiento de un marco donde impere una mejor regulación y vigilancia de la aplicación de productos agroquímicos.

 

Agroquímicos o apicultura 100518

agroquímicos

En Campeche, más de 8.500 familias mayas dependen de la miel

 

Herencia Maya

La incesante destrucción de la selva con fines agrícolas, ganaderos y urbanísticos, el vertido de agroquímicos, así como el cambio climático, provocarán que en los próximos 30 años la actividad apícola en Campeche llegue a su fase terminal para más de 8.500 familias mayas que ancestralmente han dependido de esta actividad.

Este es el resultado de un diagnóstico realizado por apicultores, investigadores del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y autoridades de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR) del gobierno de esta entidad, a partir de un estudio que tiene su origen en los años 80 y 90 con la llegada de colonos de otras entidades y de menonitas procedentes de Zacatecas.

En Campeche, la apicultura es la quinta actividad económica más importante, dejando ganancias que superan los 200 millones de pesos cada temporada, que benefician a 8.500 familias, y  dejando aparte las ganancias que,  de acuerdo a la ficha técnica de Procampeche dependiente de la Secretaría de Desarrollo Comercial (Sedeco), deja la exportación a Suiza, Alemania, Bélgica, España, Venezuela, Arabia Saudita y Australia.

El 20 por ciento del total de la producción de la miel local es adquirida sin los debidos controles por el vecino estado de Yucatán, tal y como ocurre con el pulpo maya, por lo que esa entidad se adjudica la mayor producción del mercado peninsular, según estimaciones del veterinario Oscar Romero Rojas, director de apicultura de la SDR.

Es coincidente también que falta una regulación para la aplicación de agroquímicos y la deforestación que provoca cada daño en los volúmenes de producción de miel, pese a que el 40 por ciento de las selvas del estado tienen algún estatus de protección y que todavía existe alto nivel de recuperación forestal debido a las lluvias, considera el funcionario estatal de la SDR.

Sin embargo, reconoce que los graves errores que han conducido a que la actividad apícola no prospere. Entre ellos está la entrega de subsidios, el envejecimiento de los métodos ancestrales caducos, la falta de capacitación y la introducción de tecnología para que logren su autosuficiencia y autonomía productiva.

Primeras afectaciones

 

 

La apicultura peninsular tiene sus orígenes en tiempos de la cultura maya, con una connotación sagrada y medicinal; el néctar de la abeja local conocida como melipona, era aprovechado para aliviar el hambre de los ayunos forzados de los enfermos, además de que les aclaraba sus ideas.

Durante la década de 1980 inició un éxodo de colonizadores con la finalidad de aprovechar las tierras vírgenes de Campeche, y lo mismo sucedió 10 años después con la llegada de los menonitas, quienes trajeron la soja transgénica, cuyo polen ha causado severas afectaciones en la miel al presentar residuos de impureza.

En 1987 llegó de Brasil la abeja africanizada, “lo que cayó como bendición para la actividad, pues si bien es cierto que por instinto el insecto es más defensivo, también es más trabajadora y como consecuencia, al mezclarse con la europea se obtienen mejores resultados en la producción de miel”, asegura Romero Rojas.

Según estimaciones de quienes hoy representan los intereses de los apicultores campechanos, José Luis González Flores y don Pedro Ehuán, presidentes de Miel y Cera de Campeche, y de los Productores de Champotón, respectivamente, en esos tiempos la cosecha del dulce superaba las 15 mil toneladas en cada bodega de almacenamiento, gracias a que había suficiente tajonal para que las abejas se alimentaran; entonces los montes no estaban depredados, no se usaban agroquímicos ni existían transgénicos.

Cuenta don Ermilo Maas Ek, apicultor de 69 años de edad y originario de la comunidad El Poste, Hopelchén, que los desmontes a partir esos años alcanzaban hasta las mil hectáreas para realizar monocultivos como siembra de soja transgénica, a lo que se le sumaron las fumigaciones aéreas y uso de insecticidas y herbicidas que han causado la muerte de abejas debido a que no tienen alimento cerca y también son sensibles a sustancias tóxicas.

De este modo, de 70 colmenas, don Ermilo hoy sólo cuenta con 36, con niveles de producción que va apenas de los 12 a 15 kilos por cada una.

Ésto demuestra el impacto que la destrucción de la selva y uso de agroquímicos está causando a la actividad, pues según datos conservadores de la SDR, cada colmena tendría una producción superior a los 40 kilos de miel.

