¿Dónde están las abejas? 081013

donde estan las abejas

¿Dónde están las abejas?

Eso quisiera saber yo, por dios, dónde están las abejas, que llevo mas de no se cuantas temporadas sin conocer lo que es la salvación de un enjambre.

 

Aún así parece que todas las abejas se están alimentando bien en sus panales, panales que he dejado con una buena provisión de la miel para que no les falte, no sea que algún «inteligente» se atreva a soltar su máxima: ¡claro,  si no las he dejado miel miel, se habrán muerto de hambre!, o qué es lo que esperabas?

Pero no, no es así .

Los primeros años eso era lo que pensábamos todos los apicultores de la asociación de apicultores de Campóo (APICAM). Unos decían que la mortalidad invernal era causada por la falta de alimento, otros que la causa era la dura invernada,  y los demás que el motivo podía ser alguna enfermedad. Pero nada de eso.

Nadie sabe cuál es la causa del síndrome de despoblamiento de la colmena, también llamado síndrome del colapso de las colonias (CDD por sus siglas en inglés, Colony Collapse Disorder) abreviado.

Yo sé dónde están, ya las veo, muertas.

Están en las piqueras de las colmenas, están tiradas en el recibidor de su casa, en el jardín delantero de su casa, de su colmena. Las hay por cientos, por miles. Y eso solo en mis colmenas.    Cuantas almas naturales serán en España, cuantas en Europa, cuantas en todo el mundo…

Y detrás de ellas, las incontables casi infinitas abejas, iremos nosotros, los finitos, 10000, 20000, 30000, millones de almas, buenas la mayoría. Entre ellas se disimulan unos cuantos cientos de miles almas impuras, llenas de estupidez, llenas de maldad, llenas de corrupción y llenas de humo. Porque eso son y en eso se quedarán, humo negro  como el humo del carbón.

Ni los científicos de Marchamalo en Guadalajara saben cual es la causa de esa masiva desaparición en cualquier zona del planeta.

Amigos míos, nos quedamos sin miel, y lo peor de este hecho es que también nos quedaremos sin flora, sin fauna y sin nada de nada, finalmente nos quedaremos hasta sin nosotros.

Paremos las máquinas del crecimiento sin medida, sin conocimiento de lo que queremos, ni a dónde queremos llegar. Porque a dónde nos precipitamos, a dónde queremos llegar, que pretendemos conseguir.

¡Salud y Suerte!