Detectar Pesticidas 260218

glifosato

Detectar Pesticidas 260218

Detectar Pesticidas

260218

Sistema de análisis que detecta pesticidas en polen y néctar recolectados por abejas

Universidad de Jaén-Andalucía

Investigadores del grupo de investigación Química Analítica de la Universidad de Jaén (UJA) han desarrollado un nuevo método para analizar la presencia de ocho pesticidas frecuentes en agricultura en muestras de polen y néctar. Su utilización masiva está relacionada con la desaparición de colonias de abejas en apicultura, lo que convierte a esta herramienta en un instrumento útil para conocer con exactitud las cantidades que pueden alterar el ecosistema.

Investigadores

En esta línea, los investigadores establecieron la necesidad de determinar los insecticidas que pasan del cultivo a las colonias. El artículo ‘Sensitive Detection of Neonicotinoid Insecticides and Other Selected Pesticides in Pollen and Nectar Using Nanoflow Liquid Chromatography Orbitrap Tandem Mass Spectrometry’ publicado en la revista Journal of AOAC International desarrollan un método basado en una combinación de técnicas analíticas avanzadas capaz de medir con exactitud la cantidad de pesticida presente en el alimento de las abejas.

Fundación Descubre

Con esta información, según indica la Fundación Descubre en un comunicado, se pueden sentar las bases para futuros estudios dedicados a conocer en qué medida es posible Detectar Pesticidas y relacionar la presencia de los pesticidas con la desorientación del insecto y el abandono de la colonia.
Detectar Pesticidas 260218
Aquí están las abejas!

Nuevo método combinado

El nuevo método para detectar pesticidas consiste en la combinación de dos técnicas dedicadas a la separación de compuestos presentes en muestras complejas para analizarlos y cuantificarlos con un alto grado de efectividad. En concreto, se unifican las capacidades de la separación física de la cromatografía líquida, que divide las mezclas con múltiples componentes, y las de la espectrometría de masas, que proporciona una gran exactitud en la detección de materia, lo que permite conocer la fórmula molecular de los compuestos presentes en muestras con alta especificidad.

El uso de cromatografía líquida de nanoflujos acoplada a espectrometría de masas posibilita obtener información detallada de la composición química usando menos de un microgramo de muestra. «Al aplicar ambas metodologías en pequeñas cantidades de polen y néctar se ha confirmado la presencia de pesticidas, lo que demuestra la sensibilidad y la aplicabilidad directa del método propuesto», ha indicado el investigador de la UJAy autor del artículo David Moreno.
Relevancia Mundial
El nuevo sistema para Detectar Pesticidas contribuye a profundizar en el problema del colapso de colonias de abejas, situación que se produce cuando las obreras son sometidas a este tipo de sustancias y las llevan a abandonar la colmena y la abeja reina, lo que provoca su desaparición . Los investigadores ofrecen así una herramienta adecuada para la multitud de estudios que se realizan actualmente ante un problema que consideran de especial relevancia a nivel mundial.

Doblemente explotadas

Las abejas son usadas frecuentemente en cultivos con el fin de fomentar la floración y la polinización, al mismo tiempo que se obtienen de ellas cera y miel. Según indican los expertos, el 30 por ciento de la producción agraria depende de ellas. Los insecticidas descritos en el artículo actúan directamente en el sistema nervioso de las plagas que afectan a los cultivos, pero también sobre los polinizadores.

Neonicotinoides

En los últimos años se observó que el uso de estos pesticidas llamados neonicotinoides, coincidían con la desaparición de colonias completas en algunos hábitats, lo que llevó a la Unión Europea a la prohibición del uso de tres derivados en el año 2013. Sin embargo, otros muchos siguen aplicándose ante la inexactitud de estudios que corroboren la relación con la disminución de abejas y su empleo generalizado por parte de agricultores al tratarse de plaguicidas de alto espectro, muy demandados por sus múltiples beneficios como herbicidas e insecticidas en los cultivos.
Los estudios se han desarrollado dentro del proyecto ‘Nuevas aproximaciones experimentales a la solución de las limitaciones actuales de la cromatografía de líquidos/espectrometría de masas (LC-MS) en análisis de contaminantes orgánicos’ financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad.

Avalancha de miel china 230218

Alud de Miel China: colapso mundial

230218

Táctica de Beijing contra Defensa de Bruselas

Movimientos fuertes pero rutinarios 

 