Hopelchén la zona más impactada

 

Un estudio reciente realizado por el Ecosur y encabezado por Erick Vides Borrel, revela que en el municipio de Hopelchén, en los últimos 10 años, la tasa de expansión agrícola fue de 3.1 por ciento, lo que afecta gravemente el paisaje apícola, donde la abeja encuentra el néctar y el polen para fecundar.

Observó también que la tenencia privada de la tierra representa la mayor deforestación, y tan sólo entre 2005 a 2015 se tuvo un promedio anual de deforestación en los chenes de más del cinco por ciento de la selva.

El investigador señaló que si la abeja no tiene alimento cerca y no puede producir miel, mucho menos podrá polinizar otros productos que forman parte de la dieta humana como frutas, vegetales, flores y cultivos de importancia comercial.

Sin lluvia, con exceso de ella, con una selva desértica, aunado al uso de plaguicidas como los neonicotinoides y herbicidas como el glifosato, la actividad apícola está condenada a desaparecer en los próximos 30 años, sostiene el investigador de Ecosur.

Existe un registro que se tiene entre los años 2012 y 2013 cuando más de mil colmenas de abejas murieron a causa de una intoxicación por el uso de agroquímicos en las comunidades de Suc Tuc y Crucero Oxa.

 

No todo está perdido

 

 

El director apícola de la SDR sostiene que el gran error ha sido dar dinero a los apicultores y no enseñarles a hacer apicultura, de ahí que el programa Extensionismo llegue a todo el estado para que los apicultores conozcan las nuevas técnicas de aprovechamiento bajo conceptos de sustentabilidad, usos de plaguicidas amigables con el medio ambiente y sobre todo de aprovechamiento orgánico.

Admitió que uno de los graves problemas es el uso indiscriminado de agroquímicos, debido a la falta de un marco regulatorio y falta de cultura de los productores, por eso propone hacer valer la ley castigando a los responsables retirándose cualquier subsidio.

“Tiene que haber una corresponsabilidad entre los apicultores y las instancias de gobierno para poner en práctica una actividad agropecuaria basada en la responsabilidad, la cultura y el cuidado al medio ambiente”, sostiene.

Puso como ejemplo que estudiantes del Instituto Tecnológico de China llevan a cabo un proyecto piloto denominado Arráigate, con 50 jóvenes de la comunidad de Santo Domingo Questé, donde se ponen en práctica esa nueva forma de darle su lugar al campo, y en particular a la actividad apícola, donde en lugar de agroquímicos usan hongos y gusanos para contrarrestar las enfermedades propias de esta actividad.

“Es más redituable y menos costoso. Pero sobre todo, los jóvenes están capacitándose, absorbiendo nuevos modelos de compatibilidad hay entre el campo y el medio ambiente”.

 

Cosechas malas y buenas

 

 

José Luis González Flores y Pedro Ehuán coincidieron que 2017 fue uno de los peores años para la actividad apícola en Campeche, pues apenas se recopilaron 1.500 toneladas y 1.150 toneladas, respectivamente, como consecuencia de la grave sequía y la poca floración que azotó al estado.

Sin embargo, para la presente temporada se espera levantar seis mil toneladas de miel. Por lo pronto, en Miel y Cera de Campeche ya superaron la captación de 3.500 toneladas a través de sus 53 centros de acopio, y en Champotón están arriba de las 2.500 toneladas.

Miel y Cera de Campeche cuenta actualmente con cerca de 6.000 socios, en tanto de Productores de Miel de Champotón tiene 2.600 y ambas empresas son exportan la mayoría de su producción de temporada.

Se acabó el palo de tinte, se acabó la actividad Chiclera, ya también el petróleo expira y lo mismo sucede con la pesca del camarón. Ojalá y la actividad apícola no sea otra más, pero esta vez no como consecuencia de la avaricia del hombre, sino, lo más trágico, por la destrucción de nuestro entorno ambiental.

Para que conste, puede ser una sentencia de muerte adelantada.

Mortandad de abejas 240318

mortandad

Asombra la mortandad de abejas en el Valle de Traslasierra

Sospechas

Hay unas 1.200 colmenas y decenas de apicultores afectados en el sur de esa región. Ambiente y el Senasa investigan las causas. Productores sospechan de alguna excesiva fumigación. Impacto en la economía de la zona.
Villa Dolores. A más de 1.200 colmenas alcanzaría la pérdida causada por una mortandad de abejas en el Valle de Traslasierra. El fenómeno sucedió en los últimos días y los apicultores no tienen aún respuestas sobre las causas.
El problema afecta hasta ahora a una decena de familias dedicadas a la producción apícola en un radio de unos 30 kilómetros, cuyo centro se sitúa entre las localidades de La Paz y de Villa Dolores, cerca de la ruta nacional 148.