 avalancha de miel china
Avalancha de miel china

Bruselas-Beijing

Tras muchos años de análisis y debate, el Parlamento Europeo se apresta a respaldar una actividad económica con fuertes lazos ambientalistas y un latente entredicho de política comercial. Los legisladores esperan adoptar una resolución que permita aumentar la población y mejorar la calidad de vida de las abejas.
Además quieren levantar en 50% la ayuda técnico financiera que reciben los 620.000 apicultores que se desempeñan en esa actividad y fortalecer los controles técnico sanitarios a la importación de miel.
Este enfoque implica someter la competencia extranjera a un nuevo masaje de transparencia y proteccionismo regulatorio.
Aunque en estos días la producción de miel de la Unión Europea (UE) descansa sobre los hombros de Rumania, España, Hungría, Alemania, Italia y Grecia, los restantes Estados Miembros tienen intereses directos, colaterales o políticos en esa actividad regional.
El lector debe saber que cuando la dirigencia del Viejo Continente habla de las importaciones sectoriales de miel, los reflectores apuntan a la miel China, el país que exporta más de 100.000 de las 200.000 toneladas que por año la UE compra en terceras naciones ante la necesidad de cubrir un déficit del 40% en su oferta regional.
Eso no significa que otros proveedores relevantes como Ucrania, Argentina y México sean tratados con menor exigencia.
Es obvio que comerciar con este complejo y estratégico mercado regional, donde los precios del producto importado son muy inferiores a los que rigen para la producción local, obliga a adaptarse o pelear contra nuevas reglas de calidad.
Entre ellas la legalidad (fraude), mezclas falsas, uso de componentes prohibidos (como la adición de azúcar), sanidad (uso de antibióticos prohibidos), perturbación ambiental y una probable certificación de destino de la miel vendida, lo que en ningún caso será más sencillo, cómodo o siquiera una exigencia legalmente válida.
Desde principios del siglo XXI, China demostró apego a una conflictiva estrategia comercial: inundar los mercados con sus productos; hacer bajar los precios mediante conductas de dumping o el uso de subsidios para alcanzar una posición dominante en la oferta internacional, habitualmente del 50% o más de las transacciones totales y dejar que las cosas fluyan.
Ese peligroso juego de desplazamientos de mercado se conoce como la crisis de sobreproducción industrial que afecta a ramas tan determinantes como el acero, el aluminio, los cerámicos y el vidrio. Por lo tanto, la táctica de Beijing y la defensa que intenta Bruselas en el caso de la miel, son movidas fuertes pero rutinarias.
En 2016, las exportaciones argentinas totales de miel a todo destino rondaron las 80.000 toneladas, con un aumento del 75% sobre el año precedente. Y si bien el valor de este negocio de pymes no hace gran sombra en el piso, ya que podría alcanzar a unos U$S 165 millones para ese año, se inserta en el gran debate de la productividad agropecuaria y en muchas de las realidades y falacias de la pugna sanitario ambiental del planeta.
La polinización de las abejas, incluidas las especies salvajes, mantiene la vida y el equilibrio del 84% de las especies vegetales conocidas, del 76% de la producción de origen vegetal y permite aumentar en 24% la productividad agrícola (FAO).
Ahí entra el espinoso y a veces imaginativo debate sobre las especies invasoras y sobre los residuos que, según los expertos europeos, pueden llegar por una deficiente polinización.
Entre ellos, los residuos que surgirían de producir miel en un escenario de explotaciones agrícolas generadas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM´s) como las que son comunes en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.
Estados Unidos invierte anualmente casi € 2.000 millones en fomentar la polinización artificial. El caso de la miel ya pasó años atrás por la Corte Europea de Justicia.
El informe recuerda que los Estados miembros de la UE tienen la facultad de prohibir, por causas no sanitarias, la producción de los eventos creados con OGM’s. Además, desde hace varios meses, el Viejo Continente trabaja en propuestas destinadas a prohibir la importación de productos generados con esa clase de eventos, lo que afectaría directamente al comercio de sectores como el complejo sojero de nuestro país.
Otros dos temas que cuelgan del debate de la polinización, son la necesidad o conveniencia de abolir el monocultivo y de aplicar a discreción el principio precautorio, cuya mejor definición se halla en el artículo 5º del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC.
Según quien emplee esas disposiciones, los gobiernos suelen olvidar que el aludido principio tiene que ver con el estado del conocimiento científico y que su uso no puede independizarse de la evolución de las evidencias científicas disponibles, como para aceptar que las decisiones queden libradas a la exclusiva voluntad o capricho de cualquier gobierno.
El Informe del Euro-parlamento también incursiona en la necesidad de abolir cuanto antes cuatro plaguicidas de uso tradicional, sin especificar con seriedad cuáles serían las soluciones alternativas.
El celo europeo se explica parcialmente en el hecho de que cerca del 37% de su producción de miel no va al consumo interno sino a terceros mercados, por lo que el debate regulatorio se vincula con su necesidad comercial.
Al mismo tiempo, en el Viejo Continente existe gran frustración por la mezcla del producto local con el importado, hecho que no suele consignarse en las etiquetas o envases relevantes. Nadie ignora que el etiquetamiento discriminatorio es una forma de transparencia que puede castigar sin fundamento la imagen de un producto.
Según los asesores que trabajan con el cuerpo del Europarlamento, la miel de abeja ocupa el tercer lugar de importancia dentro de la nómina de productos falsificados en el comercio mundial. Pero el tema irresuelto es otro. Se relaciona con una cultura o verdad de tinte religioso que rehúye de facto el debate científico.
El Informe del Europarlamento insinúa la noción de usar como válidos los principios y evidencias científicas. Sería genial marginar a lobistas y charlatanes.
Tras muchos años de análisis y debate, el Parlamento Europeo se apresta a respaldar una actividad económica con fuertes lazos ambientalistas y un latente entredicho de política comercial.
Los legisladores esperan adoptar una resolución que permita aumentar la población y mejorar la calidad de vida de las abejas; levantar en 50% la ayuda técnico-financiera que reciben los 620.000 apicultores que se desempeñan en esa actividad y fortalecer los controles técnico-sanitarios a la importación de miel. Un enfoque que implica someter la competencia extranjera a un nuevo masaje de transparencia y proteccionismo regulatorio.
Aunque en estos días la producción de miel de la Unión Europea (UE) descansa sobre los hombros de Rumania, España, Hungría, Alemania, Italia y Grecia, los restantes Estados Miembros tienen intereses directos, colaterales o políticos en esa actividad regional.
El lector debe saber que cuando la dirigencia del Viejo Continente habla de las importaciones sectoriales de miel, los reflectores apuntan a la miel China, el país que exporta más de 100.000 de las 200.000 toneladas que por año la UE compra en terceras naciones ante la necesidad de cubrir un déficit de 40% en su oferta regional. Eso no significa que otros proveedores relevantes como Ucrania, Argentina y México sean tratados con menor exigencia.
Es obvio que comerciar con este complejo y estratégico mercado regional, donde los precios del producto importado son muy inferiores a los que rigen para la producción local, obliga a adaptarse o pelear contra nuevas reglas de calidad, legalidad (fraude), mezclas falsas, uso de componentes prohibidos (como la adición de azúcar), sanidad (uso de antibióticos prohibidos), perturbación ambiental y una probable certificación de destino de la miel vendida, lo que en ningún caso será más sencillo, cómodo o siquiera una exigencia legalmente válida.
Desde principios del Siglo XXI, China demostró apego a una conflictiva estrategia comercial: inundar los mercados con su miel china y otros productos; hacer bajar los precios mediante conductas de dumping o el uso de subsidios para alcanzar una posición dominante para la miel china en la oferta internacional, habitualmente del 50% o más de las transacciones totales y dejar que las cosas fluyan.
Ese peligroso juego de desplazamientos de mercado se conoce como la crisis de sobreproducción industrial que afecta a ramas tan determinantes como el acero, el aluminio, los cerámicos y el vidrio. Por lo tanto, la táctica de Beijing y la defensa que intenta Bruselas en el caso de la miel, son movidas fuertes pero rutinarias.
En 2016, las exportaciones argentinas totales de miel a todo destino rondaron las 80.000 toneladas, con un aumento del 75% sobre el año precedente. Y si bien el valor de este negocio de pymes no hace gran sombra en el piso, ya que podría alcanzar a unos U$S 165 millones para ese año, se inserta en el gran debate de la productividad agropecuaria y en muchas de las realidades y falacias de la pugna sanitario-ambiental del planeta.
La polinización de las abejas, incluidas las especies salvajes, mantiene la vida y el equilibrio del 84% de las especies vegetales conocidas, del 76% de la producción de origen vegetal y permite aumentar en 24% la productividad agrícola (FAO).
Ahí entra el espinoso y a veces imaginativo debate sobre las especies invasoras y sobre los residuos que, según los expertos europeos, pueden llegar por una deficiente polinización.
Entre ellos, los residuos que surgirían de producir miel en un escenario de explotaciones agrícolas generadas con Organismos Genéticamente Modificados (OGM´s) como las que son comunes en Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina.
Estados Unidos invierte anualmente casi € 2.000 millones en fomentar la polinización artificial. El caso de la miel china ya pasó años atrás por la Corte Europea de Justicia.
El informe recuerda que los Estados miembros de la UE tienen la facultad de prohibir, por causas no sanitarias, la producción de los eventos creados con OGM’s. Además, desde hace varios meses, el Viejo Continente trabaja en propuestas destinadas a prohibir la importación de productos, miel china entre ellos, generados con esa clase de eventos, lo que afectaría directamente al comercio de sectores como el complejo sojero de nuestro país.
Otros dos temas que cuelgan del debate de la polinización, son la necesidad o conveniencia de abolir el monocultivo y de aplicar a discreción el principio precautorio, cuya mejor definición se halla en el artículo 5º del Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMC.
Según quien emplee esas disposiciones, los gobiernos suelen olvidar que el aludido principio tiene que ver con el estado del conocimiento científico y que su uso no puede independizarse de la evolución de las evidencias científicas disponibles, como para aceptar que las decisiones queden libradas a la exclusiva voluntad o capricho de cualquier gobierno.
El Informe del Euro-parlamento también incursiona en la necesidad de abolir cuanto antes cuatro plaguicidas de uso tradicional, sin especificar con seriedad cuáles serían las soluciones alternativas.
El celo europeo a la miel china se explica parcialmente en el hecho de que cerca del 37% de su producción de miel no va al consumo interno sino a terceros mercados, por lo que el debate regulatorio se vincula con su necesidad comercial.
Al mismo tiempo, en el Viejo Continente existe gran frustración por la mezcla del producto local con el importado, hecho que no suele consignarse en las etiquetas o envases relevantes. Nadie ignora que el etiquetado discriminatorio es una forma de transparencia que puede castigar sin fundamento la imagen de un producto.
Según los asesores que trabajan con el cuerpo del Europarlamento, la miel de abeja ocupa el tercer lugar de importancia dentro de la nómina de productos falsificados en el comercio mundial.
Pero el tema irresuelto es otro. La miel china se relaciona con una cultura o verdad de tinte religioso que rehúye de facto el debate científico. El Informe del Europarlamento insinúa la noción de usar como válidos los principios y evidencias científicas. Sería genial marginar a lobistas y charlatanes.