Fumigación

 

Si bien el Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa), desde su sede de Villa Dolores, investiga las causas, la primera especulación es que el fenómeno sería consecuencia de una fumigación indiscriminada que se habría producido en esa zona. Entre los apicultores, domina esa impresión.
En el área, los apicultores no sólo producen miel, sino también núcleos de colmenas para la reproducción de abejas. El tema preocupa también a los pobladores y a las escuelas del sur del departamento San Javier.
Consultado sobre el tema, el secretario de Ambiente y Cambio Climático de la Provincia, Javier Britch, señaló a este diario: “Nos estamos ocupando de ver qué sucedió, queremos conocer las causas del problema para actuar en consecuencia”.
No se conoce si el daño puede tener efecto residual, y si nuevas colmenas en el mismo espacio morirían, o si la madera o la cera de las unidades productivas conservan toxicidad.
Fuentes del Senasa de Villa Dolores indicaron que se investigan ahora las muestras tomadas de abejas muertas y se aguardan los resultados para dar alguna respuesta.

mortandad de abejas
Algo pasó. Abejas muertas, esta semana, sobre la ruta que une Villa Dolores con La Paz, al sur del Valle de Traslasierra. (gentileza gabriel Escobar)

Algo pasó. Abejas muertas, esta semana, sobre la ruta que une Villa Dolores con La Paz, al sur del Valle de Traslasierra. (gentileza gabriel Escobar)

Enorme pérdida

“Tengo 62 años, soy apicultor de toda la vida en esta zona, y jamás vi una mortandad tan grande y repentina; se debe haber usado un veneno muy potente para matar de este modo, nos llama la atención porque fue muy de golpe”, planteó Alfredo Montenegro, productor del paraje Loma Bola, quien debido a perdió más de 200 colmenas completas y unos 170 núcleos a punto de ser vendidos.
“Para colmo, justo estamos en el final de temporada, que es cuando se entregan las reinas en los ‘nucleros’, y ahora los hemos perdido: El daño sufrido es muy grande”, destacó el productor.
“La mortandad comenzó el sábado 10 de marzo, esperamos unos días por si se trataba de una fumigación pasajera, pero el problema siguió y fuimos descubriendo, de a poco, más colmenas dañadas. Hasta ahora, cambiamos más de 1.200 casi totalmente perdidas”, apuntó Gabriel Escobar, quien tiene sus apiarios en jurisdicción de la comuna de La Paz. Los apicultores reclaman una respuesta razonable para el problema.
A Traslasierra, donde aún predomina el monte nativo, llegaron en las últimas décadas muchos apicultores que dejaron de producir en regiones de la pampa húmeda, donde la expansión agrícola complicó la actividad ligada a la miel. Similar éxodo se observó hacia zonas del norte provincial.
“Justamente nosotros destacamos que la calidad de la miel de esta región se relaciona con que estaba libre de agroquímicos, porque es puro monte”, apuntó Gonzalo Cervi, integrante de la Asociación de Apicultores de Traslasierra y el Conlara.
“Hay dos estancias con cultivos, pero están lejos, solamente una fumigación muy desordenada puede afectar de este modo. Hay vecinos que vieron avionetas en la zona del daño”, apuntó Escobar, tras reclamar que se identifique el origen del problema de la mortandad que por primera vez registran.

Apicultores, de mudanza

La apicultura se redujo en el centro, el sur y el este de Córdoba, dominado por cultivos agrícolas. Se mudó al norte y al oeste.