 

 

Denominaciones de Origen: Miel de la Alcarria


Hasta hace no demasiado tiempo, seguía muy extendida la costumbre de colocar pequeñas cantidades de miel en el chupete, pero hoy se sabe que es una práctica de riesgo 
Cristian Vázquez Follow @@cristianvazquez

Foto: Max Pixel


Foto: Max Pixel


Hasta hace no demasiado tiempo, seguía muy extendida la costumbre de colocar pequeñas cantidades de miel en el chupete, el biberón o el pezón, para incentivar a los bebés a que tomen leche. De hecho, el ser humano consume miel desde hace milenios, y siempre la consideró un producto noble para niños y adultos. Sin embargo, desde hace algunas décadas, los médicos indican que no se debe dar miel a los bebés menores de un año.
La recomendación ha derivado en la idea de que la miel es mala, al punto de que hay incluso madres que dudan de si ellas mismas pueden tomarla durante la lactancia, ya que temen que termine llegando al niño a través de la leche. Se trata de un miedo infundado: los adultos pueden tomar miel, al igual que los niños mayores de un año. El riesgo es solo con los bebés más pequeños.

El problema de dar miel al bebé durante su primer año de vida

En sí misma, la miel no es algo mala. El problema reside en una bacteria llamada Clostridium botulinum, que suele estar presente en la miel. Esta bacteria resulta inofensiva en la miel -puede ser letal cuando contamina latas- cuando la flora intestinal, al cabo de un año de vida, ha alcanzado una cierta madurez. Pero cuando las esporas alcanzan el intestino grueso de un bebé menor de un año, pasan a formas vegetativas y liberan toxinas que originan un trastorno neurológico conocido como botulismo infantil.
La historia del botulismo infantil es relativamente breve: se reconoció apenas en 1976. Su incidencia es baja, aunque los estudios señalan que, como sus síntomas son muy variados, es difícil de diagnosticar y puede confundirse con otros procesos. ¿Cuáles son esos síntomas? Desde estreñimiento, languidez y párpados caídos o parcialmente cerrados, hasta pérdida del control de la cabeza, insuficiencia respiratoria, succión y llanto débiles y parálisis que se extiende hacia abajo. En casos extremos y si no se trata a tiempo puede llegar a ocasionar la muerte del bebé.
En 2011, el Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) elaboró un Informe sobre el botulismo infantil. Señala que «de los posibles alimentos que se han tratado de vincular con el botulismo infantil (miel, jarabe de maíz, preparados deshidratados para lactantes, cereales, infusiones de especies vegetales, etc.), la miel es el que con mayor frecuencia aparece como responsable en los casos en los que se logra identificar la fuente». 
Otros sitios donde las esporas de Clostridium botulinum se hallan en grandes cantidades son el suelo y los sedimentos acuáticos de todo el mundo. Por ello, también son factores de riesgo el contacto con polvo o tierra, sobre todo en zonas rurales con actividad agrícola y ganadera o en zonas urbanas con muchas obras de construcción o rehabilitación de inmuebles. 
Foto: Steve Pb.
Foto: Steve Pb.

¿Un riesgo sobredimensionado?

El informe de la AESAN destaca que la prevalencia del botulismo infantil causado por el consumo de miel «podría haber disminuido» desde que en muchos países, a finales de la década de 1970 y comienzos de la siguiente, comenzaron a desaconsejarlo. De hecho, algunas empresas de Estados Unidos y el Reino Unido incluyen la mención de que se trata de un producto «no indicado para menores de 12 meses» en el etiquetado de la miel.
En 2005, sin embargo, hubo debates sobre este tema en el Reino Unido, después de que Bee Wilson -una investigadora y divulgadora de cuestiones relacionadas con la comida- publicara un artículo en el calificaba de «ridícula» la recomendación de no dar miel a los niños. El año anterior, Wilson había publicado el libro The Hive: The Story of the Honeybee and Us (La colmena: La historia de la abeja y nosotros). Bee, por cierto, su seudónimo (su nombre real es Beatrice Dorothy), significa «abeja».
Wilson enumera algunos motivos por los cuales considera que el peligro de la miel está sobredimensionado. Uno de ellos es que el botulismo infantil afecta sobre todo a bebés menores de 6 meses, y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la mayoría de los organismos sanitarios -incluida la Asociación Española de Pediatría (AEP)- apuntan a que durante ese primer semestre los bebés no se alimenten más que de la leche materna.
Otra de las razones citadas por Wilson es la baja prevalencia de la enfermedad. Un año antes, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) había publicado un documento según el cual, desde su identificación a finales de los años setenta, en el continente se habían detectado 49 casos de botulismo infantil. Es decir, algo así como dos casos por año. El país con más casos había sido Italia (17), seguido por España (9). En el Reino Unido habían detectado cuatro.
Era en Estados Unidos -y sobre todo en California- donde se concentraba más del 90% del millar de casos diagnosticados en todo el mundo. Y aun así, explicaba Wilson, solo el 10-13% de las muestras de miel analizadas en California contenían una cantidad de esporas de Clostridium botulinum que significase un riesgo para la salud de los bebés.

Evitar temores exagerados

En todo caso, estos datos sirven para estar tranquilos y evitar temores exagerados en torno a la miel, como el de aquella madre que creía que podía «pasársela» al bebé a través de la lactancia, o el de un hombre que sufrió un ataque de pánico (lo cuenta Bee Wilson en su texto) al descubrir que, por error, le había dado a su hija de once meses un batido de fruta que entre sus ingredientes incluía una pequeña cantidad de miel.
De hecho, los protocolos de la AEP sobre Alimentación del lactante sano apuntan que las llamadas fórmulas de continuación, para bebés de a partir de 6 meses, «pueden contener sacarosa, fructosa y miel». Y no las desaconseja. Más allá de eso, la indicación clara e indudable es evitar dar miel a los bebés al menos hasta que cumplan su primer año de vida.
Luego sí se les puede dar, desde luego: sus beneficios siguen estando allí. Un estudio científico de 2007 certificó que unas cucharadas de miel son igual de eficaces que el compuesto que llevan algunos jarabes para la tos. Pero se debe evitar su consumo abusivo, por una causa que no tiene nada que ver con el botulismo infantil: el riesgo de caries.


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¿Por qué la miel está contraindicada para los bebés?


Hasta hace no demasiado tiempo, seguía muy extendida la costumbre de colocar pequeñas cantidades de miel en el chupete, pero hoy se sabe que es una práctica de riesgo 

Cristian Vázquez Follow @@cristianvazquez

Foto: Max Pixel

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Hasta hace no demasiado tiempo, seguía muy extendida la costumbre de colocar pequeñas cantidades de miel en el chupete, el biberón o el pezón, para incentivar a los bebés a que tomen leche. De hecho, el ser humano consume miel desde hace milenios, y siempre la consideró un producto noble para niños y adultos. Sin embargo, desde hace algunas décadas, los médicos indican que no se debe dar miel a los bebés menores de un año.
La recomendación ha derivado en la idea de que la miel es mala, al punto de que hay incluso madres que dudan de si ellas mismas pueden tomarla durante la lactancia, ya que temen que termine llegando al niño a través de la leche. Se trata de un miedo infundado: los adultos pueden tomar miel, al igual que los niños mayores de un año. El riesgo es solo con los bebés más pequeños.

El problema de dar miel al bebé durante su primer año de vida

En sí misma, la miel no es algo mala. El problema reside en una bacteria llamada Clostridium botulinum, que suele estar presente en la miel. Esta bacteria resulta inofensiva en la miel -puede ser letal cuando contamina latas- cuando la flora intestinal, al cabo de un año de vida, ha alcanzado una cierta madurez. Pero cuando las esporas alcanzan el intestino grueso de un bebé menor de un año, pasan a formas vegetativas y liberan toxinas que originan un trastorno neurológico conocido como botulismo infantil.
La historia del botulismo infantil es relativamente breve: se reconoció apenas en 1976. Su incidencia es baja, aunque los estudios señalan que, como sus síntomas son muy variados, es difícil de diagnosticar y puede confundirse con otros procesos. ¿Cuáles son esos síntomas? Desde estreñimiento, languidez y párpados caídos o parcialmente cerrados, hasta pérdida del control de la cabeza, insuficiencia respiratoria, succión y llanto débiles y parálisis que se extiende hacia abajo. En casos extremos y si no se trata a tiempo puede llegar a ocasionar la muerte del bebé.
En 2011, el Comité Científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) elaboró un Informe sobre el botulismo infantil. Señala que «de los posibles alimentos que se han tratado de vincular con el botulismo infantil (miel, jarabe de maíz, preparados deshidratados para lactantes, cereales, infusiones de especies vegetales, etc.), la miel es el que con mayor frecuencia aparece como responsable en los casos en los que se logra identificar la fuente». 
Otros sitios donde las esporas de Clostridium botulinum se hallan en grandes cantidades son el suelo y los sedimentos acuáticos de todo el mundo. Por ello, también son factores de riesgo el contacto con polvo o tierra, sobre todo en zonas rurales con actividad agrícola y ganadera o en zonas urbanas con muchas obras de construcción o rehabilitación de inmuebles. 

Foto: Steve Pb.
Foto: Steve Pb.

¿Un riesgo sobredimensionado?

El informe de la AESAN destaca que la prevalencia del botulismo infantil causado por el consumo de miel «podría haber disminuido» desde que en muchos países, a finales de la década de 1970 y comienzos de la siguiente, comenzaron a desaconsejarlo. De hecho, algunas empresas de Estados Unidos y el Reino Unido incluyen la mención de que se trata de un producto «no indicado para menores de 12 meses» en el etiquetado de la miel.
En 2005, sin embargo, hubo debates sobre este tema en el Reino Unido, después de que Bee Wilson -una investigadora y divulgadora de cuestiones relacionadas con la comida- publicara un artículo en el calificaba de «ridícula» la recomendación de no dar miel a los niños. El año anterior, Wilson había publicado el libro The Hive: The Story of the Honeybee and Us (La colmena: La historia de la abeja y nosotros). Bee, por cierto, su seudónimo (su nombre real es Beatrice Dorothy), significa «abeja».
Wilson enumera algunos motivos por los cuales considera que el peligro de la miel está sobredimensionado. Uno de ellos es que el botulismo infantil afecta sobre todo a bebés menores de 6 meses, y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la mayoría de los organismos sanitarios -incluida la Asociación Española de Pediatría (AEP)- apuntan a que durante ese primer semestre los bebés no se alimenten más que de la leche materna.
Otra de las razones citadas por Wilson es la baja prevalencia de la enfermedad. Un año antes, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) había publicado un documento según el cual, desde su identificación a finales de los años setenta, en el continente se habían detectado 49 casos de botulismo infantil. Es decir, algo así como dos casos por año. El país con más casos había sido Italia (17), seguido por España (9). En el Reino Unido habían detectado cuatro.
Era en Estados Unidos -y sobre todo en California- donde se concentraba más del 90% del millar de casos diagnosticados en todo el mundo. Y aun así, explicaba Wilson, solo el 10-13% de las muestras de miel analizadas en California contenían una cantidad de esporas de Clostridium botulinum que significase un riesgo para la salud de los bebés.