Avalancha de miel china 230218

Alud de Miel China: colapso mundial

230218

Táctica de Beijing contra Defensa de Bruselas

Movimientos fuertes pero rutinarios 

 

 avalancha de miel china
Avalancha de miel china

Bruselas-Beijing

Tras muchos años de análisis y debate, el Parlamento Europeo se apresta a respaldar una actividad económica con fuertes lazos ambientalistas y un latente entredicho de política comercial. Los legisladores esperan adoptar una resolución que permita aumentar la población y mejorar la calidad de vida de las abejas.
Además quieren levantar en 50% la ayuda técnico financiera que reciben los 620.000 apicultores que se desempeñan en esa actividad y fortalecer los controles técnico sanitarios a la importación de miel.
Este enfoque implica someter la competencia extranjera a un nuevo masaje de transparencia y proteccionismo regulatorio.
Aunque en estos días la producción de miel de la Unión Europea (UE) descansa sobre los hombros de Rumania, España, Hungría, Alemania, Italia y Grecia, los restantes Estados Miembros tienen intereses directos, colaterales o políticos en esa actividad regional.
El lector debe saber que cuando la dirigencia del Viejo Continente habla de las importaciones sectoriales de miel, los reflectores apuntan a la miel China, el país que exporta más de 100.000 de las 200.000 toneladas que por año la UE compra en terceras naciones ante la necesidad de cubrir un déficit del 40% en su oferta regional.
Eso no significa que otros proveedores relevantes como Ucrania, Argentina y México sean tratados con menor exigencia.
Es obvio que comerciar con este complejo y estratégico mercado regional, donde los precios del producto importado son muy inferiores a los que rigen para la producción local, obliga a adaptarse o pelear contra nuevas reglas de calidad.
Entre ellas la legalidad (fraude), mezclas falsas, uso de componentes prohibidos (como la adición de azúcar), sanidad (uso de antibióticos prohibidos), perturbación ambiental y una probable certificación de destino de la miel vendida, lo que en ningún caso será más sencillo, cómodo o siquiera una exigencia legalmente válida.
Desde principios del siglo XXI, China demostró apego a una conflictiva estrategia comercial: inundar los mercados con sus productos; hacer bajar los precios mediante conductas de dumping o el uso de subsidios para alcanzar una posición dominante en la oferta internacional, habitualmente del 50% o más de las transacciones totales y dejar que las cosas fluyan.
Ese peligroso juego de desplazamientos de mercado se conoce como la crisis de sobreproducción industrial que afecta a ramas tan determinantes como el acero, el aluminio, los cerámicos y el vidrio. Por lo tanto, la táctica de Beijing y la defensa que intenta Bruselas en el caso de la miel, son movidas fuertes pero rutinarias.
En 2016, las exportaciones argentinas totales de miel a todo destino rondaron las 80.000 toneladas, con un aumento del 75% sobre el año precedente. Y si bien el valor de este negocio de pymes no hace gran sombra en el piso, ya que podría alcanzar a unos U$S 165 millones para ese año, se inserta en el gran debate de la productividad agropecuaria y en muchas de las realidades y falacias de la pugna sanitario ambiental del planeta.
La polinización de las abejas, incluidas las especies salvajes, mantiene la vida y el equilibrio del 84% de las especies vegetales conocidas, del 76% de la producción de origen vegetal y permite aumentar en 24% la productividad agrícola (FAO).
Ahí entra el espinoso y a veces imaginativo debate sobre las especies invasoras y sobre los residuos que, según los expertos europeos, pueden llegar por una deficiente polinización.
Entre ellos, los residuos que surgirían de producir miel en un escenario de explotaciones agrícolas generadas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM´s) como las que son comunes en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.
Estados Unidos invierte anualmente casi € 2.000 millones en fomentar la polinización artificial. El caso de la miel ya pasó años atrás por la Corte Europea de Justicia.
El informe recuerda que los Estados miembros de la UE tienen la facultad de prohibir, por causas no sanitarias, la producción de los eventos creados con OGM’s. Además, desde hace varios meses, el Viejo Continente trabaja en propuestas destinadas a prohibir la importación de productos generados con esa clase de eventos, lo que afectaría directamente al comercio de sectores como el complejo sojero de nuestro país.
Otros dos temas que cuelgan del debate de la polinización, son la necesidad o conveniencia de abolir el monocultivo y de aplicar a discreción el principio precautorio, cuya mejor definición se halla en el artículo 5º del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC.
Según quien emplee esas disposiciones, los gobiernos suelen olvidar que el aludido principio tiene que ver con el estado del conocimiento científico y que su uso no puede independizarse de la evolución de las evidencias científicas disponibles, como para aceptar que las decisiones queden libradas a la exclusiva voluntad o capricho de cualquier gobierno.
El Informe del Euro-parlamento también incursiona en la necesidad de abolir cuanto antes cuatro plaguicidas de uso tradicional, sin especificar con seriedad cuáles serían las soluciones alternativas.
El celo europeo se explica parcialmente en el hecho de que cerca del 37% de su producción de miel no va al consumo interno sino a terceros mercados, por lo que el debate regulatorio se vincula con su necesidad comercial.
Al mismo tiempo, en el Viejo Continente existe gran frustración por la mezcla del producto local con el importado, hecho que no suele consignarse en las etiquetas o envases relevantes. Nadie ignora que el etiquetamiento discriminatorio es una forma de transparencia que puede castigar sin fundamento la imagen de un producto.
Según los asesores que trabajan con el cuerpo del Europarlamento, la miel de abeja ocupa el tercer lugar de importancia dentro de la nómina de productos falsificados en el comercio mundial. Pero el tema irresuelto es otro. Se relaciona con una cultura o verdad de tinte religioso que rehúye de facto el debate científico.