Evitar temores exagerados

En todo caso, estos datos sirven para estar tranquilos y evitar temores exagerados en torno a la miel, como el de aquella madre que creía que podía «pasársela» al bebé a través de la lactancia, o el de un hombre que sufrió un ataque de pánico (lo cuenta Bee Wilson en su texto) al descubrir que, por error, le había dado a su hija de once meses un batido de fruta que entre sus ingredientes incluía una pequeña cantidad de miel.
De hecho, los protocolos de la AEP sobre Alimentación del lactante sano apuntan que las llamadas fórmulas de continuación, para bebés de a partir de 6 meses, «pueden contener sacarosa, fructosa y miel». Y no las desaconseja. Más allá de eso, la indicación clara e indudable es evitar dar miel a los bebés al menos hasta que cumplan su primer año de vida.
Luego sí se les puede dar, desde luego: sus beneficios siguen estando allí. Un estudio científico de 2007 certificó que unas cucharadas de miel son igual de eficaces que el compuesto que llevan algunos jarabes para la tos. Pero se debe evitar su consumo abusivo, por una causa que no tiene nada que ver con el botulismo infantil: el riesgo de caries.


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Fratricida Guerra Civil Apícola 230218

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guerra civil

Fratricida Guerra Civil Apícola 230218

En esta Fratricida Guerra Civil Apícola los enjambres melíferos expulsan a sus congéneres silvestres y amenazan la diversidad.

Colmenas modulares para observar las abejas dentro de casa

Nuevas colmenas modulares para contemplar las abejas domésticas dentro de la casa. Un buen diseño para observar la naturaleza que nos sustenta, práctico, sencillo y elegante. Ya puedes ser un apicultor desde el cómodo sofá de tu salón

por OVACEN
las mejores colmenas - Colmenas modulares para observar las abejas dentro de casa - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud Apícola

Las colmenas modulares para casa

Ya hemos oído hablar muchas veces que sin las abejas no podríamos vivir gracias a esa polinización silenciosa. En todo caso, los polinizadores se enfrentan a amenazas serias; los compuestos químicos de pesticidas, los fertilizantes y otros productos de uso extendido en esa agricultura extensiva producen un efecto nocivo sobre muchas de sus poblaciones, sin contar con la acción del hombre por urbanizar fragmentando ecosistemas, que obstaculiza e incluso confina a las especies en territorios limitados.
En un intento por lograr que más personas se conecten con la naturaleza de sus alimentos y resaltar la importancia crítica de los polinizadores para nuestro sistema alimentario, se nos presenta un proyecto interesante en base a un sistema modular de colmenas que se puede instalar dentro de la vivienda. Hablamos del proyecto Beecosystem!
apicultura en casa
colmena para casa
El BEEcosystem es un sistema modular de colmenas de forma hexagonal cuyo montaje se realiza en la pared, tanto para interior como exterior del hogar, donde podemos observar el trabajo de las laboriosas abejas melíferas (Abejas domésticas) sin preocuparnos de ningún riesgo.
Una colmena completamente funcional que incluye en su parte frontal transparencia para poder observar las actividades dentro de la colmena sin molestar a las abejas. Existen varios diseños ya disponibles en el mercado, algunas destinadas al exterior y otras pueden montarse en el interior de la vivienda.
sistema modular de colmenas
Recuerda el artículo con los altavoces más originales del mercado con esa forma hexagonal y un diseño impecable o el artículo del mejor packaging que encaja a la perfección las diversas formas de las bombillas con  las siluetas de los cuerpos de diferentes insectos en un grafismos y color de principios del siglo 20.
¿Cómo entran las abejas en tu casa?… La colmena de interior necesita de un tubo que conecte con el exterior para que las abejas puedan salir y entrar en la colmena. El tubo va en una pequeña unidad diseñada para ajustarse a la ventana, algo así como una versión en miniatura del tubo de ventilación para el aire acondicionado. La unidad de la ventana tiene la ventaja adicional de proporcionar a las abejas una plataforma ideal para el “despegue y el aterrizaje”. El tubo tiene un mecanismo de seguridad que se cierra instantáneamente si se desconecta.
A diferencia de los sistemas tradicionales de colmenas destinados a observar las abejas que están limitados por un tamaño fijo, esta vez de la modularidad ofrece la posibilidad de expandir el espacio interno de la colmena añadiendo diferentes cuerpos adicionales según las necesidades que se puedan presentar y además sobre un plano horizontal.
hqdefault - Colmenas modulares para observar las abejas dentro de casa - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud Apícola

Según los promotores del proyecto… “Queríamos crear una colmena que provocara intencionalmente conversaciones significativas sobre las abejas domésticas. Un ecosistema deliberadamente diferente de los estilos existentes de colmenas, celebrando una fusión de viejas y nuevas ideas en la apicultura
colmenas exterior
Un buen diseño para observar la naturaleza que nos sustenta,  práctico, sencillo y elegante. Esa es la clase de innovación inicial que nos atrae!

AND-INVESTIGACIÓN PLAGUICIDAS Desarrollan método para analizar presencia de plaguicidas en miel y polen



Desarrollan método para analizar presencia de plaguicidas en miel y polen

Huelva, 22 feb (EFE).- El departamento de Cromatografía del Laboratorio Analítico Bioclínico (LAB), miembro del Centro Tecnológico de la Agroindustria Adesva, ha desarrollado un nuevo método para analizar la presencia de plaguicidas en muestras de miel y polen.
El desarrollo de este nuevo sistema, según han explicado a Efe desde LAB, se enmarca en un proyecto internacional convocado por la EFSA (European Food Safety Authority, autoridad europea que proteger a los consumidores, los animales y el medioambiente de los riesgos relacionados con los alimentos).
A través de éste, en el que participan otros laboratorios y universidades de varios países, se estudian diferentes factores vinculados con la miel, el polen y otros productos propios de la apicultura.
Concretamente, desde LAB se va a realizar el estudio de los plaguicidas y herbicidas que se aplican a miel y al polen durante los procesos de cultivo y recolección.
Para ello se ha desarrollado este método científico, que, según han explicado, permitirá conocer «la cantidad de pesticidas y herbicidas que contienen las muestras y, de este modo, saber si respetan los límites establecidos y cumplen con la regulación vigente».
Concretamente, a través de este nuevo sistema se puede detectar y cuantificar un total de 495 compuestos (plaguicidas y algunos herbicidas) en muestras de miel y polen, a través de las técnicas de GC (Cromatografía de Gases) y LC (Cromatografía de Líquidos).
El método, han apuntado desde LAB, ya está preparado atender las más de 300 muestras que EFSA les derivará para su estudio.
Por último, han señalado, que aunque el nuevo método se centra en el análisis de la miel y el polen, pero con perspectivas de ser ampliado a nuevos productos procedentes del sector de la apicultura. EFE

Las abejas (y el ser humano) sí están en peligro

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1114 - Las abejas (y el ser humano) sí están en peligro - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud ApícolaFoto: Especial
Por: Carlos Flores

FEBRERO 21, 2018

27 - Las abejas (y el ser humano) sí están en peligro - El Apicultor Español: Actitud y Aptitud Apícola

Ciudad de México, México.- Hace ya algunos años las abejas fueron declaradas como una especie en peligro de extinción, si bien existen 250 especies de abejas en el mundo, tan solo en Estados Unidos para 1988 había cinco millones de colmenas, pero 27 años después solo se tenía conocimiento de aproximadamente 2.5 millones, es decir, la mitad.


¿Cuáles son los factores que hacen posible su desaparición? Se cree que uno de los principales factores son los insecticidas, ya que su función es matar insectos, como las abejas; otro factor son los herbicidas porque acaban con las flores, las mismas que las alimentan. De igual forma, en Europa han surgido ataques de avispas asiáticas, dado que son sumamente agresivas, suelen atacar a las abejas con el fin de alimentarse ellas mismas.


Pau Bars, secretario de la asociación de Apicultores de Catalunya, mencionó que otra causa fundamental en su desaparición es por el cambio climático, debido a que las abejas tienen ciclos climáticos muy marcados, y el cambio les afecta.


Después de todo, no se sabe con exactitud por qué están desapareciendo, pero aproximadamente el 75 por ciento de la flora silvestre se poliniza gracias a ellas, alrededor del 40 por ciento de frutas y verduras que se consumen provienen de la polinización. Sin polinización, una gran variedad de plantas podrían desaparecer y probablemente no sabríamos qué nos espera a nosotros, los seres humanos.


Al final, algo en lo que nosotros podemos ayudar en la conservación de estos insectos es: tener un jardín de flores en los hogares, evitar pesticidas y herbicidas, plantar altramuz, trébol, bálsamo de abeja o aster, debido a que estas plantas atraen abejas y abejorros. (TB)


*Con información de La Vanguardia, Muy Interesante y Estrella digital.

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Los apicultores: “Queremos dejar de ser el sumidero de la miel china que entra en España”



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Castor Fernández y Juan Luis Delgado