El Informe del Europarlamento insinúa la noción de usar como válidos los principios y evidencias científicas. Sería genial marginar a lobistas y charlatanes.
Tras muchos años de análisis y debate, el Parlamento Europeo se apresta a respaldar una actividad económica con fuertes lazos ambientalistas y un latente entredicho de política comercial.
Los legisladores esperan adoptar una resolución que permita aumentar la población y mejorar la calidad de vida de las abejas; levantar en 50% la ayuda técnico-financiera que reciben los 620.000 apicultores que se desempeñan en esa actividad y fortalecer los controles técnico-sanitarios a la importación de miel. Un enfoque que implica someter la competencia extranjera a un nuevo masaje de transparencia y proteccionismo regulatorio.
Aunque en estos días la producción de miel de la Unión Europea (UE) descansa sobre los hombros de Rumania, España, Hungría, Alemania, Italia y Grecia, los restantes Estados Miembros tienen intereses directos, colaterales o políticos en esa actividad regional.
El lector debe saber que cuando la dirigencia del Viejo Continente habla de las importaciones sectoriales de miel, los reflectores apuntan a la miel China, el país que exporta más de 100.000 de las 200.000 toneladas que por año la UE compra en terceras naciones ante la necesidad de cubrir un déficit de 40% en su oferta regional. Eso no significa que otros proveedores relevantes como Ucrania, Argentina y México sean tratados con menor exigencia.
Es obvio que comerciar con este complejo y estratégico mercado regional, donde los precios del producto importado son muy inferiores a los que rigen para la producción local, obliga a adaptarse o pelear contra nuevas reglas de calidad, legalidad (fraude), mezclas falsas, uso de componentes prohibidos (como la adición de azúcar), sanidad (uso de antibióticos prohibidos), perturbación ambiental y una probable certificación de destino de la miel vendida, lo que en ningún caso será más sencillo, cómodo o siquiera una exigencia legalmente válida.
Desde principios del Siglo XXI, China demostró apego a una conflictiva estrategia comercial: inundar los mercados con su miel china y otros productos; hacer bajar los precios mediante conductas de dumping o el uso de subsidios para alcanzar una posición dominante para la miel china en la oferta internacional, habitualmente del 50% o más de las transacciones totales y dejar que las cosas fluyan.
Ese peligroso juego de desplazamientos de mercado se conoce como la crisis de sobreproducción industrial que afecta a ramas tan determinantes como el acero, el aluminio, los cerámicos y el vidrio. Por lo tanto, la táctica de Beijing y la defensa que intenta Bruselas en el caso de la miel, son movidas fuertes pero rutinarias.
En 2016, las exportaciones argentinas totales de miel a todo destino rondaron las 80.000 toneladas, con un aumento del 75% sobre el año precedente. Y si bien el valor de este negocio de pymes no hace gran sombra en el piso, ya que podría alcanzar a unos U$S 165 millones para ese año, se inserta en el gran debate de la productividad agropecuaria y en muchas de las realidades y falacias de la pugna sanitario-ambiental del planeta.
La polinización de las abejas, incluidas las especies salvajes, mantiene la vida y el equilibrio del 84% de las especies vegetales conocidas, del 76% de la producción de origen vegetal y permite aumentar en 24% la productividad agrícola (FAO).
Ahí entra el espinoso y a veces imaginativo debate sobre las especies invasoras y sobre los residuos que, según los expertos europeos, pueden llegar por una deficiente polinización.
Entre ellos, los residuos que surgirían de producir miel en un escenario de explotaciones agrícolas generadas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM´s) como las que son comunes en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.
Estados Unidos invierte anualmente casi € 2.000 millones en fomentar la polinización artificial. El caso de la miel china ya pasó años atrás por la Corte Europea de Justicia.
El informe recuerda que los Estados miembros de la UE tienen la facultad de prohibir, por causas no sanitarias, la producción de los eventos creados con OGM’s. Además, desde hace varios meses, el Viejo Continente trabaja en propuestas destinadas a prohibir la importación de productos, miel china entre ellos, generados con esa clase de eventos, lo que afectaría directamente al comercio de sectores como el complejo sojero de nuestro país.
Otros dos temas que cuelgan del debate de la polinización, son la necesidad o conveniencia de abolir el monocultivo y de aplicar a discreción el principio precautorio, cuya mejor definición se halla en el artículo 5º del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC.
Según quien emplee esas disposiciones, los gobiernos suelen olvidar que el aludido principio tiene que ver con el estado del conocimiento científico y que su uso no puede independizarse de la evolución de las evidencias científicas disponibles, como para aceptar que las decisiones queden libradas a la exclusiva voluntad o capricho de cualquier gobierno.
El Informe del Euro-parlamento también incursiona en la necesidad de abolir cuanto antes cuatro plaguicidas de uso tradicional, sin especificar con seriedad cuáles serían las soluciones alternativas.
El celo europeo a la miel china se explica parcialmente en el hecho de que cerca del 37% de su producción de miel no va al consumo interno sino a terceros mercados, por lo que el debate regulatorio se vincula con su necesidad comercial.
Al mismo tiempo, en el Viejo Continente existe gran frustración por la mezcla del producto local con el importado, hecho que no suele consignarse en las etiquetas o envases relevantes. Nadie ignora que el etiquetado discriminatorio es una forma de transparencia que puede castigar sin fundamento la imagen de un producto.
Según los asesores que trabajan con el cuerpo del Europarlamento, la miel de abeja ocupa el tercer lugar de importancia dentro de la nómina de productos falsificados en el comercio mundial.
Pero el tema irresuelto es otro. La miel china se relaciona con una cultura o verdad de tinte religioso que rehúye de facto el debate científico. El Informe del Europarlamento insinúa la noción de usar como válidos los principios y evidencias científicas. Sería genial marginar a lobistas y charlatanes.