El presidente de la Asociación, Castor Fernández, ha asegurado en la jornada profesional organizada este lunes por Asaja que en Salamanca entra el 50% de la miel.
La apicultura ha sido protagonista este lunes de la octava jornada profesional organizada por Asaja Salamanca y la propia Asociación de Apicultores. Durante la misma se han abordado temas de interés para el sector apícola, que no ha estado exento de problemas como los demás relacionados con el campo.
Su presidente, Castor Fernández, ha explicado que entre las novedades en los temas a tratar de la jornada se ha incluido la cría de reinas, que no está muy extendida en la provincia. Además, han tratado la importación de miel asiática y han solicitado a las administraciones que están vigilantes a este respecto.
“Deseo aprovechar para recordar a las autoridades competentes que queremos un etiquetado claro en la miel, que sepamos de qué origen es y que el consumidor elija. No queremos ser el sumidero de miel china que entra en España, ya que en la provincia de Salamanca entra el 50% del total”, ha valorado Fernández.
Además ha explicado que los apicultores están teniendo problemas con algunos ayuntamientos a la hora de instalar las colmenas durante le trashumancia. “Están sacando ordenanzas municipales totalmente abusivas e inconstitucionales. Hemos ganado un contencioso administrativo a uno de ellos. Están legislando algo que no pueden. Ponen tasas abusivas y obligan al apicultor a estar empadronado”.
Sobre la próxima campaña, las expectativas son muy bajas. “La próxima campaña se prevé muy mala porque la sequía nos está haciendo polvo”, ha lamentado. Además, ha revelado que existe preocupación por la llegada de la avispa asiática, que ya está en lugares como el País Vasco o León.
Por su parte, el presidente de Asaja, Juan Luis delgado, ha destacado que esta jornada de formación alberga interesantes ponencias. “Estamos en un momento muy delicado por la climatología, tanto para este sector como para otros. Se están perdiendo muchas colmenas por la falta de agua. Tampoco conseguimos el precio que consideramos adecuado por la importación de otros países, asiáticos especialmente. Es miel de baja calidad y está limitando la actividad de nuestros apicultores”, ha valorado.
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La miel de Manuka de Natrea es un antibiótico natural

La miel de Manuka de Natrea es un antibiótico natural

     La miel se ha utilizado desde la antigüedad para tratar múltiples afecciones, pero fue a finales del siglo XIX cuando los investigadores descubrieron que tenía cualidades antibacterianas naturales. La miel de Manuka de Natrea, que procede exclusivamente de Nueva Zelanda, incluye una potente actividad antimicrobiana que fue descubierta en la década de los ochenta por el profesor Peter Molan.
     Las propiedades curativas de la miel de Manuka son conocidas desde hace siglos por los nativos del país.  El néctar del mirto del Mar del Sur, que solo crece en Nueva Zelanda y es recolectado por las abejas melíferas, es la base de la miel de Manuka de Natrea. La planta, el arbusto de Manuka (Leptospermum scoparium), también se llama planta del árbol del té y pertenece a la familia de la familia de los mirtos.
    Los maoríes, nativos de Nueva Zelanda,  siempre han usado varias partes de las plantas para tratar heridas, enfermedades de la piel, resfriados o molestias gastrointestinales. De hecho, en Nueva Zelanda utilizaban las hojas del árbol de té en infusión, pero en realidad las propiedades antibacterianas y antinflamatorias de los aceites esenciales de esta planta son decisivos para el efecto de la miel de Manuka de Natrea, dado que incluye estas características en mayor medida.
       Componentes de la miel de Manuka

    Todo tipo de miel posee alguna acción bactericida por efecto del peróxido de hidrógeno que contiene. Pero, en general, esta acción es de corta duración porque este componente se disuelve rápidamente en el organismo humano. 
     La investigación del profesor Molan reveló que la acción antimicrobiana de la miel de Manuka se mantenía incluso extrayendo el peróxido de hidrógeno. Además, la miel de Manuka de Natrea contiene cantidades significativas de metilglyoxal (MGO), un ingrediente activo que tiene acción bactericida y que surge en los organismos vivos en presencia de glucosa para asegurar la salud de las células.
     El metilglioxal de la miel de Manuka está presente en el polen y la miel producida y, mejor aún, permanecen estables después de ingerido, sin cambiar sus propiedades curativas. En este sentido, el profesor Thomas Henle, de la Universidad de Dresden, Alemania, señaló en un estudio que “la investigación demuestra de forma inequívoca que el MGO es directamente responsable de la actividad antibacteriana de la miel de abeja”.
       La miel de Manuka ha demostrado ser eficaz en la lucha contra bacterias tales como estreptococos y estafilococos, la “Helicobacter pylori”, que produce úlceras, la “Escherichia coli” que producen cólera, y muchas otras bacterias que ya son resistentes a los antibióticos existentes.    Pero no solo son importantes las propiedades antibacteriana, antiviral y antimicrobiana de la miel de Manuka, puesto que también es efectiva como antioxidante, antiséptica y antifúngica.
         Áreas de aplicación

    La miel de Manuka de Natrea es adecuada para una amplia gama de aplicaciones externas e internas. Por ejemplo, es una buena alternativa a los remedios convencionales para lesiones, enfermedades de la piel e incluso picaduras de insectos. Asimismo, puede tratar las abrasiones, los cortes, las quemaduras e incluso las heridas crónicamente inflamadas en la piel, así como el eczema, los hongos o la psoriasis.
     Para uso interno, la miel de Manuka de Natrea es útil para los resfriados, la inflamación intestinal, la gingivitis, la gastritis y la cistitis.  A través de los ingredientes activos en la miel de Manuka, la bacteria se ve privada del caldo de cultivo y, por lo tanto, se evita una mayor propagación en el cuerpo. Como puede comprobarse, las virtudes del néctar de Nueva Zelanda son cuantiosas y por ello es un producto sumamente buscado en todos los países del mundo.