 

 

Fratricida Guerra Civil Apícola 230218

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guerra civil

Fratricida Guerra Civil Apícola 230218

En esta Fratricida Guerra Civil Apícola los enjambres melíferos expulsan a sus congéneres silvestres y amenazan la diversidad.

Monsanto Herbicidas 130218

Monsanto Herbicidas

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Brasil aprueba fusión de Monsanto con «condiciones»

 

cc140416n018f16.jpg 258117318 - Monsanto Herbicidas 130218 - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud
 
El Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil, órgano responsable de la lucha contra los monopolios, aprobó días atrás la adquisición del fabricante de transgénicos estadounidense Monsanto. El grupo  químico y farmacéutico alemán Bayer en dicho país, pero lo hizo con condiciones.
Según difundió la agencia EFE, el CADE aceptó la propuesta realizada por ambas compañías, pero lo hizo tras expresar su «preocupación» y condicionó la aprobación de la operación en dicho país a la venta, por parte de Bayer, de las operaciones de semillas y herbicidas a la compañía química, también alemana, Basf. Esa operación se haría por un monto estimado en 5900 millones de euros (cerca de u$s 7231 millones).
De acuerdo con el organismo, la solución propuesta por Bayer y Monsanto respecto de las «preocupaciones» del organismo «son robustas» y «deshace todas las superposiciones horizontales generadas por la operación en Brasil, lo que elimina los problemas de competencia». Además de la solución estructural, las dos compañías propusieron medidas como la transparencia de las políticas comerciales y la prohibición de imponer exclusividad en los canales de venta, entre otras. El CADE recordó que el análisis de la operación contó con una «intensa cooperación internacional» y su fusión fue notificada en 29 países.
Los herbicidas que Bayer vende a Basf se comercializan con las marcas Liberty, Basta y Finale y las semillas incluyen híbridos de colza y otras semillas de algodón y de soja de alto rendimiento y resistentes al herbicida para diversos mercados. La venta incluye la tecnología LibertyLink que hace que las semillas sean resistentes al herbicida, así como su investigación y desarrollo.
Bayer adquirió Monsanto hacia finales de 2016 por unos u$s 66.000 millones, lo que creó la mayor compañía de semillas y fertilizantes del mundo. La alemana tiene una cuota de mercado de productos químicos de 18% y Monsanto, de 26% del mercado